Por Carmen S. Macías
De Carabanchel Bajo, donde se curtió entre cómics que aún conserva y con la curiosidad de un niño con una cámara Super‑8 que le prestó su tío, Santiago Segura hizo del barrio su escuela cinematográfica, aprendiendo a mirar la vida con humor y a transformar lo cotidiano en guión. Antes de conquistar taquillas y Goyas, confiesa que lo hizo todo: vendió enciclopedias puerta a puerta, trabajó de camarero, de público en programas de televisión y como extra. Hoy, esa Super‑8 permanece en su despacho junto a numerosas réplicas de Michael Jackson que colecciona, recordándole quién fue y quién es ahora: uno de los cineastas más taquilleros de España. Formado en Bellas Artes y amigo de sus amigos, se enfrenta al cine y a la vida como en Hamlet: entre el ser y no ser, con humor irreverente y creatividad intacta. Con Torrente Presidente, vuelve el 13 de marzo a desafiar a lo políticamente correcto y demuestra que aún hay espacio para reír de lo “prohibido”.
Pregunta.- ¿Qué le diría el Santiago Segura de hoy al niño que un día cogió el Super-8 y comenzó a grabar el mundo?
Respuesta.- Nada, yo creo que se asustaría un poco si un señor calvo con el pelo largo se acercase a decirle alguna epifanía.
Pregunta.- ¿Cuál fue el veredicto cuando le dijo a su madre a qué quería dedicarse?
Respuesta.- Me dijo juiciosamente que lo siguiera manteniendo como hobby, pero que escogiera el trabajo de profesor de instituto que me ofrecían. Yo pensé que un hobby era un entretenimiento, pero que esto del show business era mi vida.
Pregunta.- Si existiera la biblioteca del humor, ¿qué encontraríamos?
Respuesta.- Pues imagino que los volúmenes dedicados al humor que afortunadamente se encuentran en las bibliotecas “normales”: Tono, Mihura, Gómez de la Serna, Rafael Azcona, Muñoz Seca, Gila, los grandes del humor gráfico, Quino, Chumy Chúmez, Forges, El Roto, Gallego y Rey, los genios del cómic humorístico, Ibáñez, Ivá, Vázquez, Ja, Pedro Vera, Kim… Y eso, un poco de memoria a nivel nacional. No estaría vacía la biblioteca del humor.
Pregunta.- Ahora, ¿qué de lo que nos hace gracia es historia?
Respuesta.- Toda la historia puede ser graciosa, a pesar de tener episodios oscuros y terribles. El paso del tiempo permite que nos riamos de ellos. En su momento, por supuesto, la historia pocos episodios graciosos tiene.
Pregunta.- Usted estudió Bellas Artes. ¿Sabe pintar sonrisas?
Respuesta.- Yo soy solo un pintamonas, eso sí, las monas mejor riendo.
Pregunta.- ¿Qué le interesa más: la belleza o la verdad?
Respuesta.- Más que una pregunta parece una película de Sorrentino. A veces la verdad es horrible, pero en la belleza hay mucha verdad.
Pregunta.- ¿Qué siente cuando sabe que un chiste no ha hecho gracia?
Respuesta.- Imagino que es como tirarse a una piscina vacía, o que te hagan la cobra, y digo imagino porque nunca he intentado besar a una chica ni me he tirado a ningún sitio antes de mirar bien lo que había.
Pregunta.- ¿Alguna vez alguno de sus personajes se lo ha comido durante un tiempo?
Respuesta.- Pues no, no soy mucho yo del método. Los personajes, mejor entrar y salir. Aunque interpretar a Manuel Vázquez, por el hecho de haber sido una persona real, recuerdo que me hizo darle más vueltas a cómo afrontar el personaje (además, su hijo estaba de auxiliar de dirección).
Pregunta.- Vuelve Torrente Presidente el próximo 13 de marzo. ¿Por qué o para qué vuelve?
Respuesta.- Vuelve por aclamación popular y para regocijo y deleite de sus fans.
Pregunta.- ¿Cómo serán sus ministros?
Respuesta.- Habrá que verlos.
Pregunta.- ¿Cuál sería su primera ley?
Respuesta.- No me gusta hacer spoilers.
Pregunta.- ¿Qué haría Torrente presidente si le visitaran unos extraterrestres?
Respuesta.- Probablemente intentaría estafarlos.
Pregunta.- Si los humoristas escribieran los discursos políticos, ¿qué dirían?
Respuesta.- De hecho ya los escriben. Arturo González Campos contaba hace poco que trabajó haciendo discursos para algún político.
Pregunta.- Decía Calderón de la Barca que la milicia es una religión de hombres honrados. ¿El humor, qué es?
Respuesta.- Pues habría que preguntárselo a Calderón, que parece más proclive a definiciones rimbombantes.
Pregunta.- ¿Alguna vez ha tenido que recurrir al humor en defensa propia?
Respuesta.- Constantemente, más que como defensa específica, como atenuante de situaciones tensas, como de templar complicaciones y suavizar momentos de peligro. Otros aprenden kárate.
Pregunta.- Dígame algo que sea palabra de Torrente…
Respuesta.- El Fary es Dios.
Pregunta.- Qué puede prometer Santiago Segura…
Respuesta.- Que Torrente Presidente se estrenará en toda España el 13 de marzo
Pregunta.- ¿A quién o a qué le diría “váyase”?
Respuesta.- A mucha gente, pero con toda probabilidad no me harían caso.
Pregunta.- ¿Qué pasaje de la historia le habría gustado guionizar? ¿Por qué?
Respuesta.- Cualquiera con algún conflicto bélico. Al guionizarlo yo habría abortado cualquier derramamiento de sangre innecesario. Habrían muerto los responsables de las guerras.
Pregunta.- ¿Qué aporta el humor a la historia?
Respuesta.- Poca cosa, es una especie de bálsamo que intenta hacer la historia más llevadera
Pregunta.- ¿Hay margen aún para reírse de lo “prohibido”?
Respuesta.- Siempre hay margen para reír.
Pregunta.- ¿La risa tiene ideología?
Respuesta.- Yo creo que no, los chistes y los humoristas probablemente, pero la risa no tiene dueño.
Pregunta.- Si pudiera colaborar con Augusto Ferrer-Dalmau en un cuadro, ¿qué elegiría y qué añadiría con su mirada?
Respuesta.- Me encantaría que hiciese un cuadro de una persecución a caballo por desfiladeros o montañas rocosas, de Arizona o el Colorado, esas formaciones de piedras majestuosas que tan bien retrató Frank C. McCarthy las bordaría. Es un fuera de serie.
Pregunta.- “El pintor de batallas” lleva la historia a sus cuadros, ¿por qué en el cine cuesta más retratar a nuestros héroes españoles?
Respuesta.- Imagino que es una cuestión de presupuesto, mi amigo Cerezo lleva años queriendo levantar una película sobre Blas de Lezo
Pregunta.- Si tuviera que contar la historia de María Pita en cine, ¿la haría como epopeya, como aventura o como comedia heroica?
Respuesta.- Yo me reservaría el papel de Francis Drake y haría una comedia épica de aventuras.
Pregunta.- Se habla mucho de revisionismo cultural y la leyenda negra. ¿Cuando viaja fuera alguien le pregunta por ello? ¿Qué imagen tiene de eso?
Respuesta.- Lo de que viajo fuera era antes, llevo casi una década sin salir de casa, a una película anual me queda poco tiempo para más. A mí ir modificando la historia según la sensibilidad actual me parece un error, la historia es lo que es. Me hace gracia que Trump “acomode” la biografía de los presidentes pretéritos un poco según su visión. Terrible.
Pregunta.- ¿Qué personaje histórico cree que se reiría con Torrente y cuál le daría un tirón de orejas?
Respuesta.- Creo que Quevedo y Valle-Inclán se reirían con Torrente, y la Santa Inquisición querría hacerme las orejas a la plancha.
Pregunta.- Proust tenía su magdalena… ¿qué le evoca a usted la oreja del bar de Carabanchel Bajo?
Respuesta.- La magdalena se puede mojar, y eso es una ventaja. La oreja me recuerda también a mi padre, me daba asco de niño la sola idea de probar aquella cosa cartilaginosa que se tomaban los adultos con una caña y ahora me parece un manjar. Esos cambios en mí me provocan inquietud, me hacen ver que somos seres cambiantes, a veces muy poco fieles a nosotros mismos y a nuestras convicciones.
Pregunta.- ¿En qué más cosas ha cambiado?
Respuesta.- Creo que antes me daba todo igual a nivel físico y de pronto te das cuenta de que la “carrocería” y “maquinaria” que te han dado es la que tienes para toda la vida, y cuando se estropee, se acabó el viaje… así que ahora, que llevo un buen trecho del camino, soy consciente de que, sin cuidar el “equipo”, te vas a quedar en la cuneta antes de tiempo. Y a mí, me gustaría llegar lo más lejos y en el mejor estado posible.
Pregunta.- ¿Qué le gustaría que recordara la gente de su obra dentro de 50 años?
Respuesta.- Yo preferiría estar aquí dentro de 50 años para que nadie tuviese que recordarme.
Pregunta.- ¿Qué recuerdo de su infancia cree que sigue vivo en Torrente? ¿Y en usted?
Respuesta.- Algunas frases de mi padre intento meterlas en Torrente. No es que mi padre tuviese nada que ver con esa personalidad, pero frases arcanas que le oí decir en mi niñez me llevan al “universo Torrente”: “¡Torero, anda, baja a por un cartón de Ducados!”.
Pregunta.- ¿Qué le diría a quien cree que no llega a tiempo o que ha perdido años de su vida para cumplir un sueño?
Respuesta.- Hay cientos de ejemplos prácticos en la historia para ver que nunca es tarde, que hablar de frustración a ciertas edades no tiene sentido.
Pregunta.- ¿Y a quien ha tocado fondo?
Respuesta.- Pues ya solo hay camino para subir, patadita y para arriba.
Pregunta.- ¿Cuántos “noes” ha recibido en su vida o le dijeron eso de “bien, gracias, ya te llamaremos”? ¿Qué hizo con ellos?
Respuesta.- Me los guardé en el bolsillo y nunca pensé que era culpa mía; pensé que no habían sabido verlo o que no cuadraba con lo que estaban buscando, que era una pena, pero que habían perdido más ellos que yo. Y no era una posición de sobrado, sino de tipo optimista con mucha fe en sí mismo.
Pregunta.- El mejor consejo que le hayan dado.
Respuesta.- No aceptes una crítica de quien no aceptarías un consejo… Realmente no me lo dieron, lo leí por ahí, pero me vino muy bien, porque es una gran verdad. También dijo Sinatra que el éxito aplastante es la mejor forma de venganza, y también estoy bastante de acuerdo.
Pregunta.- ¿Qué aprendió de sus padres?
Respuesta.- Prácticamente todo. Mi madre me enseñó que era muy importante ser buena persona, que había que intentar hacer felices a los demás y nunca hacer daño a nadie. Mi padre me dio esa capa cínica y descreída, ese caparazón de ironía para reírse de todo, con toques de pasotismo y crueldad, muy necesario para no ser aniquilado como buena persona en el transcurrir de la vida.
Pregunta.- ¿Hay algo que le haya quedado por decir?
Respuesta.- Pues nada interesante, imagino, pero aprovecho este “púlpito” para reivindicar una vez más el derecho a no ser etiquetado. La gente disfruta “ubicándote”, es lo fácil, pero deshumaniza y somos humanos, complejos, pensantes… Cambiamos, aprendemos, reflexionamos, es nuestro derecho. Ser libres. A todos los que intentan “simplificarte” y meterte en su saco o en el de los otros les diría que abandonen y que se relajen un poco. Y ya estaría.




