Entrevista a Alberto Fernández Díaz

Carlos Molero

El banner de la página web de Alberto Fernández Díaz (Barcelona, 1961) es un fundido que combina en una única imagen las banderas de Barcelona, de Cataluña y de España, y sirve de ejemplo de lo que defiende con tenacidad este político catalán, presidente del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Barcelona.

Educado en su infancia en los ideales de San Ignacio de Loyola y con el siempre presente ejemplo de su padre, Alberto Fernández Díaz habla en esta entrevista de las falsedades sobre las que se asienta el nacionalismo catalán y se muestra convencido de que ni España ni Cataluña pueden entenderse la una sin la otra.

“Una mayoría de catalanes seguimos viendo al resto de españoles como compatriotas, no como extranjeros”

Pregunta.- ¿Hasta dónde va a llegar Artur Mas, en su opinión, en su desafío a las leyes y al ordenamiento constitucional?

Respuesta.- La insistencia que ponen algunos políticos en sortear la legalidad, con una combinación de demagogia, de teatralidad política y de ingeniería jurídica, tiene un recorrido muy limitado. Somos un Estado de Derecho donde nadie está por encima de la legalidad. Mas se ha metido en un camino que no conduce a ninguna parte, se ha puesto en manos de Esquerra Republicana de Cataluña, está destrozando a su propia opción política; pero sobre todo, está dejando a Cataluña sin un gobierno que la gobierne pensando en las necesidades reales que tienen los catalanes ante la peor crisis económica de las últimas décadas.

Pregunta.- ¿Cree que está buscando forzar la situación hasta que se imponga la Ley y pueda presentarse como un mártir de la causa?

Respuesta.- Mas intenta disimular que puede que su estrategia es inviable. Él siempre ha dicho que actuará dentro de la legalidad. No podemos pensar que un político democrático se plantee romper la legalidad. Eso no tiene cabida en nuestras democracias modernas.

Pregunta.- Parte de la opinión pública considera que el Gobierno no está siendo demasiado contundente con el desafió secesionista. ¿Podría usted tranquilizarla?

Respuesta.- El Gobierno español actúa con sensatez poniendo los medios políticos y jurídicos necesarios para hacer respetar la legalidad. Pero al mismo tiempo, como gobierno de todos los españoles, también trabaja por el bienestar de todos los catalanes. Y por eso, además de defender la legalidad, estamos trabajando para que la economía catalana se recupere, y ayudamos a que las administraciones públicas catalanas puedan atender los servicios públicos que son esenciales para el bienestar de todos, por ejemplo, facilitando la financiación que la Generalitat no podría conseguir en los mercados financieros a un precio asumible

Pregunta.- ¿Cuáles son las principales falacias sobre las que el nacionalismo sustenta el supuesto enfrentamiento de Cataluña con el resto de España?

Respuesta.- Durante décadas, se ha extendido el discurso de que el resto de España roba a los catalanes, que el Estado pretende discriminar el catalán en la enseñanza o que cualquier problema que exista en Cataluña siempre es culpa del gobierno español de turno. Y sobre todo, se ha procurado ir erosionando y rompiendo los lazos de afecto entre los catalanes y el resto de los españoles. Más allá de cuestiones concretas, el trasfondo último es provocar este alejamiento sentimental. Creo que una parte importante de los catalanes ha creído estas falacias, pero lo cierto es que una mayoría de catalanes seguimos viendo al resto de españoles como compatriotas, no como extranjeros.

Pregunta.- Parece evidente que el triunfo de esos «mitos» nacionalistas contra España han calado en una parte de la sociedad catalana, ¿a qué se ha debido esto? ¿Cómo se puede mitigar?

Respuesta.- Como le decía en la anterior pregunta, creo que el triunfo de los mitos nacionalistas ha sido el resultado de décadas de incesante conformación de las mentalidades colectivas por parte de ciertos medios de comunicación y del propio sistema educativo. Se ha destinado muchísimo dinero a ello, y le pongo dos ejemplos. Más de 180 millones de euros desde 2008 en medios de comunicación privados, además de elevados sueldos. Una televisión pública donde el discurso dominante y muchas veces único es siempre el mismo, incluso cuando gobernada el Partido Socialista de Cataluña. Estamos trabajando para corregir esta situación, poniendo en valor la pluralidad de la sociedad catalana. España es una de las más antiguas naciones de Europa, y por ende, del mundo. Somos una nación plural y diversa. Y Cataluña no es menos diversa. Para una mayoría de catalanes, el resto de España no es un país extranjero ni quieren que lo sea. Cada vez hay más catalanes que no se sienten identificados con esos mitos nacionalistas que no conducen a ningún sitio y sólo contribuyen a hacer más difícil la convivencia entre todos.

Los mitos nacionalistas no conducen a ningún sitio y sólo contribuyen a hacer más difícil la convivencia entre todos”

Pregunta.- ¿Está Cataluña políticamente enferma?

Respuesta.- Cataluña somos más de siete millones de personas. No se puede juzgar a una sociedad por los errores o por las obsesiones de una parte de sus dirigentes políticos. Somos una sociedad que, como el resto del mundo desarrollado, está sufriendo las consecuencias de una crisis durísima. Y una parte de esta sociedad, como ha ocurrido en otros países de nuestro entorno, está poniendo su esperanza en respuestas demagógicas y erróneas. Pero no podemos ni debemos confundir los errores de una parte con el conjunto de la sociedad catalana.

Pregunta.- ¿Le ha sorprendido la confesión del expresidente Pujol sobre sus presuntos delitos fiscales y su fortuna fuera de España?

Respuesta.- Me ha sorprendido y me ha entristecido. Sean cuales sean mis discrepancias políticas con Jordi Pujol, no me puedo alegrar porque un político histórico en Cataluña y en el conjunto de España, se haya comportado de una forma tan indigna como él mismo ha reconocido. Creo que los catalanes nos merecemos unas explicaciones detalladas y verosímiles que no acaban de llegar.

Pregunta.- ¿Cómo calificaría la actitud del Molt Honorable, de denunciar los supuestos «robos» de España a Cataluña y al mismo tiempo, poseer una cantidad que aún no se ha determinado en paraísos fiscales?

Respuesta.- Lo del robo de España a Cataluña es una mentira con independencia del comportamiento personal de Jordi Pujol. Pero usar esta mentira cuando se actúa de la forma en que lo ha reconocido el propio Jordi Pujol me parece no sólo una incoherencia ética y un ejercicio del cinismo político, sino además una muestra de soberbia y de situarse por encima de las leyes que rigen una sociedad democrática.

Pregunta.- ¿Se percibe el enfrentamiento entre secesionistas y constitucionalistas en la vida cotidiana o es más bien un asunto entre políticos, periodistas y opinadores?

Respuesta.- El Partido Popular ha sufrido más de 100 ataques a sus sedes en los últimos meses. Y se han producido actos incívicos contra personas del Partido Popular. Pero son comportamientos que no responden ni a la realidad ni al sentir de la inmensa mayoría de catalanes. Sin embargo, muchas veces los políticos nacionalistas no responden con claridad a estos hechos. Tenemos que mantener la convivencia democrática, y no se va por el buen camino cuando Artur Mas habla de España como el enemigo. O cuando desde algunos de los medios públicos, que pagamos todos los catalanes, se está todo el día difundiendo el mismo mensaje político contra el resto de España y contra los catalanes que estamos convencidos que ser catalanes es nuestra forma natural de ser españoles y que España es también nuestra realidad, una España que hemos construido desde su origen hace siglos. Ni Cataluña ni el conjunto de España se pueden entender de forma separada. Mejor Cataluña no es negar a España.

Pregunta.- La debilidad que desde hace decenas de años mantiene la opinión pública española sobre el concepto de España o de Nación española, o de Patria si quiere, ¿puede haber dado alas al Nacionalismo?

Respuesta.- No comparto una visión tan pesimista de los españoles. Nuestro patriotismo lo ejercemos con un estilo propio y diferente al de otros países. Pero me parece injusto decir que los españoles no se sienten profundamente patriotas. Creo que no es más patriota quien se pasa el día haciendo actos externos de patriotismo o viviendo del discurso patriótico El auténtico patriotismo es, como dijo Renan, un plebiscito diario por el que nos sentimos coparticipes de una historia, un presente y un futuro. El problema no está ahí, sino en la construcción, como le he explicado antes, de una ideología política que rechaza todo lo que compartimos los catalanes con el resto de españoles, que falsea nuestra historia, y que ha convertido la secesión en la fórmula mágica para todos los problemas que tenemos.

Pregunta.- Es usted, además, un estudioso de la Historia Militar de España. En relación con la anterior pregunta, ¿se sorprende del escaso conocimiento que sobre esta materia existe en España?

Respuesta.- En general, se tiene un escaso conocimiento de nuestra historia, provocado por una visión de la educación muy centrada en la formación de profesionales más que en la formación integral de personas. Pero por otro lado, tampoco podemos olvidar que en Cataluña además se ha enseñado una historia muy politizada que traslada una imagen falseada de nuestro pasado. Por ejemplo, presentando la Guerra de Sucesión como una guerra de Cataluña contra España, como una guerra de independencia, cuando era una guerra internacional por la sucesión de la Corona Española en la que hubo catalanes en ambos lados, y que dividió a los españoles en su conjunto. No sólo fue una guerra internacional, también fue una guerra civil entre españoles.

El nacionalismo catalán es una ideología política que rechaza todo lo que compartimos los catalanes con el resto de españoles, que falsea nuestra historia”

Pregunta.- ¿Tiene algún periodo de la historia que mire con más admiración? ¿cuál en concreto y por qué?

Respuesta.- La historia creo que se debe examinar con sentido crítico y valorando el pasado con sus luces y sombras. Me gustan más los hechos que los periodos. La defensa de Cartagena de Indias por Blas de Lazo y el heroísmo del Regimiento de Caballería Alcántara en la retirada de Annual en 1921 me enorgullecen como español!!

Pregunta.- ¿Qué concepto tiene usted de la Milicia? ¿qué virtudes destacaría de esa forma de vida que es –o era- la Milicia?

Respuesta.- Los valores de la milicia de una sociedad democrática se pueden resumir en proteger la libertad y la seguridad de sus conciudadanos dentro de un Estado de Derecho y bajo el respeto por la primacía de la autoridad civil en los asuntos públicos. Son profesionales que sirven a su país de una forma concreta, poniendo si es preciso en juego su propia integridad personal, pero que lo hacen sin olvidar nunca que son personas. Los militares no son sólo personas que obedecen órdenes, son personas que deben actuar con criterio ético. Y desde luego, la milicia es una profesión que presupone, además de una formación técnica, una formación humana integral para cumplir con la misión que le encomienda la sociedad, con honor y responsabilidad.

Pregunta.- Un gran artista catalán, como es Augusto Ferrer-Dalmau, protagoniza una pequeña gran epopeya para rescatar del olvido esa historia a través de sus óleos. ¿Qué opinión le merece su obra? ¿y su «locura» de dedicarse a la pintura militar?

Respuesta.- En España en los siglos pasados y hasta las primeras décadas del siglo XX compartíamos con otros países occidentales la tradición de pintores de escenas militares, que podrían reproducir tanto momentos de la vida cotidiana militar, como escenas de maniobras o acontecimientos bélicos. Hoy podemos ver en los museos del mundo ejemplos de esta tradición artística que en España se había perdido. Me parece que la obra de Augusto Ferrer- Dalmau, además de ser de una extraordinaria calidad técnica, recoge esta sensibilidad y nos ayuda a visualizar no sólo el pasado, sino también el presente de nuestras Fuerzas Armadas, como hizo con su trabajo sobre sus acciones en Afganistán en 2012. La figura de los artistas militares o de guerra nos ayuda a preservar y transmitir las dimensiones visuales de la guerra y de la milicia que no se pueden reproducir simplemente mediante el relato o la descripción escrita. Creo que sería positivo que nuestro país tuviese más ejemplos como el de Ferrer-Dalmau, como tienen la mayor parte de los países occidentales.

“Un político que se plantee romper la legalidad no tiene cabida en una democracia moderna”
Alberto Fernández Díaz

Entrevista a Javier Nart

Antonio Santamarina

Javier Nart es un hombre que ya estuvo en política, Partido Socialista Popular y PSOE, que ahora vuelve con Ciudadanos, y que no es, en absoluto, un político al uso.

Su coherencia y compromiso con los fundamentos básicos de la sociedad hará chirriar más de un gozne de ese mundo acomodaticio en el que vive la inmensa mayoría de la clase política de nuestro país.

No llega a la política para vivir de ella, como la mayoría de los que se arriman a las formaciones políticas buscando la ubre generosa de la que alimentarse. Fue corresponsal de guerra, es abogado de gran prestigio y llega con las ideas firmes y muy claras. Seguro que a más de uno, le resultará molesto.

Pregunta.- Es usted un hombre que ha recorrido el mundo, un abogado de prestigio. ¿Cómo deja todo ahora, lo aparca, y toma esta decisión de entrar en política con Ciudadanos?

Respuesta.- Porque Ciudadanos es el único movimiento social en el que priman los valores de la ciudadanía sobre los valores reaccionarios, de la identidad brutal, tribal, clónica, o supuestamente nacional. Siempre he creído que lo fundamental son conceptos horizontales, sociales: solidaridad, igualdad… Que mi identidad soy yo y mi circunstancia, y que no hay un referente mítico de la Patria, eso es franquismo. Cuando se determinaba cómo tenía que ser la Patria y había alguien que la inscribía en el Registro de la Propiedad, una patrimonialización de lo que es de todos. Ciudadanos es un movimiento ciudadano, es un movimiento de integración, de solidaridad, de respeto a la igualdad, conceptos que hoy se convierten casi en subversivos y revolucionarios, y por esta razón yo me integré en él.

Pregunta.- Pero ésos son, se supone, los valores que defienden partidos socialistas, de los que usted proviene, ¿no?

Respuesta.- Yo vengo primero del Partido Socialista Popular, y después del Partido Socialista de Cataluña – PSOE. Y francamente, un partido supuestamente socialista, cuya definición fundamental todas las mañanas cuando se levanta es si son suficientemente nacionalistas, indistinguibles de la derecha anacrónica identitaria, de Convergencia, diría que, intelectualmente, están sodomizados por el pensamiento hegemónico, el nacionalista separatista. La izquierda ha perdido sus referentes, de los que hablaba antes: igualdad, solidaridad, e identidad personal y social, no identidad mítica nacional.

Pregunta.- Y el Partido Socialista de Cataluña, que era un referente total en Cataluña, ¿cómo ha podido caer en esa deriva independentista, absurda?

Respuesta.- No, no, si es que siempre ha sido igual. El control ideológico era el de la burguesía radicalizada, supuestamente de izquierdas, pero cuyo principal problema era la construcción nacional. Y para mí, la construcción es la social. Una sociedad no tiene más referente permanente que su propia identidad histórica. Somos un hecho dialéctico, consecuencia de los aportes que, en cada momento, se producen por las personas que habitamos en un determinado lugar. Somos una sociedad mestiza que va integrando los diferentes valores de las personas que viven en ese lugar. No hay una Patria esclerótica a la que tengamos que referirnos, la Patria perdida de 1714, que además históricamente es falsa. Lo que es fundamental es integrarnos en una sociedad abierta, donde la cultura no sea vehículo de indoctrinación, sino de libertad, y donde no existan coordenadas culturales para ir creando una estructura ideológica a través de un dirigismo cultural. Eso tan revolucionario y subversivo que es la solidaridad, la igualdad y la unidad, que eran valores históricos de la izquierda, en este momento en Cataluña el Partido Socialista los ha tirado por la borda. Y así les va, porque el Partido Socialista de Cataluña cada vez está menos, y desde luego, no se le espera. Y se lo he advertido durante años a su secretario regional, Miquel Iceta, que es un muy buen amigo mío: «Esto va hacia el desastre, y por vuestra indefinición en temas nucleares estáis desapareciendo ».

Lo de 1714 se ha convertido en la manipulación más grosera de hechos claramente determinados en la Historia”

Pregunta.- Hablaba hace un momento de las falsedades de la «patria perdida» de 1714…

Respuesta.- Lo de 1714 se ha convertido en la manipulación más grosera de hechos claramente determinados en la Historia. La obra más fundamental de lo ocurrido en 1714 se llama ‘Narraciones históricas’, de Francesc de Castellví, que era capitán de la Coronela de Barcelona, que luchó, que fue derrotado y que terminó exiliado en Viena. Allí está en el lugar donde se reúnen todos los derrotados, que se llamaba Casa de España. Comienza a escribirse con todos sus compañeros de la Diputación del General, del Consejo de Ciento, con Rafael de Casanovas, y va recopilando datos y las referencias de unos y de otros, además de sus propios recuerdos. Recoge la realidad de la que fue la Guerra de Sucesión, que no de Secesión; y hay una frase que nuclea todo lo que es el transcurso de la guerra que comienza en 1700, e incluso desde antes de la guerra, y que termina en 1720. Él hace una referencia a las muertes, a la falta de piedad entre los combatientes, al odio de unos contra otros cuando se produce la caída de Barcelona, donde él estaba luchando, jugándose la vida. La frase es: «En aquel momento, España devino homicida de sí misma». La Generalitat de Cataluña no sólo no ha publicado la obra entera, ni siquiera un resumen accesible de la misma. Hace años, una noche estuve cenando con el presidente Montilla, y le propuse que el 11 de septiembre, en la celebración de la Diada, hiciera algo que no había hecho nadie, que leyera la proclama de Rafael de Casanovas, en el monumento a su figura y que está recogida en las ‘Narraciones Históricas’ de Rafael de Castellví, y se la entregué. Se puso a leerla y al final no la leyó en la Diada. O sea, le hacemos un homenaje a Rafael de Casanovas, pero no queremos escuchar lo que dijo. En el año 2006 o 2007, les dije a gente del Partido Socialista que merecía la pena hacer una campaña importante de conmemoración de la Guerra de la Independencia; no del hecho bélico, sino de la configuración social, de la Constitución de Cádiz, donde participaron los catalanes, entre ellos, Antonio de Capmany, que es uno de los referentes, y otros ilustres catalanes. La Junta Suprema de Cataluña envía a los quince diputados catalanes con un mandato específico, como era «defiendan ustedes leyes iguales para todos los españoles». Esto es un hecho social, es la ciudadanía la que coge las armas para defenderse de la invasión francesa y eso va configurando un hecho común. La defensa inicial de tus pertenencias hace que luego se extienda a toda la nación. Y por eso se configura un hecho desde la base, un hecho atomizado, que termina produciendo la integración nacional. La zona de España con la insurrección más fuerte contra el francés, es después de Navarra, Cataluña. Tampoco se ha reivindicado para nada la figura de Agustina Zaragoza, nacida en Barcelona, más conocida como Agustina de Aragón, casada con un sargento de artillería, también catalán. Todo esto no es culpa de los separatistas, es culpa de los imbéciles propios, de los pacatos, de los meapilas, y yo le diría, de los acomplejados, que hay muchos.

Ciudadanos es el único movimiento social que prima los valores de la ciudadanía sobre los demás”

Pregunta.- En determinadas instancias, se ve bien el patriotismo catalán, y sin embargo no se tolera igual el patriotismo español, que se juzga con más dureza. ¿Por qué?

Respuesta.- Aquí hay algo que no termino de entender. Yo podría comprender que durante los momentos duros del franquismo, la gente tuviera temor a expresarse y de requerir derechos políticos, yo lo entiendo. Pero no ahora. En este momento, lo único que vas a tener es incomodidad social, pero vale la pena luchar por vivir en un país amplio y abierto, porque como no luchemos, vamos a terminar en una sociedad pequeña y cerrada. Yo no tengo ninguna queja de Esquerra Republicana, ninguna. Es un partido honrado, no está involucrado en temas de corrupción de ninguna clase y es un partido que siempre ha defendido la independencia, no ha engañado a nadie. Yo discrepo, pero les respeto profundamente. El único problema en Cataluña es que al quedarte fuera de la verdad revelada y de la verdad oficial, y de la Santa Biblia nacionalista separatista, te conviertes en un hereje. Es la muerte social, sí, pero no pasa nada. ¡Qué más da! ¡A mí qué diablos me importa que no me llamen a TV3, que no esté en ningún medio público de la Generalitat, ni de Cataluña, que no publique en ningún lugar de Cataluña, ni siquiera de lo que tengo profundos conocimientos y experiencia directa sobre el terreno!

Pregunta.- Sí, pero ahí está el caso de Albert Boadella, que se tuvo que venir a vivir a Madrid porque le acusaron de traidor y más cosas.

Respuesta.- El comportamiento de la sociedad catalana ha sido miserable, absolutamente miserable, con Albert Boadella, porque en el momento en que comienza a separarse de la verdad revelada y del pensamiento único, unos le condenan y otros callan. Hombre, cuando tienes una vida dedicada al teatro, como es el caso de Albert Boadella, que es una gran persona y un gran dramaturgo, yo entiendo lo dura que es esta situación.

Pregunta.- Ya en su obra «Ubú president», Boadella hacía aparecer a hijos de Pujol en el escenario con una maleta de la que caían billetes de dinero

Respuesta.- El caso Pujol es el caso Convergencia , porque las comisiones no vienen del cielo, ni del Espíritu Santo, vienen de que alguien da contratos públicos. ¿Y quién da los contratos públicos? Pues la Generalitat. ¿Y quién está allí? Pues Convergencia. Y, ¿quién era el Consejero de Obras Públicas? Pues un señor llamado Artur Mas. Y todo eso hay que investigarlo. Y se va a hacer. Todavía puede haber muchas sorpresas, porque Pujol está teniendo conciencia del abandono y esa conciencia de abandono por parte de los suyos puede hacerle peligroso. Vamos a ver si Jordi Pujol un buen día no se convierte en Sansón en el templo de los filisteos; y no Artur Más en David con Goliat. En Cataluña, con la bandera van tapando la cartera.

Pregunta.- La Unión Europea está en las antípodas del nacionalismo disgregador. ¿Hasta dónde cree usted que puede llegar Artur Más en el desafío que ha planteado?

Respuesta.- Pues hasta el ridículo más absoluto. Porque es que la inmensa mayoría, incluso los grupos políticos que están en contra de una profundización en Europa, en absoluto está por la partición de Europa. Más pretende que las identidades lingüísticas se correspondan a identidades nacionales estatales. Muy bien, si coges el mapa de Europa salen 120 realidades lingüísticas, más o menos. Sería la Europa de los ciento veinte. ¡Una situación tan patética, tan ridícula! ¡Si la Unión Europea se crea precisamente para acabar con los nacionalismos, para superarlos! Pero diré más: ¿En cuántas partes dividimos Italia? Porque Italia era una reunión de reinos y ducados independientes hasta el año mil ochocientos sesenta y tantos, hasta el Risorgimento y la unificación bajo el reino de Saboya. ¿En cuántos ducados y reinos partimos Alemania? En Austria, ¿qué hacemos? Hace unos días, tuve una entrevista con una televisión letona, que estaban exultantes con el derecho a decidir, y les dije que si apoyan el derecho a decidir en Cataluña, tendrán que hacerlo también en Estonia, donde un tercio de su población es rusa. Con una diferencia, claro, y es que en Cataluña no existe discriminación alguna con los derechos políticos. Ellos la tienen y ya se lo dije, «se van a quedar ustedes los letones con una maravillosa Crimea, junto con Estonia, que también va a tener otra Crimea estupenda».

Pregunta.- Usted ha sido corresponsal de guerra. En estos días, asistimos sobrecogidos a la ejecución de algunos de ellos, cuyas imágenes además se difunden masivamente por las redes sociales ¿Sigue teniendo sentido la figura del corresponsal de guerra?

Respuesta.- Yo creo que cada vez menos y te digo la razón, que es lamentable. Considero que hoy día los corresponsales son «encamados o sodomizados». Coges un corresponsal de guerra, le colocas en un lugar, le dices que, dependiendo de lo que haga, puede terminar en la puñetera calle, y a partir de ahí, tú le enseñas lo que tú quieres y no lo que él quiere. Antes era una persona que iba con unas cámaras, que lo que pedía era únicamente asistencia de transporte o acceso al frente, y allí ya se espabilaba él, y en el frente hacía lo que le daba la gana, dentro de los parámetros de seguridad de la unidad con la que estaba. En este momento se produce un fenómeno curioso. Las guerrillas se convierten, no solamente en inaccesibles, sino en peligrosísimas, porque no permiten la llegada de corresponsales, con los que además, se quedan y los degüellan. Y los ejércitos lo que hacen con los corresponsales es encamarlos para después sodomizarlos. Y, por lo tanto, castrarlos. Así que cada vez queda menos espacio para una información libre, porque tienes una información perfectamente dirigida. Los norteamericanos en la guerra de Vietnam sacaron una conclusión clarísima, estaban ganando militarmente, pero socialmente era una guerra perdida. Consecuencia, hay un antes y un después, después de Vietnam. Sobre lo que está ocurriendo con las organizaciones terroristas, se debe dar la noticia, pero sin incidir en más. Porque los terroristas crean un hecho, y lo que necesitan es la expansión del impacto. El terror y la amenaza tienen que ser expansivos. Ahí la prensa debe tener una actitud de comprensión de que esa información es negativa para la lucha contra ese crimen.

Pregunta.- Como estamos con temas militares, ¿qué opina sobre el trabajo de Augusto Ferrer- Dalmau, que en estos momentos, se atreve a plasmar en sus cuadros al ejército con una dimensión humana?

Respuesta.- Augusto es la última generación de un fenómeno cultural de primera magnitud, es el continuador de una saga de pintores catalanes del siglo XIX, como Fortuny o Cusachs, que han sido históricamente la referencia de la pintura militar, que tiene una larga tradición cultural en Francia, en Gran Bretaña, en Alemania. Augusto Ferrer-Dalmau, además de un extraordinario pintor, es un historiador gráfico. Cuando veo un cuadro me dedico a ver si coincide o no con la época, y con Augusto no hay forma de verle un error. Se observa que antes de comenzar a pintar se ha documentado con rigor de la época, de las costumbres, de todos los utensilios que aparecen y que demuestran lo exhaustivo del trabajo previo que realiza antes de plasmar en el lienzo la idea original que él quiere reflejar a través de sus pinceles.

“En España y particularmente en Cataluña estamos en una situación de emergencia social”
Javier Nart

Entrevista a Fernando Sánchez Dragó

José Ignacio Sánchez

Aunque se declara un hombre tranquilo, lleva una vida trepidante, en la que continuamente aborda nuevos proyectos y trabajos.

Eso mantiene en plena forma a este hombre, de amplia sonrisa, que se declara joven porque nació joven.

Es Fernando Sánchez Dragó para el que este país ya no merece el título de «España Mágica»

“Yo jamás me indigno por nada, jamás me enfado, no sé lo que es enfadarse. Indignarse no sirve para nada, porque indignarse no arregla las cosas y lo estás pasando mucho peor de lo que la cosa en sí te lo hace pasar, porque, además de lo mala que pueda ser la cosa en sí, estás indignado y el estado de indignación es un estado patológico. Y eso, somáticamente, pasa factura”

Pregunta.-Usted se ha presentado en alguna ocasión como un hombre humilde y errante, escritor y viajero. ¿Qué imagen cree que proyecta al público y qué imagen le gustaría proyectar?

Respuesta.- Para mí el público no existe, me da exactamente igual, soy absolutamente indiferente al elogio y al denuesto. A mí la opinión de la gente me trae absolutamente al fresco, toda mi vida. El qué dirán no me importa. No escribo para que me lean. Si me leen, muchas gracias, y, si lo que leen les gusta, me pongo contento, a nadie le amarga un dulce. Pero yo no escribo para que me lean, ni para hacerme rico, ni para convencer a nadie. Escribir es una vocación, no es una profesión, y es algo que yo haría aunque estuviera en una isla desierta. Jamás me ha inquietado lo más mínimo la opinión ajena, no quiero arrojar ninguna imagen. Quiero que se olviden de mí, quiero que no me conozcan. En mi casa de Castilfrío hay dos azulejos que dicen. «Visita no acordada, visita no deseada» y otro que recoge un verso de Miguel Hernández: «Yo solo soy yo cuando estoy solo». Ni pregunto cuántos ejemplares tiran de mis libros, ni pregunto cuántos se venden. Me interesa en muy escasa medida, en la medida en que me puede ayudar a escribir más libros, porque me dé algo de dinero. Solo eso.

Pregunta.- Como viajero, ¿qué viaje ha marcado su vida?

Respuesta.- Todos. Mi vida está hecha de viajes. Mucha gente cree que paso mucho tiempo en España, porque me ve aparecer por la radio, por la televisión, en programas que dejo grabados. Pero me paso siete u ocho meses fuera de España cada año. Mi primer viaje lo hice cuando tenía un año de edad y fue sumamente peligroso. Mi madre se escapó del Madrid de las checas; acabamos atravesando el Mediterráneo en una avioneta de los servicios aéreos franceses y en una avioneta a Melilla y, desde allí, en un buque de guerra, bombardeado por la aviación republicana, hasta Cádiz. Y luego en un barco que costeaba el litoral portugués, hasta Vigo y Ferrol, donde pasamos el resto de la guerra. Aquel viaje me marcó. No lo recuerdo de forma directa, solo fogonazos, pero sí recuerdo lo que me han ido contando mi madre y otros miembros de la familia sobre aquel viaje, y he escrito mucho sobre aquel viaje. Ya aquel viaje me marcó, como cuando, a los quince años, me dedicaba a recorrer Castilla con una manta, una bota de vino y cinco duros de mi familia. Y la recorría a pie, de convento en convento, de cuneta en cuneta, de aldea en aldea; comprándome un filete en la carnicería de un pueblo y buscándome una viejecita que me lo friera por una peseta. Yo creo que la España Mágica, mi Gárgoris y Habidis, nació en aquellos viajes. Y en el momento en que, en 1967, yo salgo del habitáculo occidental y llego a Oriente, a Bombay, a la India, a Japón, a toda Asia, ese viaje es la columna vertebral de mi vida y continuamente vuelvo a él en mis libros. Pero un viaje escandaloso que me haya marcado mucho más que todos los demás han sido los viajes que he llevado a cabo con las sustancias enteogénicas. Ese tipo de viajes enteogénicos, en la medida en que son viajes al fondo de la conciencia, incluso de la subconsciencia e inconsciencia colectiva, son los viajes que más me han marcado.

Pregunta.- ¿Se ha mordido la lengua alguna vez y después se ha arrepentido especialmente por ello?

Respuesta.- La verdad es que me he mordido la lengua muy pocas veces. Más bien me he arrepentido de las escasísimas veces en las que sí me he mordido la lengua. Nunca hay que morderse la lengua, hace daño. Y, además, no pasa nada. Yo digo muchas cosas que casi nadie se atrevería a decir. Lo digo porque las pienso, no por provocar. Me molesta mucho que me llamen provocador, es lo único que me molesta. Me pueden llamar lo que sea, pero, que me llamen provocador me molesta, porque un provocador es un impostor, falsifica su modo de pensar para inducir una reacción en el interlocutor. No es mi caso, aunque sí me he dado cuenta, a lo largo de la vida, que mis ideas resultan provocadoras. Desde siempre, desde que era niño.

Hemos pasado de la España mágica, a la España trágica, que fue la de la Guerra Civil.”

Pregunta.- ¿Qué experiencia de las que ha vivido profesionalmente eliminaría si pudiera?

Respuesta.- De mi vida profesional eliminaría todo lo que sea televisión. Todo. Lo de la televisión, en mi caso, es una condena kármica. Algo debí hacer mal en mi vida anterior, que me condena. Yo llevo 38 años haciendo programas de televisión y yo detesto la televisión. No me gusta hacer televisión, no veo televisión, no me interesa la televisión. La llamo «el maligno instalado en el cuarto de estar de todos los domicilios». Y, sin embargo, soy un plusmarquista: no veo que nadie haya hecho 38 años prácticamente seguidos de televisión, como los llevo haciendo yo. Eso sí, tengo que matizar: una cosa son los programas de libros, que son la mayor parte de lo que hecho, y otra cosa son el resto de los programas. Por una parte, no me gusta hacer televisión, pero sí me gusta hablar de literatura y con otros escritores. Y sí me gusta esa sensación, que he tenido a lo largo de todos estos lustros, de que estaba poniendo una gotita de dignidad en un medio absolutamente indigno, por lo general, como es el de la televisión, y que estaba ayudando a gente a descubrir libros y a convertirse en lectores.

Pregunta.- ¿Hay alguien a quien le gustaría haber entrevistado y le ha dicho no?

Respuesta.- Sí, y además eso lo respeto mucho. Una persona que decide no salir en televisión me parece que es una persona sumamente digna. Por ejemplo, García Márquez no va nunca a televisión. Se ha visto en algún reportaje, pero no en una entrevista en directo. Javier Marías tampoco va a televisión. Yo eso lo respeto mucho. Sí, son personas que me han dicho que no.

Pregunta.- ¿Existe algún tema en la actualidad con el que usted esté especialmente indignado?

Respuesta.- No, eso es imposible, porque mi filosofía es, precisamente, la de Epicuro, la de los estoicos y la de Diógenes: la sabiduría consiste en no indignarse nunca por nada. Mi filosofía es la de la resignación. Donde escribo tengo clavada con una chincheta una frase de un filósofo presocrático que es mi frase favorita: «Nada importa, nada». Si tú estás bien contigo mismo, no hay razón para indignarse. Yo jamás me indigno por nada, jamás me enfado, no sé lo que es enfadarse. Indignarse no sirve para nada, porque indignarse no arregla las cosas y lo estás pasando mucho peor de lo que la cosa en sí te lo hace pasar, porque, además de lo mala que pueda ser la cosa en sí, estás indignado y el estado de indignación es un estado patológico. Y eso, somáticamente, pasa factura.

Pregunta.- ¿España es un enigma por definición? ¿En qué se diferencia de otros países europeos?

Respuesta.-Yo he acuñado veintiún topónimos en los últimos tiempos para hablar de lo que antes llamábamos España: asnalfabética, caconia, abundia… Parafraseando a José Antonio, que decía «una unidad de destino en lo universal», yo digo que es «una unidad de destino en lo infernal». España es un país dejado de la mano de Dios, que siempre ha estado en el furgón de cola y ahora vuelve a estar en el furgón de cola. Y eso no es una casualidad. Mi definición de España es «fiesta, siesta e Iniesta». Con eso no llegamos muy lejos. El español en lo único que piensa es en divertirse. Todos los países tienen lo que se merecen. El problema de España es la crisis. ¿Quién tiene la culpa de la crisis? Los políticos, los bancos, la Bolsa, los indignados. Todos son españoles. La culpa de la crisis es de los españoles.

Pregunta.- ¿Hemos perdido la esencia mágica de España?

Respuesta.- Quizá no ha existido nunca, pero, si existió, la hemos perdido por completo. Hemos pasado de la España mágica, a la España trágica, que fue la de la Guerra Civil. Y el espíritu de la Guerra Civil en este país cainita, de envidiosos recalcitrantes, sigue vivo. Y ahora hemos llegado a la apoteosis, que es la España hortera, de mal gusto, zafia, de la telebasura. Esa es la España que tenemos. Es una España plebeya. En España no hay pueblo. Lo hubo, y yo conocí una España en la que hubo pueblo. Y la diferencia entre la plebe y el pueblo tiene un nombre claro y se llama educación. En España no hay gente educada, el pueblo se ha transformado unánimemente en plebe. Solo la educación podrá salvarnos y ¡anda, que vaya educación tenemos!

Pregunta.- ¿Cómo es un día en la vida de Sánchez Dragó?

Respuesta.- Precisamente uno de mis lemas en la vida es el que recoge Carlos Castaneda en sus libros: un hombre de conocimiento tiene que romper rutinas, carecer de costumbres. Procuro no tener rutinas. Los chamanes dicen que hay que procurar vivir como vivirías el último minuto de tu existencia, en caso de que supieras que, efectivamente, es el último minuto. Procuro vivir así, procuro no saber nunca lo que va a pasar en el minuto siguiente, voy organizando mi vida con cinco minutos de antelación. No tengo rutinas.

Pregunta.- ¿Qué le gustaría preguntarle usted o saber de Sánchez Dragó si no fuese usted Sánchez Dragó?

Respuesta.- Toda la tentativa de cuanto he hecho en mi vida es conocerme a mí mismo. Es la tarea fundamental del ser humano, aunque la mayor parte de los seres humanos ni siquiera acometen esa tarea. Pasan como marmolillos por la vida, terminan jubilándose y jugando al tute en la taberna. Yo creo que la persona que se conoce a sí misma, puede ser fiel a sí misma. Puede averiguar para qué ha nacido, lo que puede, debe y quiere hacer. Y la suma de esos tres verbos arroja siempre el mismo dividendo: conciencia tranquila, de libertad. Cuanto más conozca de mí mismo, mejor. Me he pasado la vida entera intentando conocerme a mí mismo.

Pregunta.- De no haber sido usted Sánchez Dragó, ¿en la piel de quién le gustaría haberse metido?

Respuesta.- Desde luego, en la piel de una mujer. Si hay reencarnación, me gustaría reencarnarme en mujer. En primer lugar, porque tengo curiosidad. Llevo 76 años siendo varón. Suelo decir que soy el hombre más femenino de España. El lado femenino me interesa muchísimo. Yo creo que el ser humano completo es la suma del yin y el yang, de lo masculino y lo femenino; que todo varón que solo sea varón y que toda mujer que sea solo mujer está cortado por la mitad. Me gustaría ser una mujer. 

Pregunta.- ¿Qué clase de mujer?

Respuesta.- Guapa, indecente, me gustan las mujeres libres, que son leales pero no fieles. Me gustaría haber sido ese tipo de mujer. Confío en serlo en alguna reencarnación. Yo he fantaseado mucho a lo largo de mi vida con ser mujer y sigo fantaseando. Para mí el sexo ha sido muy importante y lo sigue siendo. Todos tenemos un pecado capital y qué duda que el pecado capital que domina en mí es la lujuria. No tengo otros pecados capitales. Un pecado capital está bien, porque te da energía. Es una poderosa corriente de energía que te puede llevar muy lejos, que te puede meter en muchos líos y quebraderos de cabeza, como, de hecho, la lujuria me ha metido a mí. Pero, al mismo tiempo, ha sido la cuerda del arco de la ballesta de mi vida y, desde ese punto de vista, yo siempre he tenido envidia de la lujuria de las mujeres. Tengo esa envidia, me gustaría ser una mujer para experimentarlo.

Pregunta.- ¿Qué es usted más, periodista o escritor? ¿Con qué se quedaría de cada una de esas facetas?

Respuesta.- Yo, fundamentalmente, soy un escritor. Soy un escritor que escribe en la prensa, o soy un escritor que hace un programa de televisión. Yo no soy un presentador de programas de televisión. Mi padre era periodista, gran periodista, el periodista más brillante de su generación, aunque truncaron su carrera a los 27 años. En aquel momento, dirigía ya, entre otras cosas, tres agencias de prensa. Poco a poco, a lo largo de mi vida, inevitablemente, porque todos nos parecemos a nuestros padres, me he ido convirtiendo, además de ser escritor, que es lo que siempre he querido ser, en periodista. Me resistía un poco, porque pensaba que el periodismo podía desviarme de mi vocación de escritor, no era en realidad así, eran compatibles. La primera vez que yo publico artículos en prensa escrita es cuando me voy a Japón. Hasta ese momento había sido periodista sobre todo de radio. Cuando me voy a Japón, escribo una larga serie de artículos sobre este país, y mi amigo y marido de Carmen Laforet, me invita a colaborar en «El Alcázar», que se convirtió en el periódico más abierto de España. Me propuso colaborar como corresponsal en Asia. Al estar exiliado y reclamado por la justicia, como condición, me puso buscarme un seudónimo, porque estaba en busca y captura y no podía firmar con mi nombre. Tienes que buscarte un seudónimo y qué mejor que ponerme el de mi padre: Fernando Sánchez Monreal. Los primeros artículos míos en la prensa aparecieron con el nombre de mi padre, que, de ese modo, volvía a aparecer en un periódico español después del paro propiciado por la Guerra Civil y la posguerra. Era inevitable, era ley de sangre, era ley de vida. Tenía que ser así.

Yo me defino como Baroja, hombre humilde y errante, viajero y escritor”

Pregunta.- ¿A quién admira Sánchez Dragó?

Respuesta.- Yo admiro a mucha gente, gran parte de esa gente son desconocidos. Y admiro a muchísimos artistas, escritores. Yo, desde pequeño, he sido el Principito que todo lo aprendió en los libros. He leído, a lo largo de mi vida, 30.000 libros. Tengo la que, quizá, sea la biblioteca privada más grande del mundo, alrededor de 110.000 ejemplares. Las personas que yo más admiro son escritores, aventureros, descubridores. En el 500 aniversario del descubrimiento del Pacífico he descubierto a Vasco Núñez de Balboa, persona acerca de la cual yo sabía poquito. Ahora me he metido a fondo en esa persona y me he quedado anonadado por la intensidad humana, el valor, el arrojo, el ímpetu y, al mismo tiempo, por las contradicciones, por las luces y sombras, por los claroscuros de este individuo. Es la última persona que me suscita admiración, pero hay muchas otras. La persona que más admiro yo es Diógenes, el filósofo cínico, que vivía desnudo en un barril, que nunca quiso riqueza ni propiedad alguna y que, cuando Alejandro Magno le ofreció lo que quisiera, le dijo: «Lo único que te pido es que no me quites el sol». Es el gesto de mayor dignidad de la historia de la humanidad.

Pregunta.- ¿Le queda algo por hacer a Sánchez Dragó?

Respuesta.- He subido en globo y todas esas cosas las he hecho. En cambio, mi obra literaria es una cadena de anillos eslabonados, en la que todos los anillos salen del anterior. En esa cadena faltan todavía bastantes anillos y, además, pretendo irme del globo terráqueo habiéndolo visto todo y, aunque he visitado 100 países a fondo, aún me quedan unos cuantos por visitar y espero que mi vida dé de sí lo suficiente para recorrer todos los países en los que no he estado y para escribir todos los libros que cerrarán esa cadena de anillos eslabonados que es mi obra literaria. Tengo tarea, y yo creo que cuando tienes algo que hacer, no te mueres y cuando no tienes nada que hacer es cuando te mueres. Por eso creo que la jubilación tendría que estar prohibida.

Pregunta.- ¿Cómo le gustaría que le recordaran?

Respuesta.- Ya a mi edad, y no solo a mi edad, muchas veces me he planteado cómo va a ser mi epitafio. Tengo varios. Uno de ellos dice: «Na de na». Otro, que es una paráfrasis del epitafio de una matrona romana dice: «Guardó su casa e hiló», y yo había pensado decir: «Cuidó de los suyos y escribió». Y uno que me gusta mucho, que es cervantino dice: «Fuese y no hubo nada». En mi estudio de Castilfrío, donde escribo, tengo delante un ataúd, bonito, de madera de pino, de película del oeste, recogido en un pueblo abandonado de la provincia de Soria. He metido dentro de él todos mis libros, polvo en el polvo, y fuera de él, en la tapa, todos los premios que he ido recibiendo a lo largo de la vida. Más polvo en el polvo. Yo me autodefino, como Baroja, hombre humilde y errante, viajero y escritor. No hay más.

Pregunta.- ¿Le queda algo por hacer a Sánchez Dragó?

Respuesta.- He subido en globo y todas esas cosas las he hecho. En cambio, mi obra literaria es una cadena de anillos eslabonados, en la que todos los anillos salen del anterior. En esa cadena faltan todavía bastantes anillos y, además, pretendo irme del globo terráqueo habiéndolo visto todo y, aunque he visitado 100 países a fondo, aún me quedan unos cuantos por visitar y espero que mi vida dé de sí lo suficiente para recorrer todos los países en los que no he estado y para escribir todos los libros que cerrarán esa cadena de anillos eslabonados que es mi obra literaria. Tengo tarea, y yo creo que cuando tienes algo que hacer, no te mueres y cuando no tienes nada que hacer es cuando te mueres. Por eso creo que la jubilación tendría que estar prohibida.

“Escribir es una vocación, no es una profesión, y es algo que yo haría aunque estuviera en una isla desierta”
Fernando Sánchez Dragó

Entrevista a Alfonso Ussía

Antonio Santamarina / Carlos Molero

Tiene aspecto y modales de gentleman, una risa viva, contagiosa entre dientes. Sus ojos se entornan aún con cierta nostalgia cuando el recuerdo le devuelve la imagen de su admirado Mingote.

Monárquico por pragmatismo, azote de nacionalismos irracionales, férreo defensor de la Milicia y sus «hombres honrados». Con ustedes: Ildefonso María Ciriaco Quadrato de Ussía Muñoz- Seca (Madrid, 1948), Alfonso Ussía.

Pregunta.-¿Hay sitio para el humor en la España de hoy día?

Respuesta.- España no es un país con humor, no sabe reírse de sí misma. Aquí hace mucha gracia que te rías de la persona de enfrente, pero cuando es sobre ti, ya no tiene ninguna gracia. El humor de España FD MAGAZINE 31 es de carcajada, de encías, cuando el gran humor es el de la sonrisa. Pero claro que hay humor en España, en zonas muy concretas. Está el humor celta, de Galicia, que es desconfiado, de retranca. España tiene el triángulo con el ingenio más luminoso, popular, y además nada ordinario, ni procaz: Sevilla, Huelva y Cádiz. Pero en general, España no es una nación con sentido del humor, todos los grandes humoristas, empezando por Cervantes, lo han pasado muy mal.

Pregunta.- ¿Es grueso el humor de hoy?

Respuesta.- Sí, y es que una de las cosas que se han deteriorado muchísimo en España es la Educación, la pérdida de estudios del latín, del griego, de la literatura en los colegios. Eso fue una idea ya del ministro Solís, que en su momento eliminó horas de estudio de las lenguas clásicas, que son nuestras raíces, para hacer más horas de deporte. Y ello produjo una de las pocas situaciones realmente ingeniosas en las Cortes franquistas, cuando Solís clamó desde el banco azul aquello de «menos latín y más deporte»; y hubo un procurador murciano, muy listo y muy antipático también, que se llamaba Adolfo Muñoz Alonso, que le replicó: «no se ponga así, señor ministro, con el latín, porque gracias al latín, a ustedes los de Cabra, se les llama egabrenses».

Pregunta.- ¿Qué recuerdos guarda de su convivencia con grandes humoristas de España, como Luis Sánchez Pollack «Tip», Chummy Chúmez, el propio Antonio Mingote?

Respuesta.- Las dos personas a las que yo echo de menos todos los días son Antonio Mingote y Luis Sánchez Pollack, porque además de la genialidad, de la grandeza humana, es que eran unos hombres buenísimos, unas maravillosas personas. Tip tenía una cultura honda, una gran perceptiva literaria, escribía muy bien, y escribía muy bien los versos.

Pregunta.- ¿Y Mingote?

Respuesta.- Antonio Mingote es de las personas más rápidas e ingeniosas que he conocido, con una cultura inconmensurable; pero también de una gran timidez, ya seis personas le parecían una multitud y entonces el tío ¡se quedaba callado! Pero ha sido uno de los grandes genios del siglo XX español. Su dibujo, su trazo, su humor, su cultura… Ha sido un gran escritor, aparte de un gran dibujante y un gran pintor, claro.

Pregunta.- Lo que es prácticamente desconocida es su faceta de militar.

Respuesta.- Antonio Mingote era un gran militar. Después de la guerra entró en una Academia de transformación, se retiró de capitán y acabó ascendiendo a coronel en la época en que Luis Alejandre era Jefe de Estado Mayor del Ejército. Con el Mingote militar, hay una anécdota muy divertida, y es que él tomó Barcelona solo. Antonio adoraba a su madre, que se había quedado en la guerra en Barcelona. Estaban ya en el Tibidabo, y Mingote pidió permiso para bajar a Barcelona. Su coronel le contestó que si estaba loco, que todavía no habían tomado la ciudad, pero Mingote insistió tanto que al final, le dijo: «yo no me he enterado de nada, haz lo que quieras». Y con un asistente que tenía, amigo suyo, entró Mingote en Barcelona andando. Y le miraban con asombro porque llevaba la boina del Requeté. Llegó a la calle Ganduxer, donde vivía su madre, y le dijeron que ella estaba en Sitges. Y decía Antonio: «con la misma educación que tomé Barcelona, la abandoné». Tras la toma de Barcelona, se fue andando hasta Sitges, 54 kilómetros, y dos kilómetros antes de llegar, estaba su madre con los brazos abiertos en la carretera, esperándole. Es la transmisión de emociones entre dos personas.

EL EJÉRCITO REPRESENTA LA DECENCIA, EL PATRIOTISMO, LA LEALTAD

Pregunta.- Desde siempre, ha expresado usted su reconocimiento por los valores que encarna la Milicia, ¿por qué?

Respuesta.- El Ejército es la decencia, es la honestidad, es el patriotismo y es la lealtad. El Ejército está soportando desde hace muchos años una mengua en sus presupuestos absolutamente intolerable, los poderes les reducen los presupuestos y aún así, las Fuerzas Armadas son capaces de seguir manteniendo una operatividad extraordinaria, reduciendo de una manera sensible sus gastos. Son los únicos capaces de aguantar sin protesta la mengua de sus honorarios. Porque un militar nunca lo es por dinero, sino por otras cosas que se llaman el amor a España, la vocación de servicio. En los 37 años de monarquía parlamentaria, de democracia, no ha habido una institución más democrática que el propio Ejército. La sociedad se va dando cuenta de lo que significa el Ejército.

Pregunta.- Y hablando de patriotismo y de milicia, nos gustaría conocer su opinión sobre la obra de Augusto Ferrer-Dalmau.

Respuesta.- Me apasionan su dibujo y su pintura, creo que es de los grandes pintores de la España actual. Y luego está la temática, dificilísima y muy arriesgada, seguramente poco provechosa para él; pero en cambio, muy provechosa para la estética de España, la temática del ejército es interesantísima. Fíjense que él se lleva toda su alma a los tiempos pasados, a las guerras carlistas, cuando la uniformidad era pura belleza, pura estética. Y una idea de lo gran pintor que es lo demuestra que, de pronto, se desplaza a Afganistán y con la uniformidad actual, de batalla, que no es nada bonita, él lo convierte en una auténtica obra de arte.

Pregunta.- Es muy habitual compararle con Josep Cusachs…

Respuesta.- Augusto es un gran pintor, a mí no me gusta establecer comparaciones, porque cada uno es consecuencia de su arte y de su personalidad, pero evidentemente, no se puede negar que tiene un cierto paralelismo con Josep Cusachs. Con todos los respetos, yo tengo algunos dibujos de Cusachs, y Ferrer-Dalmau es mejor, porque arriesga más. En el año 2013 hacer lo que hace Augusto, me parece admirable. Admirable y muy digno de gratitud por todos los que sienten en profundidad la historia de España

Pregunta.- ¿Cree que se repiten en nuestros días situaciones ya vividas en la historia de España, en los preludios de la Guerra Civil, como auguran algunos?

Respuesta.- No, no se parece en nada la situación. Aquí hay una izquierda todavía, y curiosamente es la izquierda joven, que parece que ellos han perdido la guerra. La izquierda tiene que darse cuenta, incluso con la colaboración de lo que se podrían llamar las derechas, de que es absolutamente imposible ir setenta años atrás. Hubo una guerra, unos la ganaron, otros la perdieron, la guerra terminó, se perdió, pudo haber muchísimos errores en el Franquismo, y yo creo que se cometieron muchos, Franco no supo ser generoso. Y a su muerte, han resurgido una serie de rencores, los nacionalismos periféricos, etc. Yo confío siempre en que no vuelva a ocurrir semejante tragedia. Los mecanismos y la sociedad son completamente diferentes. ¿Cuál fue el gran acierto del franquismo, en mi opinión? La creación de una clase media que no existía en España. Y en este momento, España es una nación de clase media, ahora tirando a la baja todos, pero el tejido social es de clase media.

CUANDO LA DERECHA HACE DEMAGOGIA SE VUELVE CURSI

Pregunta.- De siempre la izquierda ha sabido agitar y hacer propaganda con maestría, ¿no?

Respuesta.- Sí, porque está abierta a un horizonte demagógico muchísimo más amplio que el de la propia derecha. Y la derecha, cuando recurre a la demagogia, es cursi, mientras que la demagogia de la izquierda es social. Si vamos a la demagogia de la derecha, tenemos que ir a Solís, que era un cursi de cuidado. Y hay que decir que ya es hora de que éstos que se llaman derecha, centro liberal, o como quieran llamarse, aprendan a comunicar. En estos momentos tenemos un presidente del Gobierno, que no comunica bien, siendo una persona de gran cultura. Con una primera portavoz, que es la señora Cospedal, que cada vez que habla, mete la pata. Con un segundo portavoz, que es el señor Floriano, que tendría que volver al colegio a recibir clases de gramática. Esta gente, que está mucho mejor preparada que la izquierda, ¿no tiene a una persona que sepa hablar a la gente? ¿que sepa convencerles?

Pregunta.- Alguien habrá…

Respuesta.- ¿Quién comunica bien en el Partido Popular? Pues Esperanza Aguirre. A la gente le puede parecer chula, a veces; los de la izquierda no la pueden ver por altiva, pero habla a la gente, lo dice directamente y comunica. Ella sabe comunicarse. Buena comunicadora es Rita Barberá. No tiene lo que se dice un verbo muy fluido, pero dice lo que la gente espera que diga, lo dice bien, mirando a la cara, y dice lo que sabe que va a enfadar a los otros. Gran comunicador fue Alfonso Guerra, fue un maestro. Buen comunicador es Rubalcaba. Buen comunicador ha sido José Blanco… El PSOE siempre ha tenido un gran efecto en su comunicación.

EN EL AÑO 2013 HACER LO QUE HACE AUGUSTO FERRER-DALMAU ME PARECE ADMIRABLE”

Pregunta.- Dos cuestiones de actualidad para terminar. Por una parte, ¿qué sentimientos le provoca el giro soberanista en Cataluña?

Respuesta.- No sería nada optimista si nosotros fuéramos soberanos, pero nosotros dependemos de otras instancias ya superiores, como es Europa. Los catalanes y los vascos nunca han sido nación, y Europa no quiere en estos momentos balcanizar ninguna zona, puesto que eso fue tremendo, consecuencia de la creación de una patria artificial, muy reciente, con el mariscal Tito. Y con otro problema que nosotros no tenemos, afortunadamente, aunque sí lo vamos a tener. Nosotros no tenemos cristianos frente a musulmanes como en los Balcanes, nuestro problema es cristianismo o agnosticismo, el laicismo. Yo creo que no van a dejar balcanizarnos. Y eso me hace mucha ilusión.

Pregunta.- Finalmente, ¿cuál es su opinión sobre las críticas a la Monarquía?

Respuesta.- Yo soy un monárquico pragmático, y en el pragmatismo, la Corona significa la unión de todos los territorios de España. El Rey es el Señor de Vizcaya, el Conde de Barcelona, el Rey de Aragón, es Príncipe de Asturias… La monarquía en estos momentos está atravesando una época mala. En el mundo actual no hubieran resistido la crítica popular, no digo ya ni Carlos I, ni Felipe II, ni Felipe IV, porque en este momento se vive en un escaparate donde hay 40 millones de personas fijándose. Pero también hay que decirles al Rey y al Príncipe que los derechos son sagrados siempre que se cumplan sagradamente los deberes. El Rey ha sido un gran cumplidor de sus deberes, como lo fue Don Juan. El Príncipe no debe dejarse doblegar por quienes le pasan la mano por encima de la espalda, diciéndole: «Señor, hay que modernizar esto». No, no, no. Esto no hay que modernizarlo en absoluto. Lo que hay que hacer es adaptarlo, que es una cosa muy diferente.

“España no es un país de humor, no sabe reirse de sí misma”

Alfonso Ussía

Entrevista a José María Carrascal

Antonio Santamarina / Carlos Molero

José María Carrascal (El Vellón, 1930) ultima estos días la publicación de un nuevo libro, un profundísimo estudio sobre el contencioso que mantiene España con el Reino Unido por el peñón de Gibraltar.

El veterano columnista de ABC, curtido en mil batallas periodísticas, se muestra en esta entrevista pesimista sobre el futuro inmediato de España, a la que considera no en crisis, sino enferma.

Pregunta.- ¿De dónde nace la idea de escribir sobre el contencioso de Gibraltar?

Respuesta.- Yo fui corresponsal en las Naciones Unidas durante la batalla diplomática de Gibraltar, desde que entra Gibraltar en el Comité de los 24 como uno de los territorios no descolonizados en 1963 hasta que se consigue en diciembre de 1967 la resolución en que prácticamente se reconocen los derechos de España sobre Gibraltar en la asamblea general. La Asamblea dice que Gibraltar tiene que ser descolonizado por negociaciones entre España y el Reino Unido teniendo en cuenta el principio de la integridad territorial de los países. Hay que tener en cuenta que existen dos principios para la descolonización, por libre determinación de los habitantes o por la integridad de los países, que era una clausula que habían introducido los africanos para evitar que las potencias coloniales se quedarán con los mejores enclaves de las colonias, como Katanga. Escribía diariamente mis crónicas sobre Gibraltar y son de los pocos artículos que arrancaba del periódico para conservar. Más tarde, me di cuenta de que había que ir al principio, a cómo se toma Gibraltar, y lo que pasa después. Y si lo primero es triste, lo que pasa después es más triste aún. Porque esos títulos o retítulos avalados por la ONU los hemos ido perdiendo por la mala gestión que prácticamente todos los ministros de Asuntos Exteriores, empezando por López Bravo, que fue el primero que cedió al acuñar aquello de «Hay que pensar juntos». ¡¡No hay que pensar, hay que aplicar la resolución de la Naciones Unidas!!

Pregunta.- En su opinión, ¿qué postura ha de mantener España en el contencioso?

Respuesta.- Creo que por ahora lo que tenemos que hacer es mantener nuestras posiciones, dentro de nuestra desgracia hemos tenido suerte porque las Naciones Unidas han defendido los derechos de España en Gibraltar mejor que nuestros ministros. La última reunión del Comité de los 24 fue en junio pasado, y allá fue el nuevo alcalde presidente de Gibraltar a decir lo mismo sobre el derecho a la autodeterminación, y el comité insistió en que se mantienen las anteriores resoluciones. Si algún día el asunto sale de la ONU y nos convencen de que lo llevemos al Tribunal de la Haya o cualquier otro, ya la habremos liado. Yo no creo que vea la vuelta de Gibraltar. Los españoles solemos olvidar la geografía, tenemos en contra de Gibraltar la historia, pero la geografía está a nuestro favor. Es una piedra que está ahí, un peñón inhóspito que solo vive de su metrópoli o vive de España. Hasta ahora de España, e Inglaterra encantada. Si conseguimos que un día tenga que vivir de ellos, lo sueltan al día siguiente. . En el mundo globalizado, Gibraltar no tiene lugar, hay que evitar que se legalice, y es muy importante que nosotros nos defendamos de Gibraltar, no sólo de los gibraltareños y de los ingleses, sino también de los españoles que están haciendo negocio con Gibraltar. Que estamos vendiendo nuestras rocas y piedras para ampliar el istmo, colaborando con ellos. Con eso hay que acabar.

Pregunta.- Además, Gibraltar va camino –si no lo es ya– de convertirse en un paraíso fiscal.

Respuesta.- Se ha convertido no solo en un paraíso fiscal donde se hacen los negocios más sucios, sino también en un lugar peligroso. Hay un artículo del fiscal de New York en el «New York Times» basado en un juicio celebrado el pasado mes de abril, en el que se condena a un traficante de armas que estaba consiguiendo misiles antiaéreos a través de un comerciante de armas búlgaro con sede en Gibraltar. Esas palabras me ratifican en que hay que acabar con esa colonia, creo que el mundo va contra Gibraltar.

Lo que tiene España no es una crisis, es un fallo del sistema

Pregunta.- Y mientras tanto, el Reino Unido se muestra combativo contra el crimen internacional y el terrorismo en su política exterior. ¿Cómo se entiende eso?

Respuesta.- Porque los ingleses son así, son prácticos, tiene un sentido pragmático. Además, en el contencioso, los Estados Unidos se abstuvieron. Conseguir que no votasen contra la resolución ya fue mucho, pero porque Rota era para ellos más importante. Lo que ocurre es que EEUU no se fía del todo de España. ¿Qué ocurriría si llega un Gobierno español que les obliga a abandonar Rota? En cambio, Gibraltar siempre lo van a tener, siempre va a estar ahí.

Pregunta.- Se habla, y mucho, de la crisis. Pero ¿qué crisis hay en España? ¿económica? ¿moral? ¿es una exageración de los medios de comunicación?

Respuesta.- Creo que crisis es una palabra demasiado estrecha para resumir la situación en que nos encontramos. Crisis indica algo pasajero, algo más bien superficial, algo que sube y baja, como siempre. Lo que tiene España es un fallo de sistema, es algo sistemático. El sistema español de Gobierno, entendiendo por tal la Administración General del Estado, tiene defectos estructurales, que se traducen en defectos de comportamiento de todos los españoles. Y esto es lo más grave, porque si sólo fuese una crisis, se encontrarían antídotos contra ella, pero es que aquí no estamos hablando

Con Gibraltar, lo único que hay que hacer es aplicar las resoluciones de la ONU

Pregunta.- ¿En qué sentido?

Respuesta.- En mi opinión, es el fallo del paso de una estructura del viejo régimen al nuevo régimen. Es decir, al régimen que tiene lugar con las revoluciones. Cuando la burguesía toma el mando eliminando a las fuerzas tradicionales, la monarquía absoluta, la nobleza y la Iglesia, y el pueblo empieza a ser el soberano. Esto no ha ocurrido todavía en España. Primero, porque esas fuerzas no se lo han dejado hacer, pese a los muchos intentos que ha habido. Yo tengo contados en el siglo XIX hasta nueve intentos, unos cuantos en el siglo XX, el último en la Transición. Al final las viejas fuerzas, tomando otras características y otros nombres, lo impiden. España sigue siendo un país antimoderno, y por eso no nos podemos adaptar a las estructuras modernas. Más aun cuando acaban de pegar un salto olímpico, pues han desaparecido las naciones y vamos hacia la globalización. No existe ese sentido de que el Pueblo es el soberano, aunque también es cierto que da la impresión de que tampoco el pueblo español quiere ser soberano. Eso de cargar con responsabilidades… Que se pongan de acuerdo esos dos partidos, y a mí que no me traigan líos. No hemos llegado a la mayoría de edad de la Democracia ni como Nación.

Pregunta.- ¿Y cuál podría ser la solución para ese problema, si la hay?

Respuesta.- Las revoluciones ya son cosas del pasado, yo creo que si alguien con auténtico liderazgo y partiendo de un hecho fundamental que es el ejemplo, antes de aplicar a otros las medidas que voy a dictar, me las aplico a mí mismo, el pueblo español le sigue. Pero eso es lo que nos está faltando, liderazgo firme, convencido uno mismo de lo que va a hacer y dando ejemplo de ello. Es un hombre o una mujer providencial. Yo recuerdo la Inglaterra de los años 60, que se iba por la cañería, un poco como en los Estados Unidos de Nixon, Ford y Carter, y llegó Reagan y acabó con ello de la manera más rápida. Se declararon en huelga los controladores aéreos y los puso en la calle, y se la jugó porque puso a controladores militares, redujo un 40 por ciento los vuelos, se le podía haber caído un vuelo. Se arriesga y toma decisiones.

Las Fuerzas Armadas son el único estamento que ha hecho la Transición en España

Pregunta.- Entiendo, por tanto, que quizás el problema radica en el «ser español»…

Respuesta.- España es un gran país, todos los países son buenos, y los españoles podemos funcionar, y hay una prueba que tenemos delante de los ojos. Y es que el español, fuera de España, rinde más que nadie. Yo he estado en Alemania en los 60 y los 70 y los españoles tenían fama de ser los prusianos comparados con italianos, turcos, griegos. ¿Por qué? Porque llegaba el señor aquel con la maleta de madera, sin saber una palabra de alemán, que lo único que quería eran horas extras, más trabajo, porque allí veía que su trabajo rendía un fruto. Y eso es lo importante, rendía un fruto, sacaba provecho. Ahora si él ve que el fruto que puede sacar es muy pequeño, o mucho más grave aún, que el mayor rendimiento en España se consigue a través de las influencias, de los familiares, del partico político… así no. El español cambia totalmente estando en España. No es un fallo del español, lo es del sistema. Y esta ocurriendo también con l a s empresas, por fortuna. Las que mejor funcionan en España son las que exportan al extranjero, pues no encuentran los impedimentos que hay aquí. Y para una economía que anda por los suelos, tenemos unas empresas –Zara, o las constructoras por ejemplo– que triunfan fuera. Estamos repitiendo el poema del Cid, qué buen vasallo sería si hubiera buen señor.

Pregunta.- ¿Qué habría que cambiar del sistema?

Respuesta.- La Justicia es la clave de la Democracia, cuando en 1975 Franco estaba a punto de morir, llegó un político a Nueva York, y nos reunió a los corresponsales y nos preguntó qué sistema político querríamos para España después del Franquismo, y le dije «a mí el sistema me importa poco, lo que quiero es una prensa libre y una Justicia independiente». Ahora resulta que hay juicios progresistas y jueces conservadores… ¿pero qué es eso? ¿es que hay una Justicia progresista o conservadora? En EE.UU., como los altos magistrados son elegidos por vida, al final de su carrera son unas personas que no le tienen miedo a nadie, se meten con el presidente o con quien sea.

A mí el sistema me importa poco, lo que quiero es una prensa libre y una justicia independiente

Pregunta.- Fue usted uno de los iconos, si me permite la expresión, del nacimiento de la televisión en España a principios de los años 90. ¿Qué le parece la televisión de ahora?

Respuesta.-Veo muy poca televisión, pero no porque tenga nada contra la televisión, aunque no he sido nunca hombre de televisión, soy más de escribir. No me he sentido nunca demasiado cómodo, no es mi medio, es más que nada entretenimiento, es el gran canguro de la sociedad actual, llena las horas, pero también las gasta, su gran problema es el tiempo que te hace perder. El tiempo es lo más valioso de este mundo, y hay que tener mucho cuidado con tirarlo. La veo poco, y me parece que se ha ido frivolizando cada vez más, y más, y más… Se ha frivolizado todo, hasta los informativos, que parecen tener por objetivo asombrar y entretener. En Estados Unidos, hay un canal público, muy pequeño para todos los EEUU, el PBS, y que hace unos programas impresionantes, yo he visto recientemente una serie sobre los últimos avances de la Ciencia, y de allí salió el programa Cosmos, de Carl Sagan. Entretienen y te hacen descubrir mundos mágicos fácilmente comprensibles.

Pregunta.- Usted conoce la obra pictórica de Augusto Ferrer-Dalmau, ¿qué opinión le merece el hecho de que centre su obra en la temática militar?

Respuesta.- Pienso que las Fuerzas Armadas son el único estamento que ha hecho la Transición en España. En febrero de este año, fui a dar una conferencia a la Escuela Naval de Marín, y me quedé impresionado de los chicos y chicas con que respeto, con qué vocación con qué profesionalidad actúan, todos desde el comandante de la Escuela hasta el último de los guardiamarinas. El Ejército siempre ha sido un servicio, incluyendo la Guardia Civil, y desde luego que hablar del Ejército o pintarlo era considerado de mala manera, pero eso está cambiando. Ferrer- Dalmau es un maestro de la pintura insuperable, es tan seguro de sí mismo que se autolimita. Él podría explotar si quisiera, me da la impresión de que tiene una disciplina enorme, apunta cada detalle de la indumentaria, de la pose del animal y eso somete a sus cuadros a una disciplina de hierro. Por eso sus cuadros son auténticos espectáculos de disciplina prusiana. Pero luego, en las escenas en que aparecen civiles, muestra una tremenda humanidad. Si la dejara explotar, si se dejará llevar por las modas, podría estar entre los dos o tres primeros pintores que hay hoy día en España. Pero no, él se mantiene fiel a sí mismo. El sigue ahí, con su éxito en el sentido de que puede pintar lo que quiere y puede vivir de ello, lo cual es una proeza para un artista.

“España sigue siendo un país antimoderno”

José María Carrascal

Entrevista a Bieito Rubido Ramonde

Carlos Molero

Bieito Rubido Ramonde (Cedeira, La Coruña, 1958) lleva al frente de la redacción del diario ABC desde el año 2010.

Con anterioridad, dirigió otro diario de referencia, en la prensa regional, como es La Voz de Galicia, además de encargarse de la dirección editorial de los medios regionales del Grupo de comunicación Vocento.

Se inició en el Periodismo a finales de los años 70, y formó parte de los periodistas que pusieron en marcha la mítica y ya desaparecida emisora de radio Antena 3.

Pregunta.- Dirige usted un periódico centenario y con una línea editorial muy marcada, que es una constante desde su fundación. ¿Es difícil mantenerse fiel a esa línea?

Respuesta.- Dirigir ABC es mucho más sencillo que otros periódicos, porque lo definen los valores que defiende: la idea de España, la unidad de España dentro del Estado de las autonomías y la Constitución democrática, la lengua española como un tesoro de todos los españoles, la cultura de España, el patrimonio histórico artístico, la idea de la familia, la libertad en todas sus expresiones (mercado, de movimiento, de expresión), la defensa de las Fuerzas Armadas, entendidas como modernas y garantes de una convivencia pacífica. No creo que sean muy distintos a los que debería defender cualquier otro periódico, ni me parece que lo que nosotros defendemos sea algo que pueda irritar a un ciudadano normal español, ya sea de centro-derecha, que es a quien nos dirigimos, como de centro izquierda. Nosotros compartimos valores con la inmensa mayoría de la sociedad española.

Pregunta.- Una línea editorial así de clara, ¿facilita o dificulta el trabajo?

Respuesta.- Lo facilita mucho, porque sabes muy bien lo que tienes que hacer. Yo he dirigido un periódico regional, La Voz de Galicia, y tenía una transversalidad ideológica mayor, tenías que tener el olfato de saber por dónde iba el interés del lector general. Aquí está claro, hay un marco muy bien definido en el que juegas. Nuestra posición, por ejemplo, ante el reto de la sedición catalana está clara, y sabemos dónde tenemos que estar, que es defendiendo al conjunto de los españoles, y defendiendo un principio muy importante para nosotros, que es que todos los españoles somos iguales ante la Ley.

Pregunta.- ¿Y es sencillo mantener la línea editorial cuando la propiedad del periódico ya no es la fundacional, de la familia Luca de Tena, sino de un grupo como Vocento?

Respuesta.- En Vocento, tenemos una enorme independencia, tiene muchos periódicos, casi todos regionales, y nosotros somos una cabecera de refuerzo. Vocento reconoce la personalidad de ABC y contamos con un margen de maniobra muy amplio. Yo sólo puedo dar las gracias a Vocento, porque no hay intromisión ninguna y está muy bien definido el papel de nuestro periódico.

“CREO QUE EN ABC COMPARTIMOS VALORES CON LA INMENSA MAYORÍA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA”

Pregunta.-  ¿Y qué diferencias percibe entre dirigir un periódico regional y uno nacional? 

Respuesta.- La Voz de Galicia tiene mucha influencia en Galicia, en su ámbito, y el ABC tiene influencia también, de otro tipo. La diferencia es esa transversalidad ideológica de todos los regionales. El Norte de Castilla, El Faro de Vigo… están obligados a jugar con esa transversalidad, primero para mantener su difusión; y segundo, porque se convierten un poco en la plaza de encuentro de la sociedad de su entorno, allí van todos, opinan todos, escriben todos. Son dos conceptos distintos, porque los periódicos de tirada nacional son, en cambio, de -digamos- refuerzo ideológico. Cuando el ABC abandona lo que interesa a sus lectores, los perdemos. Y cuando adopta la actitud que tiene ahora, entonces ganamos lectores. Somos los que menos caemos, y hay etapas concretas –julio y agosto, por ejemplo- en los que estamos subiendo, y eso coincide con algunas banderas que hemos defendido, como por ejemplo Gibraltar. la mesa de breaking news, que lleva la portada, pero que es una sección más. Todos conviven bajo el mismo techo, comparten secciones, los jefes de área y de sección son los mismos para papel y para Internet. La prueba evidente de nuestro éxito es que somos el periódico digital que más ha crecido en el último año. 

Pregunta.- ¿Alguna de las ediciones tiene preponderancia, cuál de ellas manda?

Respuesta.- No, no manda ninguna, es una redacción que maneja información y actualidad las 24 horas del día, y se van tomando decisiones: unos contenidos para papel y otros para Internet. Se hace una pieza para Internet de una noticia, por ejemplo, con unas características concretas de tamaño, de extensión y de densidad que no tienen las de papel. Y la misma persona que ha encargado eso para Internet, el redactor jefe, encarga la pieza para la edición de papel.

Pregunta.- ¿Qué tiene, por tanto, la edición en papel que no se encuentra en la digital? 

Respuesta.- Hay más extensión, más densidad informativa, más complementos. Internet es la inmediatez, «CREO QUE EN ABC COMPARTIMOS VALORES CON LA INMENSA MAYORÍA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA» FD MAGAZINE 29 mientras que el papel es la pausa, la reflexión. El periódico es una obra, que tiene un principio y un final, mientras que Internet es un continuo de noticias. Supongo que algún día desaparecerá, pero dentro de muchos años. Que evolucione, a lo mejor, hacia mayor calidad, con papel de más calidad o incluso mejor edición los fines de semana, no lo puedo asegurar. Pero probablemente vaya por ahí, creo que estos que se atreven a augurar el fin del papel…

Pregunta.- ¿Qué opinión le merece el llamado «periodismo ciudadano»?

Respuesta.-  El periodista espontáneo ha existido siempre, siempre ha habido personas que llamaban por teléfono y te informaban de que estaban viendo algo. El cambio es la tecnología del ciudadano, ahora graba, filma, hace fotos. Es la sociedad de la transparencia, no cabe duda que no veo mal ese cambio, pero hay que seguir sabiendo discernir, separar el grano de la paja. 

Pregunta.-  Esas herramientas aceleran el proceso de la comunicación. ¿No va eso en contra del rigor?

Respuesta.- Lo que caracteriza nuestro tiempo es la velocidad. Estamos en un momento de poco rigor, de determinadas personas que tienen mucha prisa, que tienen ansiedad por contar las cosas ya, aunque no sean ciertas, y eso les molesta. Nosotros hemos publicado cosas importantes que hemos llegado a tenerlas en cuarentena hasta quince días hasta tenerlo todo contrastado. Pero también creo que el mercado, andando el tiempo, premiará al que haga un periodismo veraz. El periodismo del futuro tiene que ser un periodismo diferenciado, de calidad y la calidad vendrá por ser veraz y cierto. Todavía hoy la centralidad del debate social la tiene la prensa escrita, no somos los más influyentes, pero somos los que marcamos la agenda a los demás medios y a los dirigentes políticos.

Pregunta.- ¿Y qué cualidades han de tener los periodistas de esta nueva era tecnológica?

Respuesta.- Tenemos que tener las mismas virtudes que hace veinte, treinta o cincuenta años, porque la tecnología es una herramienta. Lo que de verdad diferencia a un buen periodista son virtudes como el rigor, que esté formado, que sea culto, que escriba bien, que sea un tipo honesto… y eso era Chaves Nogales en los años veinte, y era Mariano de Cavia también en la primera década del siglo XX y era Martín Ferrand en 1980… Eso será lo que siempre diferenciará a un buen periodista de los demás: su personalidad y aquellos atributos que él mismo se haya trabajado. Y eso lleva tiempo, desde luego, un buen periodista no se improvisa.

EL RIGOR, LA CULTURA, LA HONESTIDAD, ESCRIBIR BIEN… SON VIRTUDES QUE DIFERENCIAN A UN BUEN PERIODISTA

Pregunta.-  En los últimos meses, se percibe demasiada pelea entre medios de comunicación, los medios pasan a convertirse en noticia, ¿es eso bueno?

Respuesta.-  Eso es malo, porque en primer lugar ese ruido hace que no escuchemos las voces de otras cuestiones de actualidad. En segundo lugar, los periodistas no podemos jugar otro papel que el de ser periodistas, es decir contar las cosas y analizarlas. Pero no podemos ser los jueces, ni los fiscales, ni los policías, ni los que tenemos que detener a los delincuentes o procesarlos. En nuestro caso, el ruido mediático viene de responder a agresiones que hemos tenido que padecer, nunca hemos atacado a nadie desde que yo soy director. Nos defendemos de acusaciones falsas, no podemos tolerar ni que se nos injurie ni que se nos calumnie. Pero dicho eso, allá con los que toman esas iniciativas, porque creo que los lectores, que no son nada tontos, les están pasando factura. 

Pregunta.- ¿Y cuál es el origen de estos enfrentamientos entre medios de comunicación?

Respuesta.- – Tiene mucho que ver con la personalidad de los periodistas que están al frente de los medios; al final un periódico es la personalidad de los que trabaja y, fundamentalmente, de quien lo dirige. De hecho, yo escribí un artículo titulado Periodistas y gladiadores, diciendo que el público ya se sienta en la grada para ver en el circo romano cómo se pelean los periodistas. Hay más enfrentamiento y agresividad entre los propios periodistas que entre el público. Los directores, los subdirectores, los directores adjuntos trasladan su personalidad a la redacción y a quienes hacen el diario. Hay gente a la que le gusta estar permanentemente en la pendencia, y hay otros a los que no nos gusta, que creemos que es mucho más útil para la sociedad ser serenos, sosegados. Pero también le digo, en el corto plazo, algunos pueden pensar que les puede ser rentable; pero en el medio y largo plazo, se están hundiendo y están cavando su propia tumba.

Pregunta.-  ¿Es algo que pasa sólo en España?

Respuesta.-  No es exclusivo de España, aunque aquí se ha agudizado en los últimos tiempos. Hay una crispación en los propios medios de comunicación como consecuencia, en mi opinión, de que han sobrellevado muy mal la crisis económica, a consecuencia de la cual han caído las difusiones, los ingresos por publicidad, se han aplicado expedientes de regulación de empleo. Todo eso ha perjudicado, y mucho, a los medios de comunicación. 

Pregunta.- Una crisis, la de los medios de comunicación, de la que no parece hablarse mucho…

Respuesta.- Yo creo que sí se habla. A los medios de comunicación pienso que nos pasa como al teatro, que estamos instalados en la crisis eterna. Hay una crisis económica muy aguda que afecta a los medios, sí, pero también hay una crisis de modelo: ¿vamos a seguir en papel, soportes nuevos, redes sociales…? Hay una crisis de tamaño, en España sobran la mitad de los periódicos, nos pongamos como nos pongamos; en Madrid no puede haber cinco periódicos de información general. Y hay una crisis de ansiedad, de ese ruido mediático, de peleas. Todas ellas se interrelacionan, influyen unas en otras y probablemente, todas conforman la gran crisis actual de los medios de comunicación en España.

“Los periodistas no somos ni jueces, ni fiscales ni estamos para detener delincuentes”
Biieito Rubido Ramonde

Entrevista a Pedro Morenés

Carlos Molero

Pedro Morenés Eulate (Las Arenas, 1948), ministro de Defensa desde el año 2011 habla en esta entrevista sobre la denominada Cultura de Defensa, cuyo objetivo final es que los españoles conozcan el trabajo que desarrollan las Fuerzas Armadas en beneficio de la Nación.

Licenciado en Derecho por la prestigiosa Universidad de Navarra, y con una ampliación formación en el sector naval, la vinculación de Morenés con el departamento de Defensa se remonta al año 1996, con el primer Gobierno del Partido Popular, fecha en la que se incorporó como Secretario de Estado de Defensa.

Posteriormente, y hasta el año 2004, asumió las secretarías de Estado de Seguridad, en el ministerio del Interior; y de Política Científica y Tecnológica, en el de Ciencia y Tecnología

Pregunta.- Es una constante desde hace ya años referirse a la Cultura de Defensa, pero ¿en qué consiste exactamente? ¿Hablamos del patrimonio histórico y artístico que atesoran las FAS? ¿hablamos del fomento del conocimiento de las FAS entre los españoles?

Respuesta.- La Cultura de Defensa es, básicamente, el conocimiento que la sociedad tiene de su Defensa, y esto incluye no sólo el saber qué aviones o buques tenemos, o conocer el extensísimo patrimonio artístico e histórico, sino también la creación de una auténtica Conciencia de Defensa. Esto supone que la sociedad sea consciente de la importancia de la seguridad y la Defensa para su día a día, para el desarrollo normal de una democracia y de un estado del bienestar que sin las Fuerzas Armadas, sin ese escudo protector, no sería posible. Al mismo tiempo, implica hacer partícipes a los ciudadanos de esa seguridad, que se impliquen en una serie de preocupaciones y debates que trascienden con mucho al ámbito militar puesto que las amenazas, los riesgos, no distinguen si se tiene uniforme o no. Las Fuerzas Armadas no pueden ser un ente ajeno a la sociedad civil, y la sociedad civil no puede vivir de espaldas a sus Fuerzas Armadas

LA HISTORIA ES FUNDAMENTAL PARA QUE UN PUEBLO ENTIENDA DONDE ESTÁ Y PORQUÉ

Pregunta.- ¿Por qué hay que fomentar esa cultura de Defensa?

Respuesta.- Porque la Defensa es fundamental para la sociedad. Sin Defensa no se puede tener una democracia fuerte, sólida, y libre, y eso los ciudadanos tienen que tenerlo claro. Si no hay alguien que te protege, que vela por ti, los niños no pueden irse tranquilos al colegio, los ciudadanos no pueden ir a votar en libertad, no podemos desarrollar nuestro estado del bienestar con la seguridad de que nadie tratará de acabar con él, y los que hacen eso son los militares y marinos de España, que han jurado dar su vida –si fuera necesario– porque sus conciudadanos, porque su país, pueda vivir libre y en paz.

Pregunta.- ¿Cree necesario que los españoles conozcan su historia militar y sus gestas heroicas?

Respuesta.- Sin duda. La historia de España se ha forjado en gran medida en gestas heroicas a través de los siglos, pero también en el trabajo diario de millones de españoles, incluidos los militares, que han luchado –y siguen luchando– contra viento y marea para hacer de este país lo que es, más allá de las penurias actuales: un gran país. Centrándonos en lo militar, España ha tenido a lo largo de su historia personajes que han contribuido enormemente a la grandeza de nuestro país, a su trascendencia. Ahí está Blas de Lezo, Prim, Daoiz y Velarde, Guzmán el Bueno, por ejemplo, o los almogávares, los conquistadores, los tercios de Flandes, y un sinfín de nombres y de unidades militares que con su sangre y su esfuerzo hicieron que España diera un paso adelante. Hoy, pese a que adolecemos de una falta de épica importante, nuestros militares siguen ese mismo camino para hacer de España un lugar más grande. La Historia, más allá de si es militar o no, es fundamental para que un pueblo entienda dónde está y porqué, y para que respete a su país, y esto es aún más importante en España.

LOS MILITARES SON UNO DE LOS MEJORES CAPITALES HUMANOS QUE TIENE EL ESTADO

Pregunta.- ¿Es necesario fomentar el patriotismo en los momentos que vivimos?

Respuesta.- Creo que es necesario fomentar el amor por nuestro país, algo muy normal en cualquier otra nación de nuestro entorno pero que en España nos cuesta. El patriotismo es la muestra de ese amor, el orgullo por nuestra historia y por lo que somos hoy, cuando las cosas van bien y cuando van mal, el orgullo por aquellas cosas buenas que tenemos, que son muchas, y la voluntad férrea de corregir aquello que está mal o hacemos mal. Eso es patriotismo, y esa actitud de lucha por lo que nos une, por lo bueno que tenemos, sí es una actitud que tenemos que fomentar.

Pregunta.- ¿Con qué dificultades se enfrentan a la hora de difundir esa cultura de Defensa? ¿supuesta apatía o desinterés del público?

Respuesta.- La dificultad principal es que en España, a diferencia de otros países de nuestro entorno, la conciencia de seguridad y defensa, la preocupación por estos asuntos, es poco profunda. Quizá haya motivos históricos como que no participáramos en la Segunda Guerra Mundial o quizá que hemos tenido que luchar demasiado para construir elementos básicos de nuestra sociedad y no nos hemos preocupado tanto por mirar como sociedad a nuestros potenciales enemigos. Pero soy optimista, la sociedad valora muy bien a nuestras FAS y cada vez tienen más apoyo, y eso es un buen síntoma.

Pregunta.- ¿Qué papel juegan en ello los medios de comunicación? ¿Cómo es la colaboración con las autoridades civiles (ayuntamientos, comunidades autónomas…)??

Respuesta.- Los medios de comunicación son fundamentales desde el punto de vista de que son la correa de transmisión de esa cultura y esa conciencia. Pero no son los únicos, instituciones como ayuntamientos, comunidades autónomas, colegios, universidades, juegan un papel muy importante.

Pregunta.- Hay escritores, periodistas, editores y artistas que exaltan nuestra historia militar por cuenta propia; ¿cree usted que deberían involucrase en un proyecto conjunto para la cultura de defensa?

Respuesta.- Creo que está bien que esos escritores, periodistas o artistas, como hacen Pérez Reverte, Ferrer Dalmau u otros, lo hagan desde su propio punto de vista, desde su independencia, porque así son muchas voces aportando su granito de arena a un objetivo común.

EN ESPAÑA, LA PREOCUPACIÓN POR LOS ASUNTOS DE LA DEFENSA ES POCO PROFUNDA

Pregunta.- ¿Entiendo que el objetivo último es que los españoles conozcan quiénes son las personas que garantizan su seguridad. ¿Cómo definiría el ministro, a grandes rasgos, al militar español de hoy día, independientemente del Ejército al que pertenezca?

Respuesta.- El militar de hoy es un hombre íntegro, entregado y dotado de unos valores muy necesarios en la sociedad actual. Esto los convierte en unos profesionales excepcionales, en el mejor capital humano que tiene el Estado.

Pregunta.- ¿Qué le quita el sueño al estar al frente del Ministerio de Defensa? ¿Cuál es su mayor preocupación?

Respuesta.- El capital humano, que nuestros militares y marinos sean reconocidos como merecen, que su vida, que han prometido entregar por España si fuera necesario, sea lo mejor posible. Y me preocupa la Defensa y la seguridad de todos los españoles, que su sustento presupuestario sea el suficiente para mantener en paz aquello que tantos años nos ha costado conseguir, y que los militares tengan lo que necesiten para seguir velando día a día porque los españoles puedan seguir viviendo libres y con la tranquilidad de que hay alguien que les protege.

Ya en la entrega de los premios de la última edición de los premios «Defensa», el ministro Pedro Morenés se refirió a la Cultura de Defensa, sobre la que afirmó es necesario hacer mucho más todavía porque cuesta verdaderamente convencer a la sociedad española de la importancia que tiene la defensa para la seguridad de España. En ese sentido, el titular de la cartera de Defensa pidió un «esfuerzo general» a los presentes en el acto, para que contribuyan en esta tarea con el Ministerio y con las propias Fuerzas Armadas, para que ayuden a «difundir esta cultura que va a ir en el bien de España». Morenés hizo entrega del premio extraordinario de Defensa «General Gutiérrez Mellado» a la Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, mientras que en la modalidad de periodismo escrito, el galardón correspondió al trabajo titulado «Los ‘seals’ españoles» publicado en la revista Época por la periodista Evangeline O’Reagan.

En la categoría de radio, fue premiada la periodista Mariela Rubio por el reportaje «Submarino ruso, submarino americano: lecciones del Kursk», emitido por la cadena SER. En la modalidad de televisión los periodistas José Manuel Albelda, Antonio Tresguerres y José Frutos, obtuvieron el galardón por el espacio titulado «Treinta minutos: Ala 12: Guardianes del cielo’», transmitido por Telemadrid. Los premios en su modalidad de medios de comunicación pretenden reconocer los trabajos sobre asuntos relacionados con la Defensa y la Seguridad que hayan sido difundidos a lo largo del pasado año. Su dotación es de 5.000 euros y una figura en bronce de Miguel de Cervantes.

“Sin defensa, no se puede tener una democracia fuerte, sólida y libre”

Pedro Morenés

Entrevista a Sara Vega

Begoña Marín

Sara Vega ha dejado de ser la hermana pequeña de Paz Vega para convertirse en una de las actrices revelación de la temporada. Su papel en Bienvenidos a Lolita, la nueva serie de Antena 3, está teniendo muy buenas críticas. Sabíamos que Sara cantaba y bailaba. Ahora también hemos comprobado que tiene dotes interpretativas y que ha llegado al mundo de la televisión para quedarse. Alejandro Sanz fue quien la descubrió en el terreno musical. Entre 2009 y 2010 fue su telonera. Su primer trabajo ‘Sangre revuelta’ tuvo gran acogida entre el público y ofreció numerosos recitales en nuestro país. Sara tiene varios álbumes musicales en el mercado y baila desde pequeña. Con tan sólo nueve años se matriculó en el Conservatorio Superior de Danza en Sevilla. Después de formarse durante sólo un año, la llamó el director Carlos Saura para que participara en la película ‘Sevillanas’, junto a Rocío Jurado o Lola Flores, entre otras primeras figuras. Ahora interpreta a Roxy, una actriz de cabaret.

Pregunta.- Su papel en la serie tiene puntos en común con usted. ¿Se siente identificada con él?

Respuesta.- Sí, y estoy feliz porque Roxy lo tiene todo. Es una bailarina cantante que ve la vida con lentejuelas, alegría, positivismo, brillo, focos y con sentimiento, pero que tiene un trasfondo muy especial. P.- ¿A qué ser refiere? R.- El personaje tiene dos caras, la positiva y alegre de artista y otra humana muy fuerte. Le pasarán unas cosas que también son drama, por lo que se puede decir que me han dado la comedia y el drama al extremo, sin término medio. Es un reto como actriz.

P.- Curiosamente, Luis San Narciso, el director de casting, también descubrió a su hermana…

R.- Él me había visto en las producciones que había hecho como cantante y bailarina y en una cosa que hice en la serie de Rocío Jurado, para Antena 3, que todavía no se ha visto, de la hija de Caracol cuando era joven. Él fue también el director de una película que iba a hacer en la India de protagonista pero que luego se cayó por temas de presupuesto. Yo creía que ahora no me iban a coger, lo tenía claro, pero el acento no me lo he tenido que quitar y eso lo hace más real, proque la gente es de todo el mundo.

P.- Canta, baila, actúa… Desarrollar bien tantas facetas no es habitual entre los artistas españoles.

R.- La gente no entiende que en EE. UU. los grandes de Broadway cantaban, bailaban e interpetaban, y eso es algo que no está incorporado aquí en España. Aquí creen que o eres cantante o actriz o bailarina y no entienden que hay personas que son polifacéticas y se expresan en cualquier disciplina.

P.- ¿Con cuál disfruta más?

R.- Me encanta expresarme, me alucina el baile, la canción y la interpretación porque yo no las separo en ningún momento. Yo cuando bailo, interpreto, y cuando canto interpreto. Va todo junto.

P.- ¿Ha recibido alguna preparación o es talento innato?

R.- No he hecho nada de interpretación pero sí he estudiado danza. Me formé ocho años en un conservatorio y recibí clases de baile y canto. Para mí eso es también arte dramático. Los directores no se pueden creer que nunca haya recibido clases de interpretación, pero sí la gente que me conoce. Saben cómo me expreso y no se sorprenden de que también me atreva a ser actriz.

P.- ¿En qué se diferencia de su hermana Paz?

R.- Físicamente podemos ser parecidas, pero yo vengo de la batalla, en los teatros, viajes, he llevado una vida en el barro y no se me puede dar a conocer porque no he salido en una gran pantalla.

P.- ¿Qué le parece la obra de Augusto Ferrer- Dalmau?

R.- Cuando conocí su obra me quedé fascinada. Es un pintor maravilloso, un virtuoso del pincel. Un maestro único que con sus pinceladas consigue que viajemos a través de la historia de los soldados españoles. Creo que lo que tiene Augusto es un don y desde aquí expreso mi más sincera admiración hacia este gran artista.

P.- ¿Se animaría a dar el salto a la gran pantalla?

R.- Con 8 añitos rodé con Carlos Saura ‘Sevillanas’ junto a Rocío Jurado, Camarón de la Isla, Lola Flores, Paco de Lucía… Estaba en el conservatorio, hicieron un casting y me eligieron. Fue mi primer viaje a Madrid, porque yo vivía en Sevilla. Me identifiqué totalmente con la parafernalia de este mundo, y a partir de ahí supe que este era mi sitio: las luces, los focos, las lentejuelas, los volantes…

P.- ¿Te irías fuera de España como Penélope Cruz?

R.- Estuve viviendo en Miami cuatro años, pero yo me siento muy española, me gustan mucho las tradiciones de aquí. La verdad es que no es un objetivo prioritario en mi vida. La verdad es que me gusta mucho mi país. He viajado mucho por Europa y también me gusta. Y de América, conozco también mucho Argentina y México….Pero, Estados Unidos, aunque me gusta, como ya lo he vivido y sé el sistema de allí… De momento, no me lo planteo.

La música y el arte enamorados

Sara Vega fue una de las protagonistas del evento organizado por INTERIORES by Music Loves Art, en el que también participó el artista Juan Habichuela con un magnífico recital. Juan Habichuela Nieto está considerado por la crítica cómo el sucesor de Paco de Lucía. Pertenece a una de las familias más importantes y longevas del flamenco, la que procede de «Habichuela el Viejo» y que brilló con Juan Habichuela, el gran maestro de la guitarra y abuelo de Juan Habichuela Nieto, quien le entregó su guitarra públicamente en un acto simbólico que quería reconocer la brillante continuidad de la saga. Juan Habichuela Nieto es el gran futuro del flamenco y de la guitarra, cómo ya intuyó Enrique Morente, cuando a los 16 años se lo llevó a Nueva York, y aún muy joven prosiguió por todo el mundo dejando el pabellón en lo más alto. Enrique García Lozano mostró una serie de cuadros inspirados en el mundo de la ópera. Su obra contiene elementos que recuerdan a los abigarrados fotomontajes de Josep Renau que marcaron una época en el panorama artístico español e internacional. La vinculación de Lozano en su formación académica, a las prestigiosas escuelas norteamericanas le sitúa en una dimensión cosmopolita del arte. Mahou, Solán de Cabras y King Peter Vodka hicieron posible este evento organizado por Music Love Art, que fue descrito por la prometedora artista Sara Vega como un «evento maravilloso que aúna música y arte». Y añadió que «En España hay mucho talento y hay que compartirlo».

“Me siento muy española y me gustan las tradiciones de aquí”
Sara Vega

Entrevista a José Manuel y Marfil García-Margallo

“LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS ESTÁN EN LA
VANGUARDIA MUNDIAL OCUPANDO PUESTOS
DE LIDERAZGO EN SECTORES CLAVE”

José Manuel García-Margallo y Marfil (Madrid, 1944), ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, desgrana para FD Magazine cuáles son las prioridades de la política exterior española, la posición de nuestra nación frente en el contencioso de Gibraltar, los objetivos que se esperan de la Marca España o la función que las Fuerzas Armadas tienen en la acción en el exterior.

 

Pregunta.- Se encuentra usted al frente de la acción del Gobierno fuera de nuestras fronteras, acción que entiendo implica no sólo a su Ministerio, sino a otros varios (Cultura, Economía, Defensa…) ¿Cómo se coordina esa política transversal?

Respuesta.- De acuerdo con la normativa vigente, el Embajador representa al conjunto de la Administración del Estado en el país en que está acreditado. Compete a los embajadores asegurar esa coordinación y velar por que todos los consejeros sectoriales y el resto de los órganos de la Administración del Estado en el exterior hablen con una sola voz y dirijan sus esfuerzos en la misma dirección. Es lo que técnicamente se denomina la «unidad de acción en el exterior». Esa función del Jefe de Misión va a ser reconocida y reforzada cuando se apruebe la nueva Ley de Acción Exterior y del Servicio Exterior. En cuanto a la coordinación en España, existe un Consejo de Política Exterior, con representación de los ministros que tienen competencias con relevancia exterior y que también va a ser reforzado con la nueva Ley. Además, en el día a día son muy frecuentes las reuniones entre funcionarios de diversos ministerios con los diplomáticos del Ministerio de Asuntos Exteriores para coordinar la actuación en las diversas áreas con proyección internacional.

P.- ¿Cuáles son hoy día las prioridades de la política exterior de España? ¿La Unión Europea, Hispanoamérica, mercados emergentes, norte de África, relaciones con el mundo musulmán?

R.- La política exterior española, que se caracteriza por su vocación de estabilidad –es y debe ser una política de Estado–, se enmarca en una serie de prioridades regionales y temáticas. En cuanto a las regiones prioritarias, sin duda hay que mencionar en primer lugar Europa, ámbito geográfico, económico, histórico y cultural en el que nos desenvolvemos. El proceso de integración, la Unión Europea, dota a nuestra política europea de profundidad y estabilidad, y hace que Europa para España sea, en muchas cuestiones, política interior. Iberoamérica es la segunda región que, por afinidad histórica y cultural, tiene gran relevancia en nuestras relaciones exteriores, siendo el mejor ejemplo de esto la Comunidad Iberoamericana de Naciones y sus cumbres, donde se materializa un diálogo político al más alto nivel entre países con grandes afinidades. Un tercer ámbito prioritario es la Ribera Sur del Mediterráneo, es decir, el Mundo Árabe, y muy concretamente nuestros vecinos más allá del Estrecho, con los que existe una red de intereses entrecruzados que hacen fundamental que el diálogo y la cooperación sean lo más intensos posible. Y, por último, hay que citar la relación transatlántica que nos vincula a los Estados Unidos, aliado en la OTAN y superpotencia mundial con la que mantenemos estrechas relaciones en todos los ámbitos, y la asociación estratégica que estamos construyendo con China, pieza fundamental de la economía y geopolítica globales en este siglo XXI.

 

“ESPAÑA ES CAPAZ DE DEJAR A UN LADO INTERESES

PARTICULARES PARA PENSAR EN EL INTERÉS GENERAL”

“ES JUSTO DECIR QUENUESTRAS FUERZAS
ARMADAS SON UNA IMPORTANTE HERRAMIENTA
DE LA POLÍTICA EXTERIOR DE ESPAÑA”

 

P.- Hoy día existe un gran abanico de organizaciones internacionales, ¿hasta qué punto se defienden intereses comunes dejando en segundo plano intereses particulares de cada Estado? ¿Existen Estados que destaquen por su espíritu altruista?

R.- En efecto, uno de los rasgos del mundo contemporáneo es que se ha producido una importante proliferación de organizaciones internacionales, sean globales o regionales, de integración o de cooperación, de ámbito general o especializado. Esta proliferación responde a la creciente interdependencia y red de intereses que produce la globalización económica, la mejora de los transportes y comunicaciones, las migraciones, etc. Estos intereses principalmente estatales son los que se busca armonizar en las organizaciones internacionales, en las que se reconoce que es legítimo que cada miembro defienda sus posiciones. Lo importante es que se construyen cauces de diálogo y negociación que permiten que intereses, en muchos casos contrapuestos, puedan confluir en un compromiso que beneficia a todos. Es cierto también, por otra parte, que existen una serie de principios y valores universales que algunos estados defienden por encima de su interés particular. Un caso sería la idea de que es necesario controlar las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el cambio climático. Hay muchos ejemplos de este tipo, y algunos estados de la comunidad internacional, entre ellos España, son capaces de dejar a un lado intereses particulares para pensar en el interés general. Las relaciones internacionales no son un juego de suma cero, en algunos casos hay que ceder para ganar todos.

P.- Uno de los elementos de la acción de su Ministerio son las embajadas. ¿Qué les pide el ministro a sus embajadores al ponerles al frente de nuestras legaciones?

R.- En los últimos tiempos estamos haciendo un especial esfuerzo en diplomacia económica. Es evidente que en la actual situación de restricción presupuestaria y esfuerzo de consolidación fiscal, la internacionalización de la empresa española y la atracción de inversión extranjera es una vía esencial para lograr que la economía española vuelva a crecer dada la debilidad de la demanda interna. En este ámbito, la Diplomacia económica juega un importante papel: pone la red exterior del Estado al servicio de las empresas. Favorecer la presencia empresarial española, allanar el camino y ayudar a vencer los obstáculos es una de las tareas de nuestros diplomáticos en las que más hincapié realizo. La diplomacia tiene que adaptarse a este cambio y trabajar para lograr la prosperidad de sus empresas. Es una gran satisfacción que muchas empresas manifiesten que ya están notando estos cambios y confirmen que dan frutos. Las empresas españolas están en la vanguardia mundial ocupando puestos de liderazgo en sectores clave, en algunos casos con un elevado componente tecnológico, como las energías renovables, la gestión de las infraestructuras, control del tráfico aéreo, alta velocidad ferroviaria, biotecnología, técnicas medioambientales, tecnología naval, sistemas aéreos y espaciales, sector de la tecnologías de la información y telecomunicación, sector financiero, automoción.. así como en otros tradicionales como el sector de la moda, editorial…

P.- En su departamento se encuentra también el área de Cooperación, ¿es difícil defender el destino de presupuestos millonarios para inversiones en otros países cuando España no pasa por su mejor momento económico?

R.- Las necesidades de desarrollo de nuestros países socios siguen presentes, incluso acentuadas. El desarrollo, los derechos humanos, el terrorismo internacional, la salud y el medio ambiente son algunos ejemplos de problemas que deben ser atajados colaborando unos con otros, cada uno en la medida de sus posibilidades. Además, los países en desarrollo serán mercados importantes en el futuro.

P.- En el asunto de Gibraltar, las Naciones Unidas dan la razón a España y siempre hemos contado con su apoyo. ¿Ve usted alguna solución a corto o largo plazo?

R.- La posición de Naciones Unidas respecto a Gibraltar es sobradamente conocida y se podría resumir en los siguientes puntos: la situación colonial de Gibraltar destruye la unidad nacional y la integridad territorial de España y es incompatible con la Resolución 1514 (XV) de 1960; en el caso de Gibraltar, la ONU no ha reconocido el derecho a la autodeterminación. En este sentido, la cuestión de Gibraltar debe ser resuelta mediante negociaciones bilaterales entre España y el Reino Unido recomendadas por la ONU ininterrumpidamente desde 1965. Por tanto, resulta claro que los temas de soberanía se discuten solamente entre Reino Unido y España. El Presidente del Gobierno reiteró este llamamiento en favor de las negociaciones entre España y Reino Unido en su intervención ante la Asamblea General en 2012. Sería irresponsable por mi parte hablar de plazos; pero sí puedo asegurar que España seguirá trabajando para buscar una solución a este contencioso. P.- Me gustaría conocer su particular definición de la marca España. ¿Cómo cree usted que se entiende España hoy día fuera de nuestras fronteras? R.- El objetivo de Marca España para 2020 es afianzar una imagen de España como potencia económica y política; un país tradicional y moderno e innovador al mismo tiempo (que combine cultura, tecnología y creatividad); fiable y sólido; solidario; diverso; flexible, tolerante y abierto al cambio. España debe adaptarse a un mundo global y en constante mutación, consolidar su posicionamiento en un contexto económico complejo y en constante evolución y convertirse en un país atractivo, no sólo para visitar, pasar unas vacaciones, estudiar y jubilarse, sino también para invertir, investigar y desarrollar nuevas tecnologías. Para ello, es necesario crear sinergias, eliminar superposiciones y aunar esfuerzos bajo un mismo denominador. La cooperación con y del sector privado es fundamental para potenciar esa imagen de España. Nuestro país tiene más de 60.000 empresas exportadoras. La apertura de las empresas al sector exterior es, en estos momentos, más necesaria que nunca y debe mantenerse con dinamismo y determinación cuando se haya superado la actual crisis.

 

OBJETIVO DE MARCA ESPAÑA PARA ES AFIANZAR UNA

IMAGEN DE ESPAÑA COMO POTENCIA ECONÓMICA Y POLÍTICA

 

P.- ¿Forman parte las Fuerzas Armadas de las herramientas de la política exterior de España? ¿De qué manera?

R.- Debido a la evolución del escenario estratégico mundial y a una serie de factores – entre los cuales podemos destacar la caída del Muro de Berlín, los ataques del 11 de septiembre, el desarrollo tecnológico y el despertar de una consciencia mundial de solidaridad – la acción de las fuerzas armadas españolas se ha trasladado parcialmente fuera de su ámbito tradicional de actuación, es decir la defensa del territorio nacional. Y si por esta razón es indudable la actual proyección exterior de nuestras Fuerzas Armadas, es justo decir que son una importante herramienta de la política exterior de España. Hoy en día las Fuerzas Armadas españolas están presentes en varios teatros de operaciones – principalmente en Afganistán, Líbano, Bosnia, el Cuerno de África y Malí – con el objetivo de luchar contra los riesgos y amenazas que afectan a la seguridad de nuestro país (y en última instancia también a la de la Comunidad Internacional) así como para dar estabilidad e incrementar la seguridad en estas zonas. Asimismo, nuestras fuerzas navales están particularmente implicadas en salvaguardar y proteger el tráfico marítimo desde la zona del Índico hasta el Golfo de Guinea, impulsando las relaciones de amistad y cooperación con los Estados ribereños afectados por la piratería y otros hechos delictivos en el mar. Por último, cada año se gradúan en nuestras academias militares alumnos extranjeros gracias a programas y becas que el Gobierno ofrece, a países amigos, con vistas a reforzar sus capacidades de defensa y a estrechar los lazos de amistad y cooperación con sus fuerzas armadas.

P.- Hace poco se le concedió la Cruz Laureada colectiva al Regimiento Alcántara, usted tuvo un familiar en dicha unidad, ¿Qué significó para usted la concesión de la laureada?

R.- Un auténtico orgullo. Mi tío abuelo, en 1921, formaba parte del Regimiento de Caballería Alcántara y dio su vida, así como la dio casi la totalidad de dicho regimiento, para proteger la retaguardia. En aquella batalla, murieron 551 soldados, 28 de ellos oficiales. Su resistencia dio una oportunidad a las tropas españolas durante la retirada hacia Melilla. De hecho, lograron que el resto de la fuerza alcanzara el monte Arruit. Ya antes le habían otorgado otros reconocimientos. El 5 de junio de 1921 se le concedió la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo por «los servicios prestados, méritos contraídos y operaciones realizadas» en la zona de Protectorado de África durante los períodos comprendidos entre el 30 de junio de 1918 y el 4 de febrero de 1920 y desde esta fecha al 31 de octubre siguiente. P.- En España hay escritores, periodistas, artistas que promocionan la historia militar de distintas formas. ¿Qué opinión le merece la pintura militar de Augusto Ferrer-Dalmau? R.- Es uno de los pintores que mejor ha captado y ha reflejado las cargas de caballería. Me recuerda mucho a Cusachs aunque tiene un estilo mucho más realista. La recreación de las Guerras Carlistas, de la Guerra de Cuba y de las guerras de África, reflejan con fidelidad los acontecimientos históricos de acuerdo con los relatos literarios sobre esos episodios.

 

Entrevista a Albert Boadella

Antonio Santamarina

A Albert Boadella (Barcelona, 1943) se le conoce sobre todo por sus obras teatrales, pero la sorpresa es extraordinaria cuando, al charlar con él, se descubre a un auténtico catalán, a la vez que a un gran español, que tiene las ideas muy claras tanto en lo cultural como en lo histórico.

Para él, que se define como «escéptico positivo», el nacionalismo es una ficción, un alejamiento de la realidad, movimiento que surge siempre que el Estado nacional no es fuerte. Respecto a los partidos políticos, considera que la izquierda es la abogada del nacionalismo y que la derecha está llena de complejos.

Opina que en este momento el problema esencial de España, incluso el económico, está en el sistema autonómico. En fin, en tiempos de crisis, de recortes, de copagos y demás noticias poco estimulantes, dialogar con este hombre, en su sobrio despacho de director de los Teatros del Canal, en Madrid, es un auténtico lujo.

Pregunta.- El protagonista de la obra Amadeu, sobre lavida del compositor Amadeo Vives, termina su obra diciendo que no hay nada más español que un catalán. ¿En qué basa tan provocadora afirmación? Históricamente esto es así, a partir de la Marca Hispánica, a partir de los cántabros, de la Reconquista. La participación de lo que era en aquel momento la gente que vivía en aquel rincón del Mediterráneo fue decisiva. Creo que desde el punto de vista personal, artístico, industrial, comercial… los catalanes han contribuido plenamente a la formación de España, no solamente en el sentido muchas veces positivo, sino como sucede con las mejores familias, a veces en el negativo. Nos hemos peleado mucho, y es en este sentido en el que los catalanes han colocado una huella muy importante en lo que es España.

“Soy un escéptico positivo”

P.- Representan ustedes también El Nacional con Els Joglars, obra en la que llaman la atención sobre la nueva cultura de grandes auditorios y teatros, pero obras vacías de contenido y de crítica. ¿Cree que vivimos un mundo falso, una ficción de libertad?

R.- Hay una paradoja extraordinaria. Sobre el papel, nunca habíamos tenido tanta libertad. La Constitución española es una Constitución libre, abierta, de las más libres de los países de nuestro entorno, pero los ciudadanos no ejercen esta libertad. En el fondo, no es que haya censura, pero sí una sensación de que no te puedes salir de la foto general. Y si te sales de ella, no te censurarán, no te meterán en la cárcel como en la época de la dictadura, pero tendrás problemas. Si a esto añadimos que nos hemos encontrado con una sociedad de bienestar, que en el fondo ha creado cantidades ingentes de niños mimados, pues la consecuencia es que no existe el espíritu luchador, el de enfrentarse a las dificultades que habíamos tenido otras generaciones. Ahora resulta que nos hemos vuelto más obedientes que nunca, teniendo las mayores posibilidades de no serlo tanto.

P.- Y usted que precisamente no ha sido tan obediente y que ha sido políticamente incorrecto, ¿qué precio ha tenido que pagar por ir a contracorriente, que es como van los valientes?

R.- El precio y las compensaciones, hay de todo. Si no hubieran sido mayores las compensaciones, quizás no hubiera pagado el precio. Las compensaciones son muy altas. Uno puede decir y hacer lo que piensa con toda tranquilidad y se encuentra, además, con gente con la que conecta. Es una minoría, sí, pero muy importante. El precio más concreto para mí ha sido el de Cataluña. Mi enfrentamiento con mi propia tribu ha tenido como consecuencia que he sido colocado como un traidor a la causa. No sólo por los políticos, sino por los propios medios de comunicación catalanes, que son muy responsables de lo que allí ha sucedido, porque son medios obedientes, pagados y financiados por el Poder. ¡Me río yo de los periódicos del Movimiento Nacional que había en la época de la Dictadura, al lado del conjunto de medios catalanes!

P.- ¿Es este ir contracorriente, esta lucha por la libertad, lo que inspira su creación teatral?

R.- Yo siempre me he encontrado que mi oficio ha tirado más de mí, más que mis propias ideas. Eso de que el hábito hace al monje, en mi caso, es exacto, porque yo no iba de monje. Iba, como la mayor parte de mis colegas de oficio, a exhibirme en escena. El exhibicionismo natural de los faranduleros, a la fama, al éxito, así era en mis inicios. Y ha sido la propia historia de mi oficio la que ha tirado de mí, esos Aristófanes, Plauto, Moliere, toda esa gente que tengo detrás, que han hecho ese contrapeso. Muchas veces he hecho cosas de las que he pensado: «¿Dios mío, por qué lo hago?, si vamos a tener problemas por todos lados». Pero es mi oficio el que me lleva a ello.

P.- Estima usted que en el teatro actual, está perdiendo vigencia la crítica, esa forma de espabilar conciencias.

R.- Yo creo que ocurre una cosa muy curiosa, y es que la gente, en una época en que podría tener la versión de los acontecimientos y las formas más auténticas, detesta la realidad. La gente quiere ficción, pero no la ficción teatral, que lleva a la realidad más profunda. Incluso en el propio teatro, la gente prefiere el musical, o determinadas comedias ligeras, que penetrar en otras cosas que les obligan a tener un cierto planteamiento sobre diversos aspectos de la vida que, a lo mejor, no les son cómodos. Yo entiendo que la ficción es una cosa muy agradable y muy cómoda en la vida; vivir de ficción es fantástico, porque nunca eres responsable de nada, siempre son los demás, pero claro, entonces caen palos y la gente no sabe de dónde le caen. Esa ficción es la que incluso lleva al nacionalismo. El propio nacionalismo es una ficción, es un alejamiento de la realidad.

P.- Es muy crítico con el nacionalismo y opina que la guerra contra él está definitivamente perdida, ¿no es optimista con algo que nos salve de esta debacle a la que nos lleva el nacionalismo?

R.- No, yo soy muy optimista en muchas cosas. Yo soy un escéptico positivo. Si no lo fuera, dejaría de hacer lo que hago. Creo que la vida tiene muchas posibilidades, hemos llegado en aspectos científicos y del conocimiento a cotas muy altas, se han conseguido cosas muy importantes en el último siglo, las propias mujeres tienen hoy en día un trato que era impensable hace 80 años, yo creo que la vida desde muchos puntos de vista tiene grandes mejoras. Hay pérdidas, y es lo que hay que vigilar, que se pierden cosas en el camino que pueden ser esenciales.

"Pintar militares hoy día no deja de ser una posición heroica"

P.- ¿Y qué es ese algo esencial que se está perdiendo?

R.- Yo creo que se ha perdido básicamente una cierta moral. Una moral que, queramos o no, la tenemos en la tradición cristiana. No hay duda de que por decreto, de hoy para mañana, no se puede borrar la tradición cristiana, muy importante para tener una estructura social de contención de la barbarie o, digamos, de la jungla en la cual el hombre sin moral viviría. El mundo laico, por así decirlo, no ha sustituido estos valores del cristianismo. En España, se ha querido borrar toda esa tradición cristiana, pero sin sustituirla por algo, y creo que aquí es donde España está en una encrucijada de desestructuración. Hay pocos lugares de España que estén estructurados. Andalucía, por ejemplo, es un lugar que tiene una estructura social. ¿Por qué? Porque sus tradiciones, incluso las religiosas, son muy importantes. Y eso mantiene una cierta cohesión social. Creo que España está en esa encrucijada y por eso, nos da la sensación de que se desmorona un poco todo. Además de la crisis material, hay otra crisis fundamental que está en la desorientación sobre nosotros como individuos, es una especie de desmadre general. Yo conozco bien la sociedad francesa y esto no lo encuentro tanto en Francia, porque está más estructurada. La Revolución Francesa fue un desastre, pero creó un clima humanístico muy importante.

"El mundo laico no ha sido capaz de sustituir los valores cristianos"

 

P.- ¿Cree que el radicalismo con que se abordan muchos temas del ser español puede fomentar el nacionalismo?

R.- Hay que pensar que el tema nacionalista, especialmente secesionista, siempre ha surgido en épocas de crisis del Estado nacional. En el momento en que el Estado Nacional no ha sido fuerte, surge el nacionalismo. Por ejemplo, en 1898 arranca en Cataluña lo que llamamos la Renaixensa, el renacimiento de toda la idea catalanista que había desaparecido, porque pasaron más de cien años en que los catalanes no hicieron ninguna reivindicación y estaban tan españolizados como el resto de los ciudadanos. Pero se vuelve a inventar la situación por la pérdida de las colonias, hay una crisis muy profunda, que se vuelve a vivir después de la dictadura de Primo de Rivera, y de nuevo después del Franquismo; es decir, siempre que hay una crisis fuerte del Estado español, el nacionalismo toma alas.

P.- ¿Está tomando ahora demasiadas alas el nacionalismo?

R.- Esas alas se las ha dado el propio Estado español. La izquierda en España ha hecho una cosa insólita y es que se ha convertido en la abogada del nacionalismo. Una idea que, teóricamente, es universalista, diríamos de romper con las barreras y fronteras entre los hombres –por lo menos así lo tienen en «La internacional»–, se ha vuelto medievalista, de volver otra vez a montar una Europa de lo que antes llamaban los malos usos feudales, del tribalismo. Yo creo que el nacionalismo ha encontrado alas, especialmente en la izquierda, y una vez se le han dado alas, a ver quién para eso.

P.- Pero es que a veces, también la derecha, por complejo, le ha dado esas alas…

R.- La derecha en España, desde la muerte de Franco, ha sido una constante de complejos. Para no querer parecerse al pasado ha actuado, no por propio convencimiento, sino por el «qué dirán» o por lo que pensarán de ellos. Y eso ha sido fatal, porque la derecha no ha defendido una posición nacional, de España como nación razonable, sin un centralismo exacerbado. Sin duda alguna, la derecha debería haber colocado unas líneas rojas, y no lo ha hecho. Por ejemplo, la derecha no está por una educación absolutamente igualitaria en toda España y esto es un fallo enorme.

P.- ¿Y cómo ve usted, desde Madrid, el panorama cultural de Cataluña, usted que es un hombre profundamente catalán?

R.- Cataluña pasó una fase muy brillante, entre los años 60 y 80, en la que Barcelona era una ciudad con unas tendencias mucho más abiertas, incluso en aquel momento, que Madrid, donde florecían determinados movimientos culturales, había una gran aceptación de todo, viniera de donde viniera. A partir del momento en que se inicia el gobierno nacionalista, eso va desapareciendo y hay un camino hacia el pensamiento único, hecho de una forma muy astuta. Si hubiera sido hecho en forma de dictadura, una dictadura acaba generando anticuerpos; pero no, allí se ha hecho con guante blanco, sin que nadie se diera cuenta, trabajando a través de la Educación, contaminando unas jóvenes generaciones hacia todo este ideario. Y entonces, claro, todo lo que no cuadra en esta especie de régimen catalán, es rápidamente rebotado. ¿Consecuencia? Que mucha gente se ha marchado de Cataluña, que en el fondo todos los que no están en la sopa boba general, pues son rebotados. En Cataluña, si no está en los principios fundamentales, el mundo de la Cultura se queda aislado, marginado. Por el contrario, Madrid no ha tenido ésto, ha tenido todo tipo de gente, nadie te pregunta dónde vas. E incluso desde el punto de vista político, no se busca un pensamiento único, sino que hay distintos frentes ideológicos, que permiten también muestras muy distintas.

P.- En el mismo plano que está usted, se encuentra Augusto Ferrer-Dalmau, que también va contra corriente. ¿Qué opina usted de su pintura?

R.- Si hoy vemos lo que está de moda, lo que en el fondo el poder ha promocionado, vemos que Augusto está en las antípodas. Se han ido colocando una serie de vocablos engañosos: la vanguardia, la modernidad, lo contemporáneo… Pueden ser términos publicitarios, pero que no se corresponden para nada con la realidad. Primero, vanguardia. Cuando alguien dice «yo hago arte de vanguardia », es de una ignorancia total, porque ¿cómo puede uno saber si es de vanguardia, si no tiene doscientos años de retroceso? Si no estás muerto, tu arte es contemporáneo. Ferrer-Dalmau hace arte contemporáneo, como lo hizo hasta ahora el señor Tapies, o cualquier otro pintor. Pero hay un enorme engaño, que proviene de finales de la Segunda Guerra Mundial. Se ha promocionado todo lo que rompe con lo que se podía entender como unos cánones naturales de la belleza: el «feísmo ». Lo único que se busca es la novedad compulsiva. Sólo hay que ir al museo Reina Sofía, las tres cuartas partes de lo que se ve son expresiones anteriores a Altamira, como si realmente el individuo y la pintura no hubieran evolucionado. Entonces, claro, cuando hay alguien que hace algo que no está en este camino, se convierte en revolucionario. Alguien que hoy pinta un paisaje tal cual lo ve, este hombre tiene una posición heroica. Y pintar militares pues no deja de ser una posición heroica.

P.- Ambos han tenido que dejar su tierra por las presiones nacionalistas. Para usted, ¿esto es motivo de tristeza, de amargura, de liberación?

R.- Desde un punto de vista frío, mental, cuando pienso que uno no puede pasearse tranquilamente por las ciudades o pueblos de allí sin que le llamen fascista, o traidor, o colaboracionista, pues tristeza, sí. Desde un punto de vista sentimental, me he sentido enormemente liberado y he tenido la gran felicidad de abandonar una mochila que me pesaba una barbaridad. Una mochila de sentimentalismos, de tonterías, de contradicciones, de esquizofrenias, eso de «soy más catalán que español», todas esas tonterías, las he dejado por el camino. Y la verdad, es que venir a Madrid, para mí ha sido formidable, me encuentro enormemente a gusto en esta ciudad. Sólo tengo un problema, que yo no soy un hombre de ciudad y necesito el campo. De cuando en cuando me voy a mi pueblo, en el Ampurdán, en contacto con una naturaleza bella y generosa. Yo he cortado de raíz, incluso los sentimientos con aquella región, y he tratado de cortar para no volverme paranoico, para no pensar que constantemente me están haciendo cosas negativas. He cortado, y ha sido para mi una de las grandes liberaciones de mi vida. He lamentado no haberlo hecho unos años antes.

Quiero resaltar también, que estoy muy a gusto aquí, con la paradoja de que la Comunidad de Madrid, pone a dirigir sus teatros a un catalán, de que hace muy poco tiempo el consejero de Cultura, que era Santiago Fisas, era catalán, de que la actual directora general de Museos y Bibliotecas de la Comunidad de Madrid, Isabel Rosell, es catalana, y eso en Cataluña es impensable. Solamente esta imagen ya demuestra el catetismo o la idea cosmopolita que tiene el nacionalismo catalán. Si pensara que el nacionalismo o el secesionismo catalán iban a aportar al conjunto de la tierra en la que nací, cosas muy positivas en lo cultural, en lo humanístico, en lo comercial… yo sería nacionalista. El mundo no funciona con el medievalismo que Cataluña intenta siempre imponernos.

 

“En el Arte, se ha promocionado todo lo que ha roto con los cánones de Belleza”

“España está en una encrucijada de desestructuración”
Albert Boadella