Entrevista a Santiago Segura

Por Carmen S. Macías

De Carabanchel Bajo, donde se curtió entre cómics que aún conserva y con la curiosidad de un niño con una cámara Super‑8 que le prestó su tío, Santiago Segura hizo del barrio su escuela cinematográfica, aprendiendo a mirar la vida con humor y a transformar lo cotidiano en guión. Antes de conquistar taquillas y Goyas, confiesa que lo hizo todo: vendió enciclopedias puerta a puerta, trabajó de camarero, de público en programas de televisión y como extra. Hoy, esa Super‑8 permanece en su despacho junto a numerosas réplicas de Michael Jackson que colecciona, recordándole quién fue y quién es ahora: uno de los cineastas más taquilleros de España. Formado en Bellas Artes y amigo de sus amigos, se enfrenta al cine y a la vida como en Hamlet: entre el ser y no ser, con humor irreverente y creatividad intacta. Con Torrente Presidente, vuelve el 13 de marzo a desafiar a lo políticamente correcto y demuestra que aún hay espacio para reír de lo “prohibido”.

Pregunta.- ¿Qué le diría el Santiago Segura de hoy al niño que un día cogió el Super-8 y comenzó a grabar el mundo?

Respuesta.- Nada, yo creo que se asustaría un poco si un señor calvo con el pelo largo se acercase a decirle alguna epifanía.

Pregunta.- ¿Cuál fue el veredicto cuando le dijo a su madre a qué quería dedicarse?

Respuesta.- Me dijo juiciosamente que lo siguiera manteniendo como hobby, pero que escogiera el trabajo de profesor de instituto que me ofrecían. Yo pensé que un hobby era un entretenimiento, pero que esto del show business era mi vida.

Pregunta.- Si existiera la biblioteca del humor, ¿qué encontraríamos?

Respuesta.- Pues imagino que los volúmenes dedicados al humor que afortunadamente se encuentran en las bibliotecas “normales”: Tono, Mihura, Gómez de la Serna, Rafael Azcona, Muñoz Seca, Gila, los grandes del humor gráfico, Quino, Chumy Chúmez, Forges, El Roto, Gallego y Rey, los genios del cómic humorístico, Ibáñez, Ivá, Vázquez, Ja, Pedro Vera, Kim… Y eso, un poco de memoria a nivel nacional. No estaría vacía la biblioteca del humor.

Pregunta.- Ahora, ¿qué de lo que nos hace gracia es historia?

Respuesta.- Toda la historia puede ser graciosa, a pesar de tener episodios oscuros y terribles. El paso del tiempo permite que nos riamos de ellos. En su momento, por supuesto, la historia pocos episodios graciosos tiene.

Pregunta.- Usted estudió Bellas Artes. ¿Sabe pintar sonrisas?

Respuesta.- Yo soy solo un pintamonas, eso sí, las monas mejor riendo.

Pregunta.- ¿Qué le interesa más: la belleza o la verdad?

Respuesta.- Más que una pregunta parece una película de Sorrentino. A veces la verdad es horrible, pero en la belleza hay mucha verdad.

Pregunta.- ¿Qué siente cuando sabe que un chiste no ha hecho gracia?

Respuesta.- Imagino que es como tirarse a una piscina vacía, o que te hagan la cobra, y digo imagino porque nunca he intentado besar a una chica ni me he tirado a ningún sitio antes de mirar bien lo que había.

Pregunta.- ¿Alguna vez alguno de sus personajes se lo ha comido durante un tiempo?

Respuesta.- Pues no, no soy mucho yo del método. Los personajes, mejor entrar y salir. Aunque interpretar a Manuel Vázquez, por el hecho de haber sido una persona real, recuerdo que me hizo darle más vueltas a cómo afrontar el personaje (además, su hijo estaba de auxiliar de dirección).

Pregunta.- Vuelve Torrente Presidente el próximo 13 de marzo. ¿Por qué o para qué vuelve?

Respuesta.- Vuelve por aclamación popular y para regocijo y deleite de sus fans.

Pregunta.- ¿Cómo serán sus ministros?

Respuesta.- Habrá que verlos.

Pregunta.- ¿Cuál sería su primera ley?

Respuesta.- No me gusta hacer spoilers.

Pregunta.- ¿Qué haría Torrente presidente si le visitaran unos extraterrestres?

Respuesta.- Probablemente intentaría estafarlos.

Pregunta.- Si los humoristas escribieran los discursos políticos, ¿qué dirían?

Respuesta.- De hecho ya los escriben. Arturo González Campos contaba hace poco que trabajó haciendo discursos para algún político.

Pregunta.- Decía Calderón de la Barca que la milicia es una religión de hombres honrados. ¿El humor, qué es?

Respuesta.- Pues habría que preguntárselo a Calderón, que parece más proclive a definiciones rimbombantes.

Pregunta.- ¿Alguna vez ha tenido que recurrir al humor en defensa propia?

Respuesta.- Constantemente, más que como defensa específica, como atenuante de situaciones tensas, como de templar complicaciones y suavizar momentos de peligro. Otros aprenden kárate.

Pregunta.- Dígame algo que sea palabra de Torrente…

Respuesta.- El Fary es Dios.

Pregunta.- Qué puede prometer Santiago Segura…

Respuesta.- Que Torrente Presidente se estrenará en toda España el 13 de marzo

Pregunta.- ¿A quién o a qué le diría “váyase”?

Respuesta.- A mucha gente, pero con toda probabilidad no me harían caso.

Pregunta.- ¿Qué pasaje de la historia le habría gustado guionizar? ¿Por qué?

Respuesta.- Cualquiera con algún conflicto bélico. Al guionizarlo yo habría abortado cualquier derramamiento de sangre innecesario. Habrían muerto los responsables de las guerras.

Pregunta.- ¿Qué aporta el humor a la historia?

Respuesta.- Poca cosa, es una especie de bálsamo que intenta hacer la historia más llevadera

Pregunta.- ¿Hay margen aún para reírse de lo “prohibido”?

Respuesta.- Siempre hay margen para reír.

Pregunta.- ¿La risa tiene ideología?

Respuesta.- Yo creo que no, los chistes y los humoristas probablemente, pero la risa no tiene dueño.

Pregunta.- Si pudiera colaborar con Augusto Ferrer-Dalmau en un cuadro, ¿qué elegiría y qué añadiría con su mirada?

Respuesta.- Me encantaría que hiciese un cuadro de una persecución a caballo por desfiladeros o montañas rocosas, de Arizona o el Colorado, esas formaciones de piedras majestuosas que tan bien retrató Frank C. McCarthy las bordaría. Es un fuera de serie.

Pregunta.- “El pintor de batallas” lleva la historia a sus cuadros, ¿por qué en el cine cuesta más retratar a nuestros héroes españoles?

Respuesta.- Imagino que es una cuestión de presupuesto, mi amigo Cerezo lleva años queriendo levantar una película sobre Blas de Lezo

Pregunta.- Si tuviera que contar la historia de María Pita en cine, ¿la haría como epopeya, como aventura o como comedia heroica?

Respuesta.- Yo me reservaría el papel de Francis Drake y haría una comedia épica de aventuras.

Pregunta.- Se habla mucho de revisionismo cultural y la leyenda negra. ¿Cuando viaja fuera alguien le pregunta por ello? ¿Qué imagen tiene de eso?

Respuesta.- Lo de que viajo fuera era antes, llevo casi una década sin salir de casa, a una película anual me queda poco tiempo para más. A mí ir modificando la historia según la sensibilidad actual me parece un error, la historia es lo que es. Me hace gracia que Trump “acomode” la biografía de los presidentes pretéritos un poco según su visión. Terrible.

Pregunta.- ¿Qué personaje histórico cree que se reiría con Torrente y cuál le daría un tirón de orejas?

Respuesta.- Creo que Quevedo y Valle-Inclán se reirían con Torrente, y la Santa Inquisición querría hacerme las orejas a la plancha.

Pregunta.- Proust tenía su magdalena… ¿qué le evoca a usted la oreja del bar de Carabanchel Bajo?

Respuesta.- La magdalena se puede mojar, y eso es una ventaja. La oreja me recuerda también a mi padre, me daba asco de niño la sola idea de probar aquella cosa cartilaginosa que se tomaban los adultos con una caña y ahora me parece un manjar. Esos cambios en mí me provocan inquietud, me hacen ver que somos seres cambiantes, a veces muy poco fieles a nosotros mismos y a nuestras convicciones.

Pregunta.- ¿En qué más cosas ha cambiado?

Respuesta.- Creo que antes me daba todo igual a nivel físico y de pronto te das cuenta de que la “carrocería” y “maquinaria” que te han dado es la que tienes para toda la vida, y cuando se estropee, se acabó el viaje… así que ahora, que llevo un buen trecho del camino, soy consciente de que, sin cuidar el “equipo”, te vas a quedar en la cuneta antes de tiempo. Y a mí, me gustaría llegar lo más lejos y en el mejor estado posible.

Pregunta.- ¿Qué le gustaría que recordara la gente de su obra dentro de 50 años?

Respuesta.- Yo preferiría estar aquí dentro de 50 años para que nadie tuviese que recordarme.

Pregunta.- ¿Qué recuerdo de su infancia cree que sigue vivo en Torrente? ¿Y en usted?

Respuesta.- Algunas frases de mi padre intento meterlas en Torrente. No es que mi padre tuviese nada que ver con esa personalidad, pero frases arcanas que le oí decir en mi niñez me llevan al “universo Torrente”: “¡Torero, anda, baja a por un cartón de Ducados!”.

Pregunta.- ¿Qué le diría a quien cree que no llega a tiempo o que ha perdido años de su vida para cumplir un sueño?

Respuesta.- Hay cientos de ejemplos prácticos en la historia para ver que nunca es tarde, que hablar de frustración a ciertas edades no tiene sentido.

Pregunta.- ¿Y a quien ha tocado fondo?

Respuesta.- Pues ya solo hay camino para subir, patadita y para arriba.

Pregunta.- ¿Cuántos “noes” ha recibido en su vida o le dijeron eso de “bien, gracias, ya te llamaremos”? ¿Qué hizo con ellos?

Respuesta.- Me los guardé en el bolsillo y nunca pensé que era culpa mía; pensé que no habían sabido verlo o que no cuadraba con lo que estaban buscando, que era una pena, pero que habían perdido más ellos que yo. Y no era una posición de sobrado, sino de tipo optimista con mucha fe en sí mismo.

Pregunta.- El mejor consejo que le hayan dado.

Respuesta.- No aceptes una crítica de quien no aceptarías un consejo… Realmente no me lo dieron, lo leí por ahí, pero me vino muy bien, porque es una gran verdad. También dijo Sinatra que el éxito aplastante es la mejor forma de venganza, y también estoy bastante de acuerdo.

Pregunta.- ¿Qué aprendió de sus padres?

Respuesta.- Prácticamente todo. Mi madre me enseñó que era muy importante ser buena persona, que había que intentar hacer felices a los demás y nunca hacer daño a nadie. Mi padre me dio esa capa cínica y descreída, ese caparazón de ironía para reírse de todo, con toques de pasotismo y crueldad, muy necesario para no ser aniquilado como buena persona en el transcurrir de la vida.

Pregunta.- ¿Hay algo que le haya quedado por decir?

Respuesta.- Pues nada interesante, imagino, pero aprovecho este “púlpito” para reivindicar una vez más el derecho a no ser etiquetado. La gente disfruta “ubicándote”, es lo fácil, pero deshumaniza y somos humanos, complejos, pensantes… Cambiamos, aprendemos, reflexionamos, es nuestro derecho. Ser libres. A todos los que intentan “simplificarte” y meterte en su saco o en el de los otros les diría que abandonen y que se relajen un poco. Y ya estaría.

Santiago Segura

Entrevista a Marcos Llago Navarro

Por Carmen S. Macías

Siempre legionario, siempre al servicio de la historia. El general de división Marcos Llago Navarro, que en abril cumplirá un año al frente del Instituto de Historia y Cultura Militar, soñó de niño con ser arquitecto, aunque reconoce que no tenía talento para el dibujo. Fue su padre quien le inculcó el amor por la Legión y el espíritu de servicio que le ha acompañado toda la vida. Tras destinos como Ceuta, Jaca, Ronda o Almería, hoy dirige el Instituto, encargándose de preservar y divulgar siglos de historia militar española, acercando valores, memoria y patrimonio a la sociedad y a las nuevas generaciones.

Pregunta.- Custodia la memoria de siglos de historia militar española, ¿qué responsabilidad supone ser el guardián de ese legado?

Respuesta.-

Supone una enorme responsabilidad y, al mismo tiempo, una gran satisfacción. Para cualquier soldado, una vez pasa a una situación de segunda actividad, pasar a una situación en la que puede dedicarse al patrimonio significa asumir la misión de cuidar un legado inmenso. Es un patrimonio que pertenece al Ejército, en particular al Ejército de Tierra, pero que, en realidad, es de todos los españoles. Poder contribuir a conservarlo, protegerlo y transmitirlo es, sin duda, tanto un honor como una responsabilidad.

Pregunta.- ¿Cómo se equilibra la preservación del patrimonio con esa necesidad de acercarlo a la sociedad actual? 

Respuesta.- Estamos en ello. El patrimonio es muy grande y, además, España es una gran nación, con muchos territorios. Intentamos llegar al máximo nivel posible a través de reproducciones, de la distribución de los fondos, de conferencias y de pequeñas salas de museo. También mantenemos contacto con colegios y universidades para tratar de acercarlo a la sociedad en general. Es complicado, pero lo intentamos y lo consideramos algo prioritario. Lo más importante es divulgar la historia y la cultura militar, que se conozca este patrimonio como una parte muy importante de la historia de España. Todo esto pertenece a todos los españoles, no solamente a nosotros.

Pregunta.- En abril hará un año dirigiendo el Instituto de Historia y Cultura Militar. ¿Qué líneas estratégicas quiere impulsar durante su mandato?

Respuesta.- Lo fundamental es dar a conocer nuestra historia a la sociedad, y muy especialmente a los jóvenes, para que se sientan orgullosos de ella y de la contribución del Ejército de Tierra a la historia de España. Queremos que conozcan también nuestro patrimonio, que es rico y valioso, y que pertenece a todos.

Pregunta.- ¿Es así como se puede combatir la desinformación histórica desde esta institución? 

Respuesta.- Nosotros decimos que, sin pasado y sin conocer nuestra historia, es muy difícil dar sentido al presente. Si no sabemos de dónde venimos, resulta complicado entender hacia dónde vamos e incluso hacia dónde deberíamos ir. Por eso, la labor de la historia es fundamental: conocerla, comprenderla y sentirse parte de ella sabiendo que siempre hay aspectos oscuros, pero en nuestro caso, en la cultura que llamamos hispanidad y en la aportación de nuestro Ejército, hay muchas más luces que sombras.

Pregunta.- ¿Qué es lo que más curiosidad suscita del museo? 

Respuesta.- Lo que más atrae a los jóvenes son las anécdotas. Pero a través de esos episodios singulares de nuestra historia logramos ir más allá y profundizar en los principios y los grandes hechos. De esta manera, ellos reciben un mensaje claro y nítido que realmente logran asimilar. 

Pregunta.- ¿Hay margen para reinterpretar la historia militar o los documentos que custodia el Instituto, o marcan un límite claro?

Respuesta.- Creo que hay que asumir el devenir histórico. Hay hechos históricos que no se han interpretado, no diría correctamente, sino que ha habido una interpretación, a lo mejor interesada, que no responde exactamente a la realidad. Nosotros, los españoles, creo que hemos aportado al mundo muchas cosas buenas y, aunque haya alguna sombra, algún momento oscuro, son muchas más las luces. Creo que, por diferentes motivos, a España y a nuestra sociedad en general nos ha faltado valorar todo lo que hemos aportado, todo lo bueno que hemos hecho. No se trata de reinterpretar la historia, sino de entenderla de una manera que nos permita sentirnos orgullosos y que nos ayude a ver hacia dónde deberíamos dirigirnos. 

Pregunta.- ¿Y hacia dónde debiéramos ir? 

Respuesta.- Eso se lo irá marcando el devenir histórico, pero lo que sí tenemos que sentirnos es orgullosos de nuestro pasado como nación y de lo que hemos aportado al mundo para que este progrese. Debemos ir siempre hacia una sociedad mejor y que, tanto lo bueno como lo malo que hemos hecho en otros momentos del pasado, nos sirva para proyectar un futuro mejor a nuestros hijos.

Pregunta.- ¿Qué aprendió realmente el ejército de la batalla de Annual? 

Respuesta.- La batalla de Annual nos enseñó que a veces se cometen errores que nos pueden costar vidas y que siempre hay que estar preparados para la guerra. Como dice el adagio, si queremos la paz, debemos estar preparados para la guerra. Nuestro deber es defender los valores de la sociedad y estar listos para los combates que puedan surgir. Aunque hubo derrotas, la lección principal es aprender de aquel triste episodio para que nunca se repita.

Pregunta.- ¿Y qué capítulo de la historia militar española considera más determinante para entendernos como nación? 

Respuesta.- Hay muchos. La verdad es que nuestra historia es muy larga y con muchos hechos importantes. Creo que la época de los Tercios y del Gran Capitán fue especialmente relevante, porque fue cuando los ejércitos se unieron con la sociedad y se identificaron con ella. Hoy, en el siglo XXI, el Ejército y la sociedad siguen alineados con valores similares, y podemos emular aquel espíritu de compromiso y unidad.

Pregunta.- ¿Cree que España ha contado bien su historia militar o aún hay episodios que merecen una revisión justa? 

Respuesta.- Siempre hay episodios que no se han contado por completo o en los que nos hemos centrado en otros, y sí, siempre ocurre. Esto pasa en todas las naciones, no solo en España.

Pregunta.- ¿Qué papel han tenido las unidades de élite, como la Legión, en la construcción de nuestra identidad militar?

Respuesta.- La Legión es relativamente moderna; este año cumple 100 años. He tenido la suerte de servir en ella y creo que, a lo largo de este siglo, ha aportado mucho, especialmente en fortalecer la relación entre el Ejército y la sociedad.

Pregunta.- Si el miedo pudiera hablar, ¿qué le diría a un legionario? 

Respuesta.- Un legionario, como cualquier persona, es un hombre o una mujer que tiene familia y que siente miedo. La dificultad está en vencer ese miedo en los momentos difíciles, confiando en que se está sirviendo a valores superiores y apoyándose en el compañero que tiene al lado.

Pregunta.- ¿El miedo tendría miedo a un legionario? 

Respuesta.- Espero que sí. Conozco bien a los legionarios y puedo decir que, tanto damas como caballeros, quieren ser valientes y desean que el miedo les tenga miedo.

Pregunta.- ¿En qué momento decidió ser novio de la muerte? 

Respuesta.- Mi padre hizo el servicio militar, pero yo no vengo de familia militar, ni soy hijo de militar. Recuerdo que, desde pequeñito, me decía: “Si tu hermano tiene algún problema, primero defiéndelo, con razón o sin ella, y luego ya veremos quién tiene que actuar o si es culpable, pero tú lo defiendes”. Mi padre era un enamorado de la Legión y de la manera de orientar ese credo legionario. Cuando salí de teniente de la Academia General Militar, tuve la oportunidad de unirme a ella. Ahí conocí a los legionarios, los entendí y poco a poco los fui queriendo. No fue un proceso progresivo de un clic repentino; fue ir conociéndolos, comprendiendo su espíritu y su compañerismo, y sentir que quería formar parte de eso. Me llamaron la atención su manera de vivir y actuar, y eso hizo que yo quisiera acercarme y conocerlos más de cerca. 

Pregunta.- ¿Qué legado conserva de entonces, de la legión? 

Respuesta.- Todo. Yo soy un soldado, pero incluso ahora, cuando he sido comandante general o director de la Historia y Cultura Militar, digo siempre que yo soy legionario, no puedo ser otra cosa. He sido teniente, capitán, comandante, coronel y general de la Legión; llevo toda mi vida ahí. Y, aunque ahora he dirigido otras unidades, como comandante general de Ceuta, siempre les decía a todos: “Ya sabéis que yo soy legionario, pero os prometo que con todo mi esfuerzo voy a ser el comandante general de todos”.

Pregunta.- Si pudiera entrenar a un civil para convivir con el miedo como un legionario, ¿qué le enseñaría primero? 

Respuesta.- Lo primero sería a ser persona y a ser buen compañero. Porque cuando uno es buena persona y tiene principios, creyendo en los valores que defiende, no necesita aprender nada más: el miedo se supera, seguro, especialmente con el compañero al lado.

Pregunta.- ¿Cómo se transmite tradición sin caer en la nostalgia, pero sin perder la esencia? 

Respuesta.- Yo creo que la tradición no está reñida con el progreso y con la adaptación a los tiempos. Ciertas esencias y formas externas están basadas en la tradición, pero lo importante, desde luego, es estar adaptado a la sociedad a la que sirves y a los tiempos en los que estás. No se puede pretender mirar el pasado con ojos del presente, pero tampoco, en el momento presente, vivir cosas del pasado. La tradición es algo más simbólico: está ahí para querer respetar a los que nos precedieron y reconocerles su legado, pero, desde luego, ese legado hay que adaptarlo a los tiempos actuales; no puede ser de otra manera.

Pregunta.- ¿Cómo se vive el mando en una ciudad con tanta carga simbólica como Ceuta?

Respuesta.- El mando en Ceuta se vive intensamente, porque hay una unión total entre la sociedad y el Ejército. El comandante general tiene una carga institucional y social muy importante, similar a Melilla, pero en un grado superior al resto de ciudades de España. Ceuta ha sido históricamente una llave de entrada a la península y su presencia militar ha sido fundamental, lo que la convierte en un lugar único donde la tradición y la historia se sienten cada día.

Pregunta.- ¿Y hoy en día, qué vínculo mantiene con sus unidades, con Ceuta? 

Respuesta.- Mucho. Por ejemplo, he felicitado a muchos de mis soldados y de civiles que profesan la religión musulmana y que han empezado el ramadán y me estaban contestando todos. Mantengo mucho vínculo no solo con la guarnición de Ceuta, sino con sus gentes, con la sociedad y con las instituciones. 

Pregunta.- ¿Qué aporta el arte, especialmente la pintura histórica, a la memoria militar? 

Respuesta.- El arte de la pintura es algo fundamental, y hemos tenido grandes pintores militares, también civiles, que han representado episodios y motivos relacionados con la milicia. Y no digamos ahora, que tenemos a un gran pintor de batallas, Augusto Ferrer-Dalmau, que hace unos cuadros maravillosos y que transmiten sentimientos, principios, esencias y sufrimientos; transmiten mucho de lo que nuestros soldados han dado y dan cada día por la sociedad.

Pregunta.- ¿Qué siente cuando ve una obra de Ferrer-Dalmau que representa una unidad o un episodio que usted ha vivido? 

Respuesta.- Augusto consigue transmitir a través de la pintura los valores. Cuando además son episodios que yo he vivido, o que me han contado, la pintura nos llega a todos los sentidos. 

Pregunta.- ¿El arte puede corregir olvidos históricos o recuperar episodios poco divulgados

Respuesta.- Está contribuyendo de una manera importante a reconsiderar ciertos episodios de nuestra historia o a exaltar la parte más positiva de esos hitos. 

Pregunta.- ¿Qué episodio de nuestra historia militar merecería una gran obra pictórica que aún no existe? 

Respuesta.- No sé si Augusto ha pintado las últimas laureadas de la Legión al hecho de Fadrique y el legionario Maderal Oleaga, que es un hecho también glorioso de nuestras Fuerzas Armadas. 

Pregunta.- ¿Qué retos culturales y educativos afrontan las Fuerzas Armadas en los próximos años?

Respuesta.- Este año, 2026, con motivo del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, estamos intentando recuperar todo el legado que España y su Ejército han aportado al surgimiento de aquel país. Además, el Ejército de Tierra va a centrar la efeméride en los pensadores militares que hemos tenido. A menudo se piensa que solo los pensadores militares han sido anglosajones, pero nosotros también tenemos una escuela muy importante que no se ha valorado como merece. En 2026, por tanto, se destacará especialmente a los pensadores del siglo XVIII y XIX.

Pregunta.- ¿Qué momento de su carrera le marcó de forma definitiva? 

Respuesta.- El primer momento decisivo fue cuando mi padre me dijo que creía que yo valía para militar, y le respondí: “Vale”. Eso me hizo reflexionar. Creo que ya lo llevaba dentro, pero ese día, siendo aún civil, tomé la decisión de ser soldado. Tenía catorce años. En aquel entonces quería ser arquitecto, aunque, a diferencia de Augusto o de mi hijo de tres años, dibujar se me daba realmente mal, a pesar de que las matemáticas y la física se me daban muy bien. Ya dentro del Ejército, el día que tuve la suerte, porque en esto también depende de que te llegue la oportunidad, de ser destinado a la Legión, al Tercio Don Juan de Austria, marcó definitivamente el rumbo de toda mi vida militar.

Pregunta.- ¿Qué significa para usted la palabra servicio? 

Respuesta.- Estar dispuesto a entregar tus esfuerzos, no en beneficio personal. Todas las personas tenemos un poco de ego, pero hay que intentar controlarlo y ser consciente de que el último debes ser tú. Eso lo aprendemos los soldados desde el principio, hasta en los más pequeños detalles: por ejemplo, el capitán es el último que pasa a comer en las filas de una compañía. 

Pregunta.- ¿Qué legado le gustaría dejar al frente del Instituto? 

Respuesta.- Que he puesto mi grano de arena y que el legado que he recibido de los que me han precedido, en la medida de lo posible, lo he mantenido o lo he mejorado. 

Marcos Llago Navarro
General de división y director del Instituto de Historia y Cultura Militar

Entrevista a Enrique Torres Piñeyro

Por María Jose Solano Franco

El Vicealmirante Enrique Torres Piñeyro nació en Ferrol e ingresó en la Escuela Naval Militar en 1980. Ha sido Comandante de los patrulleros Espalmador y Alborán, de la fragata Reina Sofía y del Buque Escuela Juan Sebastián de Elcano. Entre los destinos en tierra cabe destacar el de Almirante Jefe de la Base Naval de Rota y del Arsenal de Cádiz. Es diplomado de Estado Mayor (Guerra Naval) y graduado por el Colegio de Defensa de la OTAN en Roma.

Hablamos de pintura, educación e historia con el flamante Director del Instituto de Historia y Cultura Naval

Pregunta.- El jueves 29 de febrero del pasado año, en el Museo Naval de Cartagena, se presentó el cuadro Preparación de la botadura del navío San Ildefonso. 1785 de la Fundación Ferrer-Dalmau, ¿cómo fue aquel momento? ¿Qué opinión tiene sobre la obra de Ferrer-Dalmau?

Respuesta.- No es porque la entrevista sea para la Fundación, pero la verdad es que me gusta mucho. Es una pintura muy completa, y le hablo desde un punto de vista personal, claro, como mero espectador. Pero mire, le puedo hablar de una de las últimas obras, el San Ildefonso, que desde mi punto de vista es un cuadro muy difícil porque lo que es el casco del barco llena el lienzo entero, precisamente porque es así como se ve desde abajo cuando se está construyendo. Sin embargo, el pintor ha tenido la habilidad de desenfocar la atención pictórica de este, que al fin y al cabo es una nave en construcción y lo interesante, las pequeñas historias, los detalles, están a su alrededor: los ingenieros que están delante, el barco que en ese momento está saliendo del puerto de Cartagena, el trabajo en el arsenal que ocurre de manera simultánea… Nosotros tenemos ya cuatro cuadros de Ferrer-Dalmau aquí, en el Museo Naval de Madrid. Uno es este que preside un lateral del lugar donde nos encontramos, el titulado Elcano, fuimos los primeros, en el cual se muestra el momento de la despedida de Elcano del resto de la expedición. Me gusta la viveza que el pintor otorga a las historias que reproduce: Juan Sebastián el Cano, al mando de la nave Victoria, ya al frente de la expedición, una vez fallecido Fernando de Magallanes, decide completar la vuelta al mundo por el oeste, en vez de regresar a España por la misma trayectoria por la que habían llegado hasta las islas de las especias; se convierte así en el primero en dar la vuelta al mundo. En el cuadro vemos en un primer plano a Elcano, desde el interior de la nave Victoria, despidiéndose de la Trinidad. El otro cuadro que me entusiasma es Mi bandera, que representa la disciplina, el arrojo y la valentía demostrados por el granadero Martín Álvarez durante la defensa de la bandera del navío San Nicolás de Bari en la batalla del Cabo de San Vicente, el 14 de febrero de 1797, cuando toda la dotación del buque había perecido o yacía malherida. Fuera de Madrid tenemos dos Ferrer-Dalmau más, el cuadro al que antes hacía alusión, el titulado Preparación de la botadura del navío San Ildefonso, situado en Cartagena y, finalmente, en el Museo Naval de San Fernando (Cádiz) se encuentra el controvertido cuadro de El Glorioso. Aprovecho para decir, y con ello tiro para mi tierra, que nos falta un cuadro para Ferrol. Nos reunimos un grupo de presión importante con este fin y Augusto lo sabe, pero hay que recordárselo… (risas).

Pregunta.- Ulloa, Churruca, Gravina… hombres de mar y de historia poco recordados. ¿Qué se puede hacer al respecto?

Respuesta.- Es verdad que sus nombres suenan, sin embargo, sus vidas en toda la dimensión y trascendencia que han tenido para nuestra historia y también para «la historia» se han ido opacando. Desde mi punto de vista, algunos de los episodios protagonizados por estos hombres deberían estar en el plan de estudio de los jóvenes, pero bueno. El hecho cierto, no vayamos a engañarnos, es que yo tengo un hijo de 20 años y veo que no solo tiene carencias en el conocimiento de nuestra historia naval, sino, lo que es peor, también en la historia en general de España y del mundo; y, desde luego, el sistema educativo no inculca la curiosidad por conocer. No saben y tampoco tienen interés en saber. Estoy hablando en general, claro. Entonces, darle la vuelta a esta situación es difícil, pero hay que tratar de hacerlo. A nivel institucional, desde los organismos públicos y privados, deberíamos coordinarnos para tratar de poner cotas a esta situación que a mí me parece verdaderamente grave.

Desde el museo, tratamos de librar nuestra pequeña batalla en ese sentido; llevamos años trabajando en el fomento de las visitas, concretamente en este Museo Naval de Madrid estamos ya en las 200.000 visitas anuales. Tal y como tenemos planeado el discurso, el museo cuenta cronológicamente y de forma didáctica la historia de la Armada, que en buena parte ha sido la historia de España. También organizamos exposiciones temporales, lo que nos da ocasión de difundir nuestra historia y sus hombres. La última fue sobre Jorge Juan y la actual es maravillosa, pues celebramos el llamado annus mirabilis, el año de los grandes triunfos militares, que se produjeron todos juntos: la rendición de Breda, la defensa de Génova y Cádiz, la toma de Puerto Rico y, en particular, la toma de Salvador de Bahía, en Brasil, a cargo del Almirante Fadrique de Toledo. Estas victorias se tradujeron en un prestigio y un crédito de la Corona, lo que nos puso a la altura de la gran potencia que éramos entonces. Esto hay que contarlo, pues no se sabe. Ahora estamos trabajando en una exposición sobre la bandera nacional. No todo el mundo sabe que esta bandera, la nuestra, nació hace ahora exactamente 240 años, en los barcos. Se puso esta bandera de colores brillantes e intensos (rojo y amarillo) para distinguir los nuestros a distancia o cuando no había viento, pues, hasta entonces, sobre todo en los países de dinastía borbónica, las banderas eran blancas y solo se diferenciaban con los escudos, pero claro, eso en la mar no se ve. Esto es solo una curiosidad, pero es bonito que lo sepamos todos y nos enorgullezcamos de dónde venimos y cuáles fueron nuestros antepasados.

Pregunta.- Y hablando de orgullo, la vuelta al mundo en el Buque Escuela Juan Sebastián Elcano… ¿Cómo es la vida a bordo?

Respuesta.- Muy pocos tienen la suerte que tuve yo de que te permitan hacer dos viajes al mando de ese barco, de ser responsable de la formación de la brigada de guardiamarinas y del conjunto de la dotación (en torno a las 260 personas) que durante seis meses dependen de ti. Es una gran responsabilidad, claro, pero por otra parte está también el tema de la representación: Elcano es una marca España; es una leyenda de los mares; es el mayor navegante de la historia y es el mejor barco del mundo.

El día a día a bordo es muy intenso y puedo decir que muy bonito. Un barco escuela facilita el contacto y la vivencia con la mar. Quiero decir que los oficiales que se forman ahora en las marinas al final van destinados a una fuerza compuesta por barcos de guerra que son de otro tipo, claro, empezando por el color: son barcos grises, cerrados, con armamento, sensores… Pero el paso previo de ser marino de guerra, esto es, de estar en disposición de defender a tu país, es hacerse a la mar. Y eso solo se puede hacer con barcos como Elcano: barcos de vela, que van despacito y te permiten sentir la mar muy próxima. Es difícil de definir, pero realmente es una sensación muy placentera, singularísima.

Pregunta.- El conocimiento del mar como aprendizaje para la vida, como escribió en ese delicioso librito dedicado a sus hijos el sevillano Ulloa.

Respuesta.- Por supuesto. Ese contacto directo e inmediato con la mar es lo que te hace aprender a respetarla, lo primero, y luego a quererla desde casi el principio. Al fin y al cabo, va a ser tu medio de vida y supervivencia. En el caso de estos barcos escuela, lo que se fomenta principalmente es la cultura de la convivencia y la tolerancia. Realmente esas 260 personas no tienen ni un metro cuadrado para ellas solas; se tiene poca privacidad y eso favorece la tolerancia y la convivencia, fundamentales para casi todos los ámbitos de la vida. El barco también favorece la cultura del esfuerzo y el sacrificio, pues las velas no van solas si no hay brazos que tiren de ellas. Es también la cultura del trabajo en equipo: por ti mismo no eres capaz de hacer determinadas cosas, sin embargo, en grupos de 10 o 12, sí eres capaz de subir una vela o cazarla. Objetivos de supervivencia logrados gracias a la ayuda de los demás y a la que tú puedes proporcionar a tus compañeros. Eso es, realmente, la base de la convivencia en sociedad.

Pregunta.- En 2023, fue usted nombrado Director del Instituto de Historia y Cultura Naval. ¿Qué se puede hacer desde su cargo en estas instituciones para dar a conocer de una manera más eficaz nuestra importante historia naval?

Respuesta.- Nosotros siempre decimos que hemos tenido los mejores marinos de la historia, en todos los ámbitos: exploradores, descubridores, científicos, guerreros. Hemos sido muy buenos en la mar, en el campo de operaciones y, sin embargo, no hemos sido tan buenos a la hora de contarlo. Nos gustaba demostrar que éramos buenos en las victorias y también en las derrotas, pero me temo que la batalla del relato la perdimos. De ahí viene, en parte, la leyenda negra y el tener que reiterar cosas que ya se deberían de saber. ¿Cuál es la solución? Bueno, tenemos que seguir insistiendo en contar la historia, que la sepan las generaciones futuras y que poco a poco se vaya revirtiendo esta situación. Nuestra Armada estuvo a la altura de los hechos, y eso no se puede olvidar.

Pregunta.- Ha sido usted Ayudante de Campo de S.A.R. El Príncipe de Asturias Don Felipe de Borbón y de Grecia, hoy Rey de España. ¿Cómo es la educación de un príncipe?

Respuesta.- Bueno, yo ya lo cogí formado. Estuve con él del año 1999 al 2002. Ahora bien, la formación del entonces Príncipe y hoy Rey ha de ser permanente. Hasta donde yo lo conozco, él siempre ha sido receptivo a seguir aprendiendo, y además posee la humildad necesaria para saber aprovechar a todas las personas, que son muchísimas, con las que tiene la oportunidad de departir y de las que puede aprender. Recuerdo que en aquellos años realizó nuestros cursos de capacitación para el ascenso (empleos de Teniente de Navío a Capitán de Corbeta). Yo lo acompañaba a esas charlas para ponerlo al día en los asuntos relativos al conocimiento profundo de nuestra Armada. Nuestro Rey ama el mar, es el primero de los marinos y esto no es ningún tipo de título honorífico, sino que lo demuestra permanentemente.

Pregunta.- Terminamos como empezamos, con una impresión personal: usted, marino del norte, de Ferrol, sin embargo, ha pasado media vida profesional en el sur, en Cádiz. ¿Qué recuerdo tiene de esos años?

Respuesta.- Se dice entre los marinos del norte que, cuando pasas mucho tiempo en el sur, «se te secan los pies». Y en esa expresión entran (o entramos) los gallegos del norte que de repente descubrimos Cádiz y ya no queremos volver. Se le olvida a uno la lluvia para siempre (risas). Pero bueno, evidentemente, yo me debo a mi tierra; soy gallego y trato de ejercer de ello cuanto más, mejor. Ahora bien, un poco menos de media vida me la he pasado destinado en Cádiz (Rota y San Fernando). Es una provincia maravillosa; en cuanto a la diversidad que posee, yo creo que es la más bonita de España. Y además es la más acogedora en sus gentes, y eso tengo que decirlo a riesgo de que se enfaden los míos. Ha sido una suerte poder vivir allí todos esos años y, aún hoy, aprovecho cualquier oportunidad para hacer un viajecito; una visita. Tengo un grandísimo recuerdo, tanto personal como profesional. De hecho, media marina tiene su base en Cádiz. Por algo será.

Enrique Torres Piñeyro

Entrevista a Jorge Fernández Díaz

Por María Jose Solano Franco

Periodista, escritor y académico, Jorge Fernández Díaz es el flamante Premio Nadal 2025. De él ha dicho Arturo Pérez-Reverte que “es el narrador que, junto con Soriano, mejor cuenta el alma, la belleza, la tragedia de ser argentino”. Con este escritor hablamos de su larga carrera como periodista y director de los grandes diarios de Argentina, de su amor por la literatura y el cine y de su flamante novela premiada con el Nadal: El secreto de Marcial (Destino, 2025).

Pregunta.- Mitad periodista, mitad novelista… Podríamos decir que la suya es una vida entera dedicada a la escritura.

Respuesta.- Yo empecé a ser escritor en mi cabeza a los trece años, cuando veía las películas clásicas de Hollywood. El secreto de Marcial tiene mucho que ver con eso. El padre del protagonista, como el mío propio, era incapaz de comunicarse con su hijo. Durante años, el único lenguaje que compartieron fue el del cine clásico de Hollywood; un vínculo sutil construido con silencios elocuentes frente a la pantalla del televisor. Sobre esos silencios, y también con la reflexión de los miedos y los afectos que, aunque nunca se dijeron en voz alta, siempre estuvieron allí, he construido esta novela.

Pregunta.- Escribir sobre el padre es casi un género literario.

Respuesta.- Es un clásico, efectivamente. Pero es que las figuras de nuestros padres nos determinan de modo casi absoluto. Por acción u omisión. En mi caso, se podría decir que lo estuve rumiando toda la vida, porque mi padre siempre fue para mí un enigma, un personaje desafiante y secundario al mismo tiempo. Mi madre era una matriarca que lo ocupaba todo y mi padre se fue resignando poco a poco a los márgenes, a vivir fuera de la familia. Cuando mi padre murió, su enigma aumentó para mí, pues apareció mucha gente en el cementerio que nosotros no conocíamos. Hombres y mujeres que no habíamos visto en nuestras vidas llorando, tan apenados como nosotros o incluso más. Después de eso ocurrieron muchos episodios que reforzaron en mí la idea de que mi padre llevaba una vida paralela que desconocíamos. El novelista pujaba con el hijo en la lucha por saber más de esa historia. Ganó finalmente el novelista.

Pregunta.- ¿Cuánto tardó ese “novelista” que hay en usted en decidir contar esta historia?

Respuesta.- Desde hace 10 años intento escribir sobre mi padre sin saber cómo hacerlo. Tal vez por esa incapacidad, inconscientemente, me aproximé de manera literaria a mi madre.

Pregunta.- ¿Cómo fue esa aproximación?

Respuesta.- Durante 150 horas, entrevisté a mi madre, y ambos reímos y lloramos juntos. De aquello nació un fajo de papeles que, para mi sorpresa, resultó ser una historia homérica. El manuscrito resultante fue pasando de mano en mano por todos los miembros de la familia, como un talismán, y habría tal vez terminado así de no haber sido por Gloria Rodrigué, legendaria editora de Sudamericana, que un buen día lo pidió para llevarlo a su casa de Uruguay, donde las chicas que la ayudaban en las tareas del hogar, emigrantes españolas igual que Carmina, mi madre, querían leerlo. Durante aquel vuelo Gloria lo leyó y decidió publicarlo. Me convenció diciendo que lo que acababa de leer no era la memoria de la asturiana Carmen, sino la historia de la Argentina. Se publicó, efectivamente bajo el título de Mamá y fue todo un superventas.


Pero el caso de la historia de Marcial era diferente, pues mi padre había muerto y sus amigos también. Casi todos se llevaron a la tumba sus secretos. Hace unos pocos años me di cuenta de que debía contar esta historia como novela y que debía tener como trasfondo el cine; como si fuera una especie de película literaria.

Pregunta.- La emigración española en Argentina es un telón de fondo importante también en esta novela.

Respuesta.- Es que los argentinos venimos de los barcos (risas). Sí, es así. Un porcentaje enorme de la población creó una España en este fin del mundo que era para ellos La Argentina. Una España con sus rituales, con sus melancolías, con su cultura. Una España que creó una cultura de progreso incesante, de mezcla con Argentina, adoptando algunas de sus costumbres hasta convertirse en otra cosa.

Pregunta.- También de fondo y en la forma de esta novela están las películas de Hollywood, que además juegan un papel crucial en la relación entre padre e hijo.

Respuesta.- Esas películas nunca las he olvidado. De hecho, casi todas ellas, aunque yo entonces no podía saberlo, eran clásicos de la historia del cine. Me propuse recordar una por una las películas que veía en casa con mis padres. Fueron más de 200. Para escribir el libro, las volví a ver y las estudié a fondo.


Yo era un chico del barrio de Palermo humilde de los años 60; un explorador del sótano del 2323 de la calle Ravignani; un niño tímido que aprendió judo para defenderse de los compañeros en los recreos del León XIII. De ese padre misterioso luego supe que heredé una útil certeza de la vulnerabilidad, que me hizo prepararme desde chico para recibir con resignación todas las balas, como nuestros héroes del Western. De mi madre, la constancia de la lucha sin retaguardia. En aquel mundo solo había dos lugares donde acogerse a esa España que mis padres habían dejado atrás: el Centro Asturiano de Buenos Aires y un pequeño televisor en blanco y negro que teníamos en casa. Cada sábado veíamos cinco o seis películas seguidas. Esa fue nuestra ventana al mundo. Mis padres, que habían visto poco de él, se enteraron de cómo era gracias a esas películas. Esas viejas cintas de Hollywood de los años 40 y 50 mostraban un mundo de mujeres con vestidos elegantes, hombres en esmoquin, pitilleras de oro, épica, amistad, traición y secretos. Un mundo al que no podíamos acceder de manera real. Cada generación tiene sus referentes y estos conforman una educación sentimental que construye una conciencia. El cine, además de los libros, fue el mío.

Pregunta.- De esas doscientas películas, hay algunas que le marcaron más que otras, imagino.

Respuesta.- Por supuesto. Y le hago ese préstamo al protagonista de mi novela. De hecho, en uno de los capítulos el protagonista se plantea una paradoja que arranca de esa película: una mujer mala acaba haciendo cosas buenas y una mujer buena acaba haciendo cosas malas; entonces, ¿se puede ser buena persona y ser infiel? Esa realidad vino a modificar, como otras tantas la estructura de mi mirada y mi pensamiento.

Pregunta.- ¿Qué edad tenía usted?

Respuesta.- Tendría unos diez años. Recuerdo que me dejaron ver Breve encuentro y en el colegio me regañaron. Es una película en la que dos personas buenas se enamoran, dos personas buenas que, a su vez, están casadas con otras dos personas buenas. Estos dos protagonistas viven un romance, un drama tremendo de amor imposible y se separan. Entonces, a esa edad, me planteé: ¿se puede ser buena persona e infiel al mismo tiempo? Fue un impacto fulminante. También la idea de que podían ocurrir cosas tremendamente importantes fuera del campo familiar y que nosotros nunca nos enteráramos. Hoy puede entenderse como algo casi tierno, pero para aquel niño, ese descubrimiento fue algo perturbador.

Pregunta.- ¿Es Marcial su padre?

Respuesta.- Yo traté de tomar notas durante mucho tiempo sobre mi padre, pero para hacer una novela tenía que convertir a mi padre en un personaje literario. Este libro no podía ser como Mamá, pues ni yo era el mismo escritor de entonces, ni el personaje tenía nada que ver con la biografía de mi madre. Para construir este libro, por tanto, no podía recurrir a las armas del periodismo. Por lo tanto, algunos huecos narrativos que nunca pude probar o comprobar tenían que convertirse en literatura. El truco para mí, la carpintería literaria que manejé fue la de tratar de unir la ficción y la realidad de manera sutil para que el lector no percibiese dónde terminaba una y comenzaba la otra.

Pregunta.- La figura paterna en la novela se alza casi como un padre universal. ¿Cree que aún arrastramos ese legado?

Respuesta.- Creo que sí. En parte diríamos hoy que son las viejas masculinidades de ese momento, heredadas cuando no enlazadas o encadenadas a las generaciones pasadas, de padres incapaces de comunicarse emocionalmente con sus hijos. Ese tipo de comunicación directa y emocional que, para mí, ahora, por ejemplo, me resulta muy fácil con mis propios hijos, a mi padre y a los padres de esa generación silenciosa, les resultaba imposible. Sin embargo, mira, recuerdo algo emocionante: cuando yo tenía 19 años, casi no nos hablábamos. Yo me iba a apuntar como voluntario en la guerra de las Malvinas y él me llamó al café donde yo era camarero para preguntarme si me acordaba de la película Los mejores años de nuestra vida. La historia trata sobre tres soldados que volvían de la guerra y uno de ellos había perdido los brazos. Y claro yo me quedé muy sorprendido, no entendí. Hasta que terminé entendiendo. Desde luego no me alisté, tal vez por una mezcla de otras muchas razones. Pero mi padre lo que me estaba intentando decir con la referencia a esa película era que no fuera a la guerra, que temía por mí. Él usaba el cine para señalármelo. Cuando revisé para esta novela todas esas cosas, encontré varios episodios similares.

Pregunta.- Marcial y su misterio. ¿Es posible conocer completamente a nuestros padres, o siempre quedará un lado oculto?

Respuesta.- Mira, cuando somos padres creemos que no conocemos a nuestros hijos al hacerse mayores, pero hay un misterio aún mayor: el que los hijos jamás sabrán la vida completa de sus padres; cuando no eran sus padres; solo hombres y mujeres. “Quién es el padre” es una pregunta vieja como el mundo, pero igual de inquietante siempre. Ninguno de nosotros sabe del todo quién es su padre. Conocemos ciertos episodios en los que han estado con nosotros, pero no los vemos como hombres deseantes. No sabemos cuáles eran sus sueños ni sus fracasos más privados; más inconfesables. En ese sentido, las madres suelen tener un vínculo más emocional y directo con los hijos, aunque desde luego también pueden guardar grandes secretos. Nos pasamos la vida en un presente sin entendernos, tratando de comprendernos a nosotros mismos. Creemos que nos conocemos, pero la vida nos sorprende. Muchas de las claves de quiénes somos están en lo que fueron nuestros padres. Mi novela, creo, se nutre por tanto no solo de lo “fordiano”, sino también de lo “freudiano”.

Pregunta.- En este sentido, ¿qué opina sobre la noción de que “todo hijo es un reflejo de su padre”?

Respuesta.- Somos la obra de nuestros padres y después, por supuesto, de la experiencia de cada uno. Cuando digo nuestro padre, no solo digo el padre y la madre, sino también los abuelos, toda una tradición familiar que, por más que hayamos creído que cortamos con esa familia, sigue presente en el día a día, en las actitudes que tenemos o en las cosas que pensamos. A veces somos una mezcla de varias personas que han estado en esa familia. De manera que creo que indagar sobre el padre es indagar sobre uno mismo.

Pregunta.- ¿Qué escritores han influido en usted y en esa construcción de la realidad literaria?

Respuesta.- Como escritor desde hace muchos años, siempre digo lo mismo: para mí fue tan importante Borges como John Ford; Hemingway como Billy Wilder; Scott Fitzgerald como William Wyler. Quise que esta novela fuese, salvando todas las distancias, naturalmente, como una película de John Ford, cargada a partes iguales de ternura y dureza. Además, hay algo esencial en la novela, que es también como el cine y como la vida: el tiempo. Yo siempre pienso en el paso del tiempo de manera fordiana. Aunque cuidé mucho no excederme en las citas cinematográficas, que no fuera una novela cinéfila, es una novela que mezcla cine y vida, pero no hace falta haber visto esas películas para comprenderla.

Pregunta.- ¿Cómo fue recibir el Premio Nadal con esta novela?

Respuesta.- Había una esperanza de recibirlo, por supuesto. Lo que me sorprendió, viviendo en Argentina, fue que este premio resultara una bomba mediática. A pesar de ser periodista y estar muy curtido, llevo ya muchas campañas de lanzamiento y muchos libros escritos, sentí un cimbronazo enorme a nivel mediático. He hecho cerca de 80 entrevistas en España; ha sido impresionante. Me ha llamado todo el mundo, desde Serrat hasta Sergio Ramírez. Algunas de estas personas me contaron que también habían vivido algo parecido con sus padres. Así que me parece que eso es lo más bonito que ocurrió con el Nadal.

Pregunta.- ¿Le gustaría que se hiciera una película de la novela?

Respuesta.- Me gustaría. Pero me temo que todavía no he podido ver una de mis obras convertida en película, aunque me han comprado los derechos de muchos libros. Sin embargo, nunca han llegado hasta la pantalla. Yo creo que mis novelas que, efectivamente, son muy cinematográficas (nadie pone lo que no tiene, que diría mi admirado Arturo Pérez-Reverte) atraen a los productores y directores pensando tal vez que esa estructura cinematográfica va a facilitar el cambio de registro de la literatura al cine. Pero no es así; mi literatura se sirve de cine, pero no se deja rodar tan fácilmente.

Jorge Fernández Díaz

Entrevista a Lorenzo Cooklin

Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau

Pregunta.- Lorenzo, ¿qué es España Rumbo al Sur (ERS) y cuál el valor del programa?

Respuesta.- España Rumbo al Sur es un programa formativo único en el mundo, cuyo objetivo es potenciar valores positivos entre los jóvenes, tales como la solidaridad, el voluntariado y la cooperación, a través de una expedición que recorre cada año un país de África o América Latina. Es una experiencia marcada por el esfuerzo, el compañerismo y la capacidad de superación, que cambia para siempre la forma de entender la realidad y de relacionarse con su entorno de los más de 120 chicos y chicas que participan en cada edición.

Pregunta.- ¿Qué oportunidades especiales brinda a los jóvenes participar en ERS?

Respuesta.- Este programa es un aula itinerante donde los expedicionarios adquieren, a través de esta experiencia única, una visión cercana sobre la realidad del país que les acoge en cada edición.

Durante las tres semanas en las que se desarrolla la expedición, los jóvenes participan en actividades de voluntariado con misioneros y ONG que trabajan sobre el terreno en tareas como la protección a la infancia o el fortalecimiento del papel de la mujer, al tiempo que conocen la importancia vital del agua, de la sanidad, de la educación o el cuidado del medio ambiente.

Por otro lado, también disfrutan de un programa académico diseñado ‘ad hoc’ para cada edición. El equipo de ERS está formado por profesionales de máximo nivel en sus diferentes campos que actúan como monitores y mentores de los jóvenes. Durante la expedición imparten talleres sobre cooperación internacional, emprendimiento, historia, periodismo, etnografía, arqueología, supervivencia, arte, etc., ayudando a los jóvenes a entender la realidad del país en el que se encuentran y, al mismo tiempo, despertando en ellos nuevas inquietudes.

No obstante, creo que el mayor beneficio que adquieren los jóvenes participando en este programa es darse cuenta de lo afortunados que son y que valoren mucho más lo que tienen y las oportunidades de las que disfrutan, así como la necesidad de ser solidarios, no solo de palabra sino también de obra, con los que no han tenido su suerte.

Pregunta.- ¿Cuándo y por qué decidió la Fundación Mutua Madrileña convertirse en el patrocinador principal de España Rumbo al Sur?

Respuesta.- España Rumbo al Sur no es solo un viaje de ayuda y cooperación, sino también un programa pionero que potencia la cultura del esfuerzo, la empatía, el trabajo en equipo, la solidaridad, la convivencia, el compañerismo y que, en resumen, reúne todas las condiciones necesarias para que la Fundación Mutua Madrileña decidiera abrazarlo y apoyarlo desde 2019 como patrocinador principal. Con esta colaboración reforzamos nuestro empeño por promover la formación entre los jóvenes, también la relacionada con su crecimiento personal, dado que son quienes marcarán el futuro de la sociedad y quienes pueden contribuir a mejorarla.

Pregunta.- ¿Qué le aporta la Fundación Mutua a ERS?

Respuesta.- Desde hace más de cinco años, ERS cuenta con el apoyo económico decisivo de la Fundación Mutua para su continuidad y desarrollo, pero también realizamos una importante difusión de las bondades y los beneficios del programa para el desarrollo personal de los jóvenes, al tiempo que damos apoyo logístico en los procesos de selección y admisión de candidatos. El programa recibe anualmente alrededor de 1.000 solicitudes y la demanda es creciente.

Pregunta.- ¿Y a los chicos y chicas que participan en el programa? ¿Qué cree que les aporta?

Respuesta.- El resultado de esta vivencia es un cambio en los jóvenes. Los adolescentes en estas edades tratan de encontrar su lugar en la sociedad y definen su personalidad, desarrollan sus propias opiniones, pero también integran otros puntos de vista en su forma de pensar. Vivir en primera persona la situación social, política y económica que atraviesan países en desarrollo y, por tanto, ser testigos de estas desigualdades, les ayuda a deshacerse de prejuicios y valorar aquello que tienen, al mismo tiempo que les despierta una conciencia social y una inquietud para querer cambiar las cosas. Fomentar estos valores entre los jóvenes es fundamental para avanzar hacia una sociedad más solidaria.

Pregunta.- ¿Cómo se enmarca este programa de ERS dentro de las actividades la Fundación Mutua Madrileña?

Respuesta.- Dentro del ámbito de la acción social de la Fundación Mutua Madrileña existe un claro enfoque de ayuda a los jóvenes, sean cuales sean sus circunstancias socioeconómicas. Desde 2006, nuestros programas de becas y ayudas a la educación y al empleo han favorecido a más de 1.500 jóvenes.

Estas ayudas y becas van dirigidas tanto a la formación de jóvenes con discapacidades intelectuales como a jóvenes en situación de abandono escolar y en riesgo de exclusión social, así como a permitir que jóvenes con un excelente expediente económico puedan realizar sus estudios de postgrado fuera de España.

Pregunta.- ¿Por qué es tan diferencial ERS respecto a otros programas de voluntariado fuera de España?

Respuesta.- A diferencia de otros programas de voluntariado, durante esta expedición no se permiten teléfonos móviles ni cualquier otro dispositivo electrónico. Los participantes cuentan únicamente con el material de supervivencia imprescindible y un cuaderno de viaje a modo de diario. A cambio, los expedicionarios dedican sus cinco sentidos a descubrir otra realidad y, sobre todo, a descubrirse a sí mismos, ya que este es también un viaje introspectivo.


Para estos jóvenes, tanto la desconexión digital como las condiciones en las que se desarrolla la expedición, suponen un cambio radical en sus rutinas y su forma de entender la realidad, adentrándose en un proceso que potencia su madurez en muchos aspectos como el liderazgo, la disciplina, la atención, el esfuerzo, la resiliencia, la solidaridad y la compasión.

Pregunta.- ¿Por qué cree que es bueno que los chicos y chicas pasen cuatro días en la Academia de Infantería como curso preparatorio para la expedición? ¿Qué les aporta esos días que no puedan adquirir en otro entorno?

Respuesta.- Antes de embarcarse en la expedición, es fundamental que los chicos y chicas seleccionados conozcan con antelación las características del viaje y estén preparados física y mentalmente para las incomodidades de la experiencia que van a vivir, como por ejemplo dormir durante tres semanas al raso, el cansancio acumulado, la falta de sueño o incluso la escasez de alimento.


A modo de preparación, tienen la inmensa suerte de realizar un curso de Cultura de Defensa en la Academia de Infantería de Toledo. Durante cuatro días se imparte un programa deportivo y académico intenso, impartido por voluntarios militares y profesores del Instituto Español de Estudios Estratégicos, entre otros. No hay un mejor lugar ni mejores profesionales para ayudarles a preparar una aventura como ésta y solo hay que ver cómo se despiden de sus monitores durante esos días -por lo general alumnos de la propia academia toledana- para comprobar lo gratificante que ha sido para ellos esa experiencia.


Además, teniendo en cuenta que ya no existe el servicio militar obligatorio, para los 120 chicos y chicas que normalmente componen la expedición, este va a ser muy probablemente el único contacto y acercamiento con las Fuerzas Armadas Españolas que van a tener, algo que es también muy importante. Las cosas, si no se conocen, es imposible quererlas.

Pregunta.- ¿Cómo valora la colaboración del Ejército de Tierra en este sentido?

Respuesta.- Se trata de un auténtico privilegio y un honor contar con la colaboración del Ejército de Tierra en este programa, ya que su involucración con los jóvenes es plena. Desde los talleres de supervivencia impartidos por jóvenes alumnos de la Academia de Infantería, hasta las de conferencias impartidas en las jornadas de este año por los coroneles José Pardo de Santayana, Pedro de Erice, Jesús Díez Alcalde o el Capitán de Fragata Federico Aznar Fernández-Montesinos, entre otros, todo es del máximo interés. Estos profesionales, además, se afanan en mostrar a los jóvenes, con cercanía y sencillez, no solo la labor ejemplar que realizan nuestras Fuerzas Armadas en favor de todos, sino también principios y conceptos geoestratégicos que les ayudan a posicionarse mejor y con más conocimiento en los grandes temas de nuestro tiempo.


No obstante lo anterior, hay otro punto que quiero destacar. Sin duda el programa en la Academia de Infantería es tremendamente beneficioso para los chicos y chicas seleccionados (por cierto, suele haber más de estas últimas) pero creo que también en bueno para nuestro ejército que todos los años más de un centenar de jóvenes asimilen cierta cultura de Defensa, conozcan mejor nuestras Fuerzas Armadas, perciban la alta profesionalidad y dedicación de sus miembros y, sobre todo, comiencen a quererlas. Ojalá esta experiencia se pudiese exportar a otras unidades de nuestros ejércitos todos los años para incrementar el número de jóvenes españoles que tienen la oportunidad de conocerlos, aunque sea por unos días, desde dentro.

Pregunta.- ¿Cuáles son las áreas de actuación de la Fundación Mutua Madrileña?

Respuesta.- La Fundación Mutua Madrileña nació en 2003, con el objetivo principal de apoyar la investigación médica en España, aunque unos años más tarde, en 2009, amplió sus ámbitos de actuación para trabajar también en el ámbito de la acción social y el apoyo a colectivos desfavorecidos, la difusión de la cultura y la promoción de la seguridad vial entre los jóvenes.


Son, por lo tanto, cuatro grandes áreas de actuación y en la primera de ellas, la de acción social, prestamos una especial atención a las mujeres víctimas de maltrato y explotación sexual, mediante programas de formación, ayuda y empleabilidad, por ejemplo, y a la infancia, desarrollando diferentes iniciativas para los niños y niñas más vulnerables o desarrollando iniciativas de prevención contra el acoso escolar o los delitos sexuales que sufren a través de internet.


Por lo que se refiere estrictamente a la salud, apoyamos la investigación contra el cáncer, la mejora de los tratamientos de las graves lesiones traumatológicas, de los trasplantes o en enfermedades raras que se manifiestan en edades tempranas, así como ayudamos a menores con estas enfermedades o sus familias con programas de rehabilitación y ayudas para la compra de materiales que necesitan para mejor su calidad de vida, humanizamos espacios hospitalarios y prestamos una especial atención a la salud mental y el bienestar de niños y jóvenes, una cuestión que cada vez nos preocupa y ocupa más.

Pregunta.- Yuma no reunía los requisitos para trabajar ¿cómo se forma un perro detector?, ¿qué cualidades deben tener?

Respuesta.- Yo creo que Yuma lo tenía claro, ¡no quería trabajar! (ríe). Los “agentes caninos” son seleccionados desde cachorros por sus capacidades físicas y predisposición al trabajo. Deben ser perros sin inseguridades, con elevado instinto de presa e interés por el juego. Todos estos aspectos se trabajan desde sus primeras semanas de vida y con una buena socialización. El adiestramiento comienza con la obediencia básica, la creación del vínculo “perro-guía”: durante este periodo aprenden a sentarse, a acudir a la llamada, a soltar cuando se les indique, o a permanecer junto a su guía. Después se trabaja la “asociación” y el “marcaje”: el perro aprende qué sustancia debe localizar con el olfato y cómo señalizarla (sentado, estático, tumbado, ladrando…). Siempre se adiestra a través de un refuerzo positivo para él como la comida o un juguete. Es un juego: está buscando un juguete que huele a una determinada sustancia y cuando la encuentra recibe su recompensa.

Pregunta.- Tu profesión es muy diferente y llevar una asociación implica una importante inversión de tiempo, ¿qué te aporta Benemeritvm?

Respuesta.- Es fácil de explicar. Bueno… no necesitaría explicarlo si cada persona que me preguntase pudiera acompañarme en una adopción o en algún evento en los que participamos. La satisfacción de un buen hogar para los perros, la ilusión de las familias, compartir con compañeros o la gratitud que recibes… Todo eso no se mide en tiempo o esfuerzo, no se calcula, simplemente te hace feliz. Además, siento que me ha permitido unir dos facetas importantes: mi sensibilidad por los animales y mi admiración por la profesión.

Pregunta.- Demos un giro, Ferrer-Dalmau, ¿cómo conseguiste que Augusto se involucrase con este proyecto?

Respuesta.- La Benemérita, sobre todo a caballo, sabemos es una de las temáticas pictóricas de Ferrer-Dalmau. De hecho, la última ocasión en que coincidimos fue en la presentación de El saludo, para el nuevo museo de la Guardia Civil. Pero, ¿y Don Pelayo? ¿Regimiento Asturias? Tengo mucho cariño por Asturias. La primera victoria, sobre la batalla de Covadonga… tras quedarme durante rato mirándola fijamente en una de sus exposiciones, me atreví a preguntarle de forma anecdótica si alguna vez había pintado a algún guardia civil con un perro de servicio (sonríe).

Pregunta.- Y para terminar, Ana, ¿te gusta la pintura?

Respuesta.- Claro, y me encanta la historia, muchísimo, y es impresionante poder introducirte en ella a través de las obras de Dalmau. Mirarlas es una mezcla de sensaciones. Su gran realismo logra teletransportarte a esa escena en concreto, tu mente automáticamente se la imagina en tiempo real y te provoca curiosidad por descubrir más sobre ellas. Vamos, no solo las admiras, ¡aprendes! No sé si soy capaz de trasmitirlo, pero Augusto es una “persona patrimonio”; es un verdadero honor haberle conocido.

Lorenzo Cooklin

Entrevista a Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo

Por María Jose Solano Franco

Pregunta.- España Rumbo al Sur: ¿Qué es?

Respuesta.- Es un programa de formación de jóvenes o, mejor dicho, es un programa de formación “en buenos valores” a los jóvenes, para que dichos jóvenes sirvan de correa de transmisión al resto de su familia sociedad, etc. Aunque suene redundante, creo que el eslogan sería: “Formar a gente formada”.

Pregunta.- ¿En qué consiste este programa?

Respuesta.- Es una especie de servicio militar adaptado al viaje y la aventura. Para ello lo primero que hacemos es convocar a jóvenes de todo el mundo con la única condición inicial de que estén entre los 16 y los 17 años y que sean hispanohablantes. Creemos que lo español es una manera de entender la vida exportable al mundo entero donde los valores de solidaridad y el respeto, así como la calidad en la comprensión se traduce en una sociedad mejor. Son valores que a nosotros nos encantan, que creemos que están en desuso o poco valorados en la sociedad actual, y por eso nosotros tratamos de fomentarlos.

Pregunta.- ¿Cuál es su origen?

Respuesta.- Desde el 2006 lo que hacemos es visitar proyectos de cooperación, sobre todo las Misiones, porque España era la mayor potencia en misioneros por todo el mundo. Gente que no busca laureles, sino vivir con la gente más sencilla en los lugares más lejanos, más difíciles; lugares en los que, si no es por la fuerza de la vocación y una fe en el Evangelio, nunca elegirías como destino. Nosotros queríamos que los jóvenes pudiesen ser testigos directos de la labor de estos misioneros, por toda áfrica y lugares de Iberoamérica. Eso mezclado con aventura, y formación técnica da lugar a la base en la que se construye esta universidad flotante, itinerante, nómada, que es España Rumbo al Sur. Con ellos vamos por los sitios como iban los antiguos; formando expediciones como la de Cortés, que es la que hemos realizado este año. Pretendemos generar valores positivos a través de la experiencia y el viaje, sin cámaras, móviles ni trablets, pues no somos turistas, sino viajeros; por eso los chavales llevan un cuaderno y lo plasman todo pictóricamente, de ahí la conexión con la Fundación Ferrer-Dalmau. Creemos que no hay expedición científica sin un soporte que lo cuente, que pueda quedar un testimonio para la posteridad.

Pregunta.- ¿Cómo es el procedimiento para poder formar parte de esta expedición?

Respuesta.- Pues hacemos un llamamiento a estos chavales de todo el mundo, se inscriben, hacen un trabajo, pasan unas fases muy duras de selección y luego tenemos la suerte de contar con la colaboración de las Fuerzas Armadas, una colaboración muy fructífera que se remonta a aquellas famosas “Rutas Quetzal”. Las Fuerzas Armadas Españolas son una de las fuerzas más antiguas, laureadas y gloriosas del mundo, con una tradición de cientos de años. Convivimos con ellos y aprendemos disciplina, lealtad, trabajo durante una semana. Un aprendizaje corto pero intenso, que nos sirve como dinámica de organización en los sitios donde vamos. Nosotros no vamos a hoteles, vamos a selvas, mares, desiertos. Es una experiencia dura, y el ejército nos muestra ese esfuerzo y ese adiestramiento de la voluntad.

Pregunta.- Para los más jóvenes, ¿podrías explicar brevemente qué era la Ruta Quetzal?

Respuesta.- Su fundador y creador fue mi tío, el periodista y aventurero Miguel de la Quadra-Salcedo, y se trataba de un programa iniciático para los jóvenes participantes; una expedición formativa radical en el concepto de un proyecto de educación e intercambio cultural creado en 1979 con el objetivo de consolidar a través de la juventud los cimientos de la comunidad Iberoamericana de Naciones. Parte de ese espíritu reside en este proyecto de España Rumbo al Sur.

Pregunta.- ¿Quiénes intervienen para que este proyecto se haga realidad?

Respuesta.- Este proyecto, y esto me gustaría que quedara claro, lo hacemos gracias a la financiación de la Fundación Mutua Madrileña que se encargan de la convocatoria inicial y las entrevistas que suponen, digamos, el primer corte en la selección. Después nos vamos una semana con el ejército y finalmente marchamos a hacer la expedición. A ella acuden una serie de profesores. Yo tuve la suerte de contactar y entablar amistad con Augusto Ferrer-Dalmau, uno de los mejores pintores de Historia del panorama mundial. Es una bella persona y un gran artista. Le contamos le proyecto y en unos primeros años colaboró con nosotros. Este año, en diciembre hemos tenido un taller, entre todos los que tenemos de historia, matemáticas, cooperación Y tenemos claro está, éste era de pintura y como te digo, Augusto colaboró de forma excepcional, didáctica y magnífica en dicho taller.

Pregunta.- ¿De qué manera se ha involucrado la FFD?

Respuesta.- De muchas; siendo no sólo didactas, sino también entusiastas participantes: este año, personas muy vinculadas a la Fundación Ferrer-Dalmau como el Vicepresidente Ángel Soria y Alejandro Ferrer- Dalmau Socías, así como el periodista y escritor Chani Pérez-Henares se han sumado a esta universidad itinerante y han podido ver de primera mano la educación de los jóvenes en las selvas de Panamá. Allí, tanto los miembros de la Fundación como los chavales que la integraron y los tutores que viajábamos con ellos tuvimos el privilegio de conocer de primera mano la labor de las misioneras salesianas en mitad de la selva, uno de los lugares más duros del mundo. Estamos muy orgullosos de que los miembros de la FFD se hayan involucrado con este proyecto formativo hasta el punto de sumarse a la expedición e ir allá sin importarles las penurias para ver la realidad del barro, la selva, y el esfuerzo.

Pregunta.- ¿Cómo reaccionan los chavales?

Respuesta.- Una de las maravillas de Rumbo al Sur es el entusiasmo de sus integrantes. Los chavales compiten por venir: son jóvenes resilientes, comprometidos, con buen humor, que tienen ambición de esfuerzo y compañerismo. Es singularísimo, pero estos chicos conforman un grupo que termina siendo un ejemplo para los veteranos y cada año, desde hace veinte, nos lo han demostrado. Nos han tocado tormentas tropicales, nos han picado mosquitos hasta la extenuación, hemos pasado hambre, frio, sueño, y estos chavales no flaquean. Además, de repente, ves a esos misioneros y su vocación de ayudar a pesar de todo, y claro. Es algo que impregna no con la teoría, sino con el ejemplo. Y eso es inolvidable; te ordena la cabeza de otra manera.

Pregunta.- ¿Qué destacarías de tu experiencia personal?

Respuesta.- Querría destacar ante todo el apoyo, porque estamos agradecidísimos, de la Embajada de España, del cónsul, el embajador y especialmente el ejemplo y dedicación de esos misioneros salesianos, franciscanos y miembros de la iglesia secular; de toda esa gente que nos ha ayudado en los sitios más recónditos e inhóspitos del planeta sin hacerse fotos para Instagram, sino sólo por el afán de solidaridad; de vocación de ayuda.


En lo personal, siento orgullo y felicidad renovada cada año. Es bonito volver a los sitios. En el año 90 yo iba ya de joven monitor junto con 800 almas y mi tío nos llevó cruzando el Atlántico a Panamá; vimos toda esa herencia; esa España del otro lado del Atlántico viviendo como aquellos cronistas; aquella gente que dibujó, pintó, anotó, estudió, recopilo con afán científico, todo aquello que iba encontrando en este Nuevo Mundo.

Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo

Benemeritvm. Entrevista a Ana Núñez

Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau

Ana Núñez ha sido condecorada en 2023 con la Cruz de la Orden del Merito de la Guardia Civil con distintivo blanco. Granadina de nacimiento y de raíces asturianas, realizó la doble Licenciatura en Económicas y Administración de Empresas en Madrid, donde comenzó a desarrollar su perfil profesional como analista en Prevención de Blanqueo de Capitales y Financiación Terrorista. Tras un máster en Asuntos Internacionales por la Universidad Pontificia de Comillas, Ana ha pasado por el Centro de Análisis y Prospectiva de la Guardia Civil y ha escrito varios artículos sobre geopolítica como colaboradora del Instituto Español de Estudios Estratégicos.

Actualmente compagina su profesión como presidenta de la Asociación Benemeritvm, en la que desarrolla una labor vinculada al Servicio Cinológico de la Benemérita para encontrar un hogar a los perros que han prestado servicio dentro de la Institución. Para ella, todo este recorrido tanto a nivel profesional como altruista ha sido gracias a la “inmensa fortuna” de contar con excepcionales amigos y familiares a su lado. “Los grandes logros de una persona dependen generalmente de muchas manos, corazones y mentes”, una cita de Walter Elías Disney y que a Ana le encanta expresar.

Pregunta.- Ana, comenzamos… Benemeritvm, ¿cuál es su propósito?

Respuesta.- Benemeritvm se creó para tramitar la adopción de los perros del Servicio Cinológico de la Guardia Civil que finalizan su etapa operativa dentro del Cuerpo. Son perros que han estado gran parte de su vida garantizando nuestra seguridad y les buscamos una familia que recompense tantos años de servicio.

Pregunta.- ¿Podrías explicarnos qué función tiene el Servicio Cinológico?

Respuesta.- Por supuesto; el Servicio Cinológico es el órgano responsable del adiestramiento del perro de trabajo en la Guardia Civil, actualmente lo integran unos 500 perros y 300 guías. Su función es dar apoyo a las distintas unidades operativas por todo el territorio nacional, cubriendo competencias territoriales como aeropuertos, puertos y control de carreteras. También labores de reconocimiento y seguridad de centros penitenciarios o edificios públicos.

Pregunta.- Velan por nuestra seguridad ¿con cuántas especialidades trabaja la Guardia Civil?

Respuesta.- Sí, su labor es imprescindible. Gracias a su olfato, ellos llegan donde el ser humano no puede; son realmente “agentes caninos” (sonríe). Me gusta ponerle el sustantivo “agente” porque para sus guías son compañeros con quienes pasan años trabajando. Las especialidades… son más de nueve, las principales la detección de drogas, la detección de explosivos y la de seguridad y rescate. Pero también se forman en la localización de restos biológicos y de cadáveres sumergidos, de cebos envenados, en la detección de papel moneda, de armas, de tabaco, de acelerantes del fuego e incluso contra el tráfico de marfil.

Pregunta.- Es un trabajo realmente asombroso. ¿Y qué ocurre cuando dejan de prestar servicio? ¿No se quedan con sus guías?

Respuesta.- Lo normal es que concluyan su servicio por edad, a partir de los ocho años, pero también pueden darse de baja de jovencitos por no reunir aptitudes para el trabajo, por cuestiones operativas o factores veterinarios. Cuando, por el motivo que sea, llega ese momento, si su guía no puede quedárselo, Benemeritvm activa el protocolo de adopción. Respecto a sus guías, muchos se quedan con su binomio, el vínculo entre ellos es muy especial; sin embargo, a veces sus condiciones no son las más idóneas. Ellos trabajan con varios perros operativos, habitualmente deben viajar y muchos ya tienen varios perros retirados en casa, es en estos casos cuando les ayudamos. Ellos quieren lo mejor para su perro y la alegría de verlo después disfrutando en familia es una gran tranquilidad.

Pregunta.- ¿Es difícil que estos perros se adapten a su nueva vida tras pertenecer a un Cuerpo militar?

Respuesta.- Su adaptación no es complicada… digamos que es particular, ya que la familia debe ser compatible con el carácter y necesidades del perro. Buscamos hacer un “match” entre perro y familia, siempre teniendo en cuenta que el perfil del animal es el que manda. No podemos olvidar que detrás de esa imagen idílica o simpática de los perros policiales que suele mostrarse en televisión, en la vida real se enfrentan a escenarios o condiciones difíciles para trabajar, arriesgan su vida en operaciones especiales, combaten el narcotráfico, intervienen en catástrofes.

Pregunta.- Y a ti, Ana, ¿qué vínculo te une? ¿Por qué decidiste crear la Asociación?

Respuesta.- Pues llevo muchos años familiarizada con la labor que realizan los perros de trabajo, lo que me ha permitido conocer el Servicio y a muchos compañeros en activo. Creo que realizan una labor encomiable y no siempre tan visible, pero la realidad es que ellos y sus tres perros están ahí afuera protegiéndonos cada día por tierra, mar y aire. Y… ¿cómo me lancé? Pues creo que las cosas realmente importantes son las que más rápido se deciden, precisamente son importantes por eso, porque no te las tienes que pensar mucho. Mis compañeros y yo nos pusimos en marcha de un día para otro. Lo teníamos claro. Y me refiero en plural porque hoy estoy hablando de Benemeritvm gracias a Raúl, Mariola, Nuria, América, Javier y Carmen.

Pregunta.- Raúl Jerónimo Ochovo, guía de perros en activo con una larga trayectoria. Con él y su perra Beltza has compartido esta sesión, ¿te gustaría hablarnos de ellos?

Respuesta.- Raúl es guardia civil desde hace más de 25 años. En 2008 fue seleccionado para realizar el curso de guías de perros de explosivos y se trasladó a Algeciras, donde estuvo trabajando dos años. Después de su primer destino decidió coger una vacante en la Escuela de Adiestramiento de Perros sita en El Pardo. Dentro del Servicio, aparte de su función operativa como guía de explosivos, Raúl se dedica a la preparación de decenas de perros que darán servicio en las distintas comandancias y a la detección de armas de fuego. En 2020 pasó destinado a la unidad de seguridad de la presidencia del Gobierno, donde actualmente presta servicio junto a su perra Mandy.

Pregunta.- Y esta belleza negra, Beltza… ¿ha trabajado durante muchos años?

Respuesta.- Sí, Beltza ha finalizado sus servicios recientemente, dentro de poco cumplirá los ocho años. Ha trabajado como detectora de explosivos. Un estrechamiento en el canal medular provocó que tuviera que darse de baja. Ahora continúa al lado de Raúl, pero antes de Beltza fue Mala, tiene doce años y también la tiene en casa. Y a Milo, un perro que significa mucho para él. De hecho, a Ochovo le gusta decir que el primer perro es algo parecido al primer amor de tu vida, te marca durante muchísimos años. Beltza guarda un gran parecido con él, ambos son pastores alemanes de color negro con una cara preciosa. De alguna forma, todos estos años trabajando juntos han sido una forma de tener presente siempre a Milo.

Pregunta.- Raúl, ¿de qué manera forma parte de este proyecto?

Respuesta.- Raúl es vital en la Asociación. Como especialista, aporta conocimientos imprescindibles para establecer un perfil del perro dado de baja y, por otro lado, siempre está disponible para dar soporte durante el proceso de adaptación de los perros adoptados. Pero para nosotros lo más importante es que es una persona comprometida, profesional y con un sentido enorme de la honestidad. Raúl, además, no solo colabora con Benemeritvm, también ha colaborado y colabora con muchas causas relacionadas con el mundo del perro; y lo más importante, lo hace por ellos.

Pregunta.- Te acompaña tu perra Yuma, ¿qué hacía ella en la Guardia Civil?

Respuesta.- Sí, esta es Yuma, una hembra de Pastor Belga Malinois de 3 años, la raza más habitual para el trabajo. Ella inició su especialización en la detección de drogas y estuvo trabajando un tiempo, pero perdía interés en las búsquedas, así que la dieron de baja. Yuma se ha adaptado fenomenal, me acompaña atentamente mientras toco el piano y se lleva genial con Dante, mi otro perro adoptado de una protectora. La verdad que es una perrita sensible y muy cariñosa, está hecha para los mimos, ¡se lleva bien hasta con gatos!

Pregunta.- Yuma no reunía los requisitos para trabajar ¿cómo se forma un perro detector?, ¿qué cualidades deben tener?

Respuesta.- Yo creo que Yuma lo tenía claro, ¡no quería trabajar! (ríe). Los “agentes caninos” son seleccionados desde cachorros por sus capacidades físicas y predisposición al trabajo. Deben ser perros sin inseguridades, con elevado instinto de presa e interés por el juego. Todos estos aspectos se trabajan desde sus primeras semanas de vida y con una buena socialización. El adiestramiento comienza con la obediencia básica, la creación del vínculo “perro-guía”: durante este periodo aprenden a sentarse, a acudir a la llamada, a soltar cuando se les indique, o a permanecer junto a su guía. Después se trabaja la “asociación” y el “marcaje”: el perro aprende qué sustancia debe localizar con el olfato y cómo señalizarla (sentado, estático, tumbado, ladrando…). Siempre se adiestra a través de un refuerzo positivo para él como la comida o un juguete. Es un juego: está buscando un juguete que huele a una determinada sustancia y cuando la encuentra recibe su recompensa.

Pregunta.- Tu profesión es muy diferente y llevar una asociación implica una importante inversión de tiempo, ¿qué te aporta Benemeritvm?

Respuesta.- Es fácil de explicar. Bueno… no necesitaría explicarlo si cada persona que me preguntase pudiera acompañarme en una adopción o en algún evento en los que participamos. La satisfacción de un buen hogar para los perros, la ilusión de las familias, compartir con compañeros o la gratitud que recibes… Todo eso no se mide en tiempo o esfuerzo, no se calcula, simplemente te hace feliz. Además, siento que me ha permitido unir dos facetas importantes: mi sensibilidad por los animales y mi admiración por la profesión.

Pregunta.- Demos un giro, Ferrer-Dalmau, ¿cómo conseguiste que Augusto se involucrase con este proyecto?

Respuesta.- La Benemérita, sobre todo a caballo, sabemos es una de las temáticas pictóricas de Ferrer-Dalmau. De hecho, la última ocasión en que coincidimos fue en la presentación de El saludo, para el nuevo museo de la Guardia Civil. Pero, ¿y Don Pelayo? ¿Regimiento Asturias? Tengo mucho cariño por Asturias. La primera victoria, sobre la batalla de Covadonga… tras quedarme durante rato mirándola fijamente en una de sus exposiciones, me atreví a preguntarle de forma anecdótica si alguna vez había pintado a algún guardia civil con un perro de servicio (sonríe).

Pregunta.- Y para terminar, Ana, ¿te gusta la pintura?

Respuesta.- Claro, y me encanta la historia, muchísimo, y es impresionante poder introducirte en ella a través de las obras de Dalmau. Mirarlas es una mezcla de sensaciones. Su gran realismo logra teletransportarte a esa escena en concreto, tu mente automáticamente se la imagina en tiempo real y te provoca curiosidad por descubrir más sobre ellas. Vamos, no solo las admiras, ¡aprendes! No sé si soy capaz de trasmitirlo, pero Augusto es una “persona patrimonio”; es un verdadero honor haberle conocido.

Entrevista a María Fidalgo Casares

Eduardo Martínez Rico

María Fidalgo Casares (Ferrol, 1964) es una mujer de enorme personalidad, destacada historiadora del arte, doctora en esta disciplina por la Universidad de Sevilla, crítica artística y literaria, con decenas de distinciones y más de cien publicaciones, se asoma con gran éxito a las páginas de Zenda. En 2018 ingresó en la Academia Andaluza de la Historia por la provincia de Sevilla.

María Fidalgo escribe en prensa con dinamismo y pronuncia sus conferencias con profundos conocimientos y especial amenidad. Pero hoy la entrevisto porque, entre otras facetas, es sin duda la máxima experta artística en la obra de Augusto Ferrer-Dalmau. Asesora, redactora de comunicaciones… ha colaborado en varios libros sobre el pintor y firmado otros como autora. Ha sido asímismo comisaria de varias de sus exposiciones. Sus conferencias en las redes tienen decenas de miles de visitas.

María forma parte del selecto grupo de personas más cercano a Augusto Ferrer-Dalmau. Un grupo formado entre otros por el escritor Arturo Pérez-Reverte, el periodista de ABC Jesús G. Calero, el editor Lucas Molina o el marchante del pintor Manuel Rafael Gutiérrez. Su formación como doctora en Historia del Arte, sus estudios sobre el pintor, el entendimiento entre ambos y un especial ojo crítico de sinceridad aplastante —algo que valora mucho el artista—, le han hecho gozar de un puesto que sin duda es privilegio.

Pregunta.- ¿Cómo le empezó a interesar la obra de Augusto Ferrer-Dalmau?

Respuesta.- Tuve la inmensa suerte de conocerlo por azar. Vi unas imágenes suyas de soldados carlistas que me impactaron. Pensé: “¿En qué museo estarán estos cuadros fantásticos que yo no los conozco?” Me lancé a buscar… ¡hasta que descubrí que era un pintor vivo! No me lo podía creer. ¡Y que tenía mi edad! Me faltó tiempo para ponerme en contacto con él. La verdad, desde el primer momento hubo una corriente de simpatía entre los dos. Por mi parte, por encontrar un rara avis con esos valores que yo pensé que jamás volverían al arte español, y creo que por la suya porque fui la primera persona que analizó sus cualidades desde el punto de vista puramente artístico. Hasta entonces solo se ponderaba en sus obras el valor histórico-militar.

Pregunta.- ¿Qué destacaría de él como pintor?

Respuesta.- Muchas cosas, pero si tuviera que quedarme con una es con su valentía. Apostar por un género obsoleto, sociológicamente incómodo, y afrontar una carrera en solitario, sin círculos ni subvenciones. Tenía todo en contra y su pasión y patriotismo han sido recompensados: haber llegado donde ha llegado en estas circunstancias es único en la pintura española

Pregunta.- Ha trabajado con él en varios libros. ¿Cómo fue esa colaboración?

Respuesta.- Magnífica. A los que nos apasiona la Historia de España y el Arte, no puede haber obras más inspiradoras que las suyas. El primero que escribí en solitario fue todo un reto. Pues bien, las palabras me salían solas. Era ponerme el cuadro delante y los párrafos se sucedían sin corrección. Creo que ha sido lo mejor que he escrito, junto a algunos capítulos de su monografía. Para hacer justicia a su obra los cuadros no se pueden analizar exclusivamente centrándose en lo que pinta, sino que como artista hay que valorar cómo pinta, y ése es mi cometido.

Pregunta.- Como especialista en arte. ¿Cómo considera el actual panorama artístico?

Respuesta.- Creo que hay dos mundos. Por un lado, el arte oficial que está absorbido por una vanguardia que tiene más que ver con el mundo de la instalación, performance, o incluso la decoración, que lo que se considera arte con mayúsculas. Además, la pena es que la vanguardia ha “ fagocitado” a los pintores académicos y los nuevos historiadores y críticos de arte han sido formados en esta tesitura… Sin embargo, existe un arte “de verdad” que gusta y es el que la gente reconoce como tal… y afortunadamente pintores magníficos van labrando su carrera al margen del arte oficial y están teniendo reconocimientos. Podía citar a Hernán Cortés, Ricardo Sanz, Raul Berzosa, De la Rúa, Pascual de Cabo…

Pregunta.- ¿Cree que con las nuevas tecnologías digitales la pintura puede sufrir un retroceso?

Respuesta.- No. Al menos en el mundo de la pintura histórica. La tecnología digital alcanza la perfección estética, pero es fría y no transmite. Tiene su sitio y crecerá pero la pintura clásica se mantendrá. Hay una frase de Pérez Reverte que me encanta… “ la pintura de Augusto es más verdad que un documento o una fotografía”

Pregunta.- En los últimos años han ido cerrando galerías de arte ¿el mercado del arte está en crisis?

Respuesta.-Pienso que las grandes galerías venden como inversión, de artistas de moda o favorecidos por el mercado. Se compraba un cuadro como quien compraba un paquete de acciones. Por ello, no se necesita una tienda física. Supongo que el mundo digital y de las redes se ha impuesto. Lo hemos visto hasta en las sucursales bancarias.

Pregunta.- ¿Qué le parece que el arte sea inversión especulativa?

Respuesta.-No es por “ barrer para casa”, pero ya hay inversores de arte moderno que están adquiriendo obras de Ferrer-Dalmau. Me parece una gran apuesta porque —guste o no— es un pintor único que ha creado escuela y ha resucitado un género. Sin embargo, creo que invertir en un pintor vanguardista que debe su prestigio a factores extra artísticos… ahí sí hay un riesgo a medio plazo que se desplomen los precios y no valgan nada.

Pregunta.- La Fundación Arte e Historia Ferrer Dalmau está apostando por crear un taller de artistas clásicos, ¿Piensa que esta iniciativa era necesaria?

Respuesta.-Era muy necesaria. Sinceramente, todo el entorno de Augusto estábamos preocupados. Estábamos viendo que lo que hacía era único y !tan necesario! y sobre todo !tan valioso para la recuperación y difusión de la Historia! Pero cuanto más pintaba, más nos dábamos cuenta de lo que le faltaba por pintar. Y cuando desapareciera ¿qué pasaría? De hecho, han surgido ilustradores y aficionados que van cubriendo esos huecos, pero claro, necesitábamos iconografías de calidad. Un episodio histórico se merece ser pintado por un pintor de altura. De lo contrario es desmerecerlo. Llegamos a insistir a FD para que abriera un taller, sobre todo cuando tenía ya años de encargos….- yo le decía “ Zurbarán tenía cien operarios. ¿por qué tú no? “… Y él no lo veía claro…. Tuvimos la suerte de que visitara con Pérez Reverte la Fundación Grecov y entonces vio que eso sí es lo que quería.. No era un taller “de operarios”, sino era una gran academia de magníficos pintores que le sucederán, y que “rellenarán” como se merecen los grandes episodios históricos de la nación. Será su gran legado.

Pregunta.- ¿Qué museos considera imprescindible visitar?

Respuesta.-Prado, Bellas Artes de Sevilla, Ermitage, Louvre, por supuesto, pero me encanta el Museo Romántico, el Lázaro Galdiano, y en casi todos los museos provinciales hay piezas que merecen la pena.

Pregunta.- Para terminar, Dígame sus artistas preferidos

Respuesta.-No puedo: Además sería una lista larga y muy manida. Bote pronto, Velázquez, Ribera, Murillo, Me apasionan los historicistas del XIX, Álvarez Dumont, Pradilla… y de gallegos… Sotomayor por encima de todos y Abelardo Miguel.

Pregunta.- ¿Y de los Vivos?

Respuesta.-Sin dudarlo- sonríe- Ferrer-Dalmau.

María Fidalgo Casares

Entrevista a David Summers y Garci

Por María Jose Solano Franco

Nacido y muerto en Sevilla, con veranos bajo el sol de las playas de Huelva y días resueltos en un mundo múltiple, dulce y complejo como el de los niños, Manuel Summers se fue para siempre hace ahora treinta años.  El decreto de concesión de la Medalla de Andalucía en 1992 lo definía como un “excelente observador, dotado de un gran ingenio, capaz de mezclar sabiamente el humor con rasgos de un tierno realismo”. Concha de Plata al mejor director por su ópera prima, Del rosa… al amarillo, Manolo Summers fue la gran revelación del cine español. Con el tiempo se convirtió en una figura muy popular y querida, a pesar de las críticas que suscitaba en determinados sectores. Queremos rendirle homenaje en FFD Magazine junto a su hijo David Summers y su amigo el cineasta José Luís Garci, en un marco de cine: el Hotel Palace de Madrid.

osé Luís Garci ya está esperando en la Rotonda del Palace cuando llego al hotel quince minutos antes de la hora prevista. Al cineasta le sirven su acostumbrado gin fizz y comenzamos la charla con David Summers que, recién llegado, pide dos oportos (uno para él otro para mí) y se sienta con nosotros. Garci saca unas fotocopias y nos las enseña con misterio; se trata de una entrevista que le hizo a Manuel Summers en el año 68: “En el Festival de Valladolid, cuando presentó la película Juguetes Rotos yo fui uno de los defensores de su cine envuelto siempre en ese humor suyo, tan característico, en un momento en que la seriedad y el prestigio parecían limitarse a directores como Mario Camus o Basilio Martín Patino. Manolo era distinto, muy cercano. Entonces, bueno, yo escribía en SP, una revista copiada del periodismo del Newsweek donde no se firmaba. Manolo había estrenado por entonces El juego de la Oca y fui a hacerle una entrevista porque ya era un jovencísimo fenómeno; tenía éxito no sólo en el cine sino también como pintor y dibujante. Tuvimos una larga charla a pesar de que estaba con gripe y mira, mira (le extiende los papeles a David, que asiente, divertido), se hizo las fotos en la cama. Pues a partir de ahí empezó una amistad magnífica entre nosotros que se prolongó hasta el final”.

-Pero Juguetes Rotos no tuvo demasiado éxito — recuerdo.

David afirma, pensativo: “Mi padre siempre decía que aprendió mucho con esa película; con la gente. Entendió que el espectador no podía salir del cine jodido ni cabreado; comprendió que las películas tienen que contar la tristeza desde el humor. Y mira, mi padre era un director que reaccionaba; que reflexionaba.

-Efectivamente —recuerda Garci— el aquella peli él trataba de reconstruir una mirada muy personal sobre sus héroes, como si estuviese jugando a las chapas y en ellas hubiese puesto las caritas de los suyos. No funcionó porque era una película muy triste.

-Y a partir de ahí —recuerda David— se planteó la comedia y desarrolló un mundo que lo llevó al reconocimiento y el éxito internacional, y que terminó definiendo su cine.

“Adiós Cigüeña, adiós”: infancia y rebeldía

-Sin embargo —recuerdo— el éxito de Adiós cigüeña adiós, supuso un antes y un después en la historia del cine de este país. Miguel Olid, biógrafo de Manuel Summers, contaba que esta película se había visto en Colombia más que El Padrino y que La Naranja Mecánica, desbordado todas las previsiones posibles.

Garci no lo duda: “El secreto es que poseía sensibilidad, pero sobre todo sentido del humor y del amor; estaba contada como un chiste de un chico de dieciséis o diecisiete años, porque Manolo no perdió nunca ese toque de la infancia; él tenía esa cosa de niño eterno que supo conservar de manera inalterable”.

David asiente: “Es que mi padre no llevaba muy bien eso de ser adulto, ¿verdad, Jose? (Garci sonríe, dando un sorbo a su gin fizz). Echaba mucho de menos su infancia; su adolescencia más temprana, y siempre estuvo enganchado a eso; le interesaba lo más difícil para rodar que son los niños, los ancianos y los actores que no son actores en absoluto; gente que cogía de la calle. Buscaba con anhelo la película que él quería ver y nadie hacía.

-¿Por eso siempre terminaba encontrando temas originales? —pregunto.

-Exacto. En este caso se trataba de un tema prohibido, rebelde y casi revolucionario para la época: ¡Una niña de 15 años que se queda embarazada!… Era impensable algo así entonces; un escándalo.

-Si, un absoluto escándalo —apunta Garci—. Era sencillamente moderno; pero volviendo a lo que decíamos de la infancia perdida, yo creo que en algunas películas él buscaba precisamente la infancia recuperada: rescatar toda aquella ilusión infantil, las esperanzas, la emoción de salir a la calle y jugar a los primeros amores. Todo ese mundo estaba metido en sus películas. Y cuando con los años ese toque se diluye, hace El juego de la oca”.

Sexo y madurez en “El juego de la Oca”.

-Manolo Summers se hace adulto cuando rueda El Juego de la Oca —reflexiona Garci—. Es una historia amarga, complicada, pues cuenta el difícil camino del amor y el sufrimiento que produce en las partes implicadas. Yo creo que cuando él daba más de sí mismo era cuando el niño afloraba, desde luego. Pero estas películas singulares en el conjunto de su producción me hacen pensar en qué hubiera sido de Manolo si no se llega a morir tan joven. Muchas veces me he preguntado cómo hubiera sido la evolución de sus películas… No sé. Es difícil aventurarlo, pero creo que hubiera hecho un tipo de cine que nos habría desconcertado a todos, porque él salía siempre por el lado imprevisible, como cuando hizo aquello de Todo el mundo es bueno y el exitazo que tuvo, ¿os acordáis? Aquel tío que entraba en un baño público y se encontraba con un león mientras la cámara oculta de Summers grababa aquella situación surrealista con naturalismo y perfección minuciosa (risas).

Ángeles Gordos en Nueva York

-Hablando de películas singulares, ¿recordáis Fat Angels? —pregunto.

-¡Hombreeee, Nueva York y los Ángeles Gordos! —exclama Garci, vaciando de un sorbo su gin fizz—. Mira, yo rodé El crak en el 80 y recuerdo que Manolo me dio un consejo magnífico: Jose, cuando vayas a rodar a Manhattan recuerda que no debes solicitar ni un solo permiso porque te ahogarán en papeles y dólares para nada. Es una pérdida de tiempo y dinero. Y así lo hice: Rodábamos en la Quinta o la Tercera y en el aeropuerto Kennedy con Alfredo Landa, que se portó como el grandísimo profesional que era. Cuando nos preguntaban decíamos que estábamos haciendo un documental sobre aeropuertos del mundo y a veces venía la policía y nos echaba, claro, pero nosotros esperábamos un rato y volvíamos a rodar. Y así todo. Recuerdo que diez años después regresamos a Nueva York a pasar la Nochevieja justo el año del estreno de El Padrino III y la vimos allí, en los cines de la Segunda Avenida, Manolo Summers, Chumy Chúmez y yo; nunca lo olvidaré. Pero volvamos al tema: estábamos hablando de Fat Angels, una de mis tres pelis favoritas de Manolo, que se estrenó en España el 23F (ya hay que tener tino) y claro, no fue nadie. Era también una película modernísima.

-Mi padre —recuerda David— se fue a Nueva York a escribir un guion sin tener muy claro qué es lo que quería hacer, pero llegó allí (iba con Chumy Chúmez) y se dio cuenta de que la ciudad estaba llena de gordos. Fueron a muchos sitios singulares para tomar notas e ideas: a un lugar donde amortajaban muertos y también a Harlem (ojo, el de finales de los 70, que era muy heavy)… Vivió muchas experiencias para ver si se le ocurría algo interesante; pero fascinado por la cantidad de obesos por las calles, finalmente se sentó a escribir y se le ocurrió hacer una historia de amor con un pianista de Broadway como protagonista: un pianista gordo, claro. Y mira, cada vez que veo al actor en esa peli, veo los gestos de mi padre: pone las mismas caras que ponía él. Se ve claramente que mi padre le hacía primero la escena y él la imitaba a la perfección.

-Esa historia estaba llena de encanto —continua Garci— y mira, ahora creo que la peli se vería con otra sensibilidad; que tendría incluso más interés que entonces, pues el cine ya ha tocado ese tema de muchas maneras diferentes… Y oye. Para concluir esta conversación que podría ser infinita, porque hablar de Manolo Summers es tener muchas cosas que contar con varios gin fizz por delante, yo querría añadir algo que me parece importante: desde hace un poco de tiempo la obra de Manolo en el cine se está reactivando porque hay un público nuevo que descubre algo que en su época ocultaron la mayoría de los críticos e intelectuales. Creo que fue, junto con Buñuel, el director al que más han censurado en toda la historia del cine español. Manolo Summers era el enemigo a batir y lo que en realidad ocurría es que era un hombre libre. En esta época de autocensura y silencios, su obra resuena de nuevo como el grito de libertad que siempre fue. La voz de los valientes, aunque ya no estén entre nosotros, permanece en la huella que dejan atrás.

David Summers y Garci

Entrevista a Almudena Martorell

Por Jesús Fernández Úbeda

En 1948, Carmen Pardo-Valcarce montó una sucursal del Cielo en Mirasierra. La principal función del Patronato del Niño Jesús del Remedio fue proporcionar crianza y educación a los hijos de los enfermos de lepra de la leprosería de Trillo (Guadalajara). Erradicada la enfermedad, su hija, Rosario Cavestany, orientó la fundación hacia los niños que carecían del necesario arraigo familiar; su nieta, Carmen Cafranga, la bautizó como Fundación Carmen Pardo-Valcarce y la enfocó hacia las personas con discapacidad, y su bisnieta, Almudena Martorell, continúa escribiendo con hechos, inteligencia, bondad y trabajo el legado de sus antepasados.

Martorell preside la renombrada Fundación A LA PAR, que busca la participación plena de las personas con discapacidad intelectual haciendo nuestra sociedad más sostenible, lidera una entidad viva y feliz, que apuesta por la autodeterminación de estas gentes fomentando su desarrollo personal y profesional. El complejo está lleno de hombres y de mujeres trabajando –en carpintería, con chucherías, en un huerto, etcétera–, practicando deporte y, dadas las fechas, disfrazados de demonios y de payasos asesinos por Halloween.

Conversamos con motivo del taller de pintura para jóvenes con discapacidad intelectual que ha impulsado la Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau, un espacio sin ánimo de lucro que busca promover las capacidades de estos muchachos y pintar la Historia desde el punto de vista de aventuras y expediciones. Además de la Fundación Ferrer-Dalmau y de A LA PAR, colabora la universidad Nebrija.

Pregunta.-Señora Martorell, cuando era niña chica, ¿qué quería ser de mayor?

Respuesta.- Como esto lo empezó mi bisabuela, luego siguió mi abuela, mi madre… siempre di por hecho que iba a trabajar aquí. Mi madre me traía y siempre he estado por aquí pululando.

Pregunta.- ¿Se considera una persona filántropa?

Respuesta.- Supongo que sí. Me he criado en una familia para la que lo importante es estar a disposición de los demás. Es genético.

Pregunta.- Esta historia la comienza su bisabuela, Carmen Pardo-Valcarce, en 1948.

Respuesta.- Ella iba mucho a las leproserías y los enfermos le pidieron que se ocupara de sus hijos, que no podían vivir con sus padres por el riesgo de contagio. Ella montó este edificio para acoger a los hijos de los enfermos. La fundación, el Patronato del Niño Jesús del Remedio, la constituyó en el 48, en los cincuenta empezó a construir el edificio, y aquí vivían los hijos de los enfermos. Ella era una mujer muy avanzada para su época: trajo la Unicef a España, se preocupó mucho de los derechos de la infancia, y para que esto no fuera un gueto para los hijos de los leprosos, empezó a acoger a niños vulnerables. Había de todo, y algunos tenían discapacidad intelectual. Cuando se erradicó la lepra en España, esos niños que quedaban fueron la semilla para empezar esta nueva etapa.

Pregunta.- Su madre es quien la renombra como Fundación Carmen Pardo-Valcarce y la orienta hacia las personas con discapacidad.

Respuesta.- Eso es. Mi bisabuela y mi abuela continuaron el preventorio, y mi madre, cuando no existía la lepra… Al principio pensó en cerrarlo. Cosas de la vida: nadie quería este edificio, pero continuó con esos niños, empezó con el cole, y fue creciendo con las necesidades de los alumnos, que acababan el cole y no tenían dónde ir. Montó unos talleres, se vio que trabajaban fenomenal, y montó la parte de empleo. Luego hemos ido creciendo con las necesidades que nos hemos ido encontrando. Por ejemplo, hemos visto que algunos eran víctimas de abuso sexual, y pusimos en marcha una unidad que acompaña en el proceso policial y judicial y que acoge. Luego vimos que otros tenían problemas de salud mental y que no se les atendía: la discapacidad suele ser un criterio de exclusión. Y montamos el centro de día. Luego vimos que muchos querían vivir independientes porque tenían su trabajo, y pusimos en marcha todo lo de la vida independiente, y hay sesenta viviendo así. Les ayudamos a alquilar la casa y cada piso tiene un plan individualizado: a uno lo visitamos una vez a la semana; a otro, todos los días; a otro, una vez al mes… y apoyamos que vivan en la comunidad. Tenemos un club deportivo muy gordo para deporte divertido, digamos, y otro para alto rendimiento. Dos de ellos participan en las paraolimpiadas.

Pregunta.- Por cierto, ¿cuándo y por qué la fundación comienza a llamarse “A LA PAR”?

Respuesta.- Carmen Pardo-Valcarce nadie lo decía bien: nos llamaban Carmen Pardo Bazán (risas), Pardo-Valcárcel… Entonces, vino una agencia de publicidad y le cambiamos el nombre a “A LA PAR”. Nos llamaban “La Pardo” y de “La Pardo” evolucionó a “A LA PAR”. Eso fue hace cinco o seis años, no más.

Pregunta.- Ustedes defienden los derechos de las personas con discapacidad intelectual y su participación en la sociedad, “diseñando apoyos donde encuentran barreras”. En primer lugar, ¿cuáles son las principales barreras que se encuentran estas personas?

Respuesta.- A mi entender, es una barrera muy intangible: el creer que son personas que no pueden hacer nada, que siempre van a ser dependientes. Intentamos cambiar esa mirada: trabajamos por demostrar sus capacidades. Hay gente que viene a vernos y nos dice: “He visitado otros centros y aquí la gente tiene más nivel”. No, es que estás en un entorno en el que creemos que pueden trabajar, que pueden venir en metro o vivir independientes. Cuando cambias, la gente crece. Luego, nosotros le vemos el lado de retorno a la comunidad: un tío que produce y que es activo es más feliz y mejora la sociedad.

Pregunta.- ¿Y qué apoyos diseñan?

Respuesta.- Los servicios que te contaba. ¿Que hay abusos? Ponemos en marcha la unidad contra los abusos.  Antes, los abusos no veían la luz. Las familias no denunciaban. La única prueba de cargo era el testimonio de la víctima. Este proyecto es muy gordo: llevamos 1.000 víctimas de delitos graves, atendemos en toda España. Tenemos unos 150 casos graves al año, y van subiendo. No es que haya cada vez más, sino que, como ahora existen recursos, la gente se anima a denunciar. Lo más bonito es la figura del facilitador, que te acompaña a lo largo del proceso policial y judicial y adapta todos los procedimientos para que la víctima pueda ser escuchada. Antes, el 80% de los casos se sobreseían, y le hemos dado la vuelta. Otro apoyo es el centro de día de salud mental. Lo pusimos en marcha, con especialistas, y, de hecho, se ha ido replicando. O apoyos en el deporte: antes, tenías un hijo con discapacidad intelectual y no lo apuntabas a clase de tenis; nosotros montamos un club deportivo y promovemos que hagan deporte. O la vida independiente: para muchos padres, la gran angustia es el futuro, el “qué van a hacer cuando yo no esté”. Pues damos una respuesta: pueden comprobar en directo que su hijo puede vivir independiente, y las familias están mucho más felices.

Pregunta.- Me gusta que potencien la autodeterminación de estas personas. ¿Cómo lo hacen?

Respuesta.- Es el mismo rollo: hay que trasladar que tú eres dueño de tu vida y que estamos a tu disposición para que tengas oportunidades.

Pregunta.- Y me sorprende que fomenten su participación en la vida política y pública.

Respuesta.- Si tu padre te coge el voto y te lo mete en la urna, te están anulando como ciudadano. Entonces, queremos recuperar ese sitio de las personas con discapacidad intelectual como ciudadanos. Es un sitio que si no conquistas…

Pregunta.- …pasas a ser un ciudadano de segunda.

Respuesta.- Efectivamente. Y eso incrementa tu vulnerabilidad para todo: para abusos, problemas de salud mental… Cuando sientes que no gobiernas tu vida, que no pintas…, al final, malo. De hecho, la ley cambió hace dos o tres años. Antes, cuando te incapacitaban, te quitaban el derecho al voto. Cambió la ley electoral para que ninguna persona con discapacidad intelectual pueda no votar por el hecho de tener una discapacidad intelectual. Ese tema es polémico, ahí hay un debate.

Pregunta.- ¿Cómo surge la idea del taller de pintura?

Respuesta.- Surgió por un amigo en común que trabaja en la Universidad Antonio de Nebrija, Pablo Álvarez de Toledo. Lleva la parte de arte y estaba haciendo un máster, el Máster en Formación Permanente en Pintura de Historia, con Augusto Ferrer-Dalmau. Estaban montando este máster y, entonces, como Augusto acababa de crear su fundación, el pintor de batallas tenía esta inquietud y dijo: “¿Por qué no hacemos como el máster de la Nebrija, pero con jóvenes con discapacidad intelectual?”.

Pregunta.- Los principales objetivos del taller son…

Respuesta.- Ahora estamos en pleno debate, pero sería buscar una formación laboral a jóvenes con discapacidad intelectual a través del dibujo y del arte. Eso es lo que está un poco por definir.

Pregunta.- El maestro Dalmau ha dicho: “Me niego a que cierto sector los catalogue como un asunto social. Para mí es un asunto cultural”. ¿Suscribe?

Respuesta.- Suscribo. Me parece muy bonito y un cambio de visión.

Pregunta.- Para finalizar: si yo le digo Augusto Ferrer Dalmau, usted me dice…

Respuesta.- Un pintor extraordinario. Te diría que es una fuerza y un motor de cosas muy bonitas: desde que ha aparecido por aquí… El tío llega, se va, llama al Ministerio, llama a unos y a otros… Es un ciclón.

Almudena Martorell