Revista nº 04 FFD

Índice:

  • El taller de la FFD reflota el San Ildefonso
  • Las siete vidas de Calatrava la Vieja
  • Los pintores del Máster de la fundación
  • La guía del buen falsificador
  • Bocetos para la historia
  • Los últimos Románov
  • Evolución de las armas de fuego del Siglo XV al XVIII
  • Una novela-problema, como las de antes
  • Noticias FFD
 

Entrevista a María Fidalgo Casares

Eduardo Martínez Rico

María Fidalgo Casares (Ferrol, 1964) es una mujer de enorme personalidad, destacada historiadora del arte, doctora en esta disciplina por la Universidad de Sevilla, crítica artística y literaria, con decenas de distinciones y más de cien publicaciones, se asoma con gran éxito a las páginas de Zenda. En 2018 ingresó en la Academia Andaluza de la Historia por la provincia de Sevilla.

María Fidalgo escribe en prensa con dinamismo y pronuncia sus conferencias con profundos conocimientos y especial amenidad. Pero hoy la entrevisto porque, entre otras facetas, es sin duda la máxima experta artística en la obra de Augusto Ferrer-Dalmau. Asesora, redactora de comunicaciones… ha colaborado en varios libros sobre el pintor y firmado otros como autora. Ha sido asímismo comisaria de varias de sus exposiciones. Sus conferencias en las redes tienen decenas de miles de visitas.

María forma parte del selecto grupo de personas más cercano a Augusto Ferrer-Dalmau. Un grupo formado entre otros por el escritor Arturo Pérez-Reverte, el periodista de ABC Jesús G. Calero, el editor Lucas Molina o el marchante del pintor Manuel Rafael Gutiérrez. Su formación como doctora en Historia del Arte, sus estudios sobre el pintor, el entendimiento entre ambos y un especial ojo crítico de sinceridad aplastante —algo que valora mucho el artista—, le han hecho gozar de un puesto que sin duda es privilegio.

Pregunta.- ¿Cómo le empezó a interesar la obra de Augusto Ferrer-Dalmau?

Respuesta.- Tuve la inmensa suerte de conocerlo por azar. Vi unas imágenes suyas de soldados carlistas que me impactaron. Pensé: “¿En qué museo estarán estos cuadros fantásticos que yo no los conozco?” Me lancé a buscar… ¡hasta que descubrí que era un pintor vivo! No me lo podía creer. ¡Y que tenía mi edad! Me faltó tiempo para ponerme en contacto con él. La verdad, desde el primer momento hubo una corriente de simpatía entre los dos. Por mi parte, por encontrar un rara avis con esos valores que yo pensé que jamás volverían al arte español, y creo que por la suya porque fui la primera persona que analizó sus cualidades desde el punto de vista puramente artístico. Hasta entonces solo se ponderaba en sus obras el valor histórico-militar.

Pregunta.- ¿Qué destacaría de él como pintor?

Respuesta.- Muchas cosas, pero si tuviera que quedarme con una es con su valentía. Apostar por un género obsoleto, sociológicamente incómodo, y afrontar una carrera en solitario, sin círculos ni subvenciones. Tenía todo en contra y su pasión y patriotismo han sido recompensados: haber llegado donde ha llegado en estas circunstancias es único en la pintura española

Pregunta.- Ha trabajado con él en varios libros. ¿Cómo fue esa colaboración?

Respuesta.- Magnífica. A los que nos apasiona la Historia de España y el Arte, no puede haber obras más inspiradoras que las suyas. El primero que escribí en solitario fue todo un reto. Pues bien, las palabras me salían solas. Era ponerme el cuadro delante y los párrafos se sucedían sin corrección. Creo que ha sido lo mejor que he escrito, junto a algunos capítulos de su monografía. Para hacer justicia a su obra los cuadros no se pueden analizar exclusivamente centrándose en lo que pinta, sino que como artista hay que valorar cómo pinta, y ése es mi cometido.

Pregunta.- Como especialista en arte. ¿Cómo considera el actual panorama artístico?

Respuesta.- Creo que hay dos mundos. Por un lado, el arte oficial que está absorbido por una vanguardia que tiene más que ver con el mundo de la instalación, performance, o incluso la decoración, que lo que se considera arte con mayúsculas. Además, la pena es que la vanguardia ha “ fagocitado” a los pintores académicos y los nuevos historiadores y críticos de arte han sido formados en esta tesitura… Sin embargo, existe un arte “de verdad” que gusta y es el que la gente reconoce como tal… y afortunadamente pintores magníficos van labrando su carrera al margen del arte oficial y están teniendo reconocimientos. Podía citar a Hernán Cortés, Ricardo Sanz, Raul Berzosa, De la Rúa, Pascual de Cabo…

Pregunta.- ¿Cree que con las nuevas tecnologías digitales la pintura puede sufrir un retroceso?

Respuesta.- No. Al menos en el mundo de la pintura histórica. La tecnología digital alcanza la perfección estética, pero es fría y no transmite. Tiene su sitio y crecerá pero la pintura clásica se mantendrá. Hay una frase de Pérez Reverte que me encanta… “ la pintura de Augusto es más verdad que un documento o una fotografía”

Pregunta.- En los últimos años han ido cerrando galerías de arte ¿el mercado del arte está en crisis?

Respuesta.-Pienso que las grandes galerías venden como inversión, de artistas de moda o favorecidos por el mercado. Se compraba un cuadro como quien compraba un paquete de acciones. Por ello, no se necesita una tienda física. Supongo que el mundo digital y de las redes se ha impuesto. Lo hemos visto hasta en las sucursales bancarias.

Pregunta.- ¿Qué le parece que el arte sea inversión especulativa?

Respuesta.-No es por “ barrer para casa”, pero ya hay inversores de arte moderno que están adquiriendo obras de Ferrer-Dalmau. Me parece una gran apuesta porque —guste o no— es un pintor único que ha creado escuela y ha resucitado un género. Sin embargo, creo que invertir en un pintor vanguardista que debe su prestigio a factores extra artísticos… ahí sí hay un riesgo a medio plazo que se desplomen los precios y no valgan nada.

Pregunta.- La Fundación Arte e Historia Ferrer Dalmau está apostando por crear un taller de artistas clásicos, ¿Piensa que esta iniciativa era necesaria?

Respuesta.-Era muy necesaria. Sinceramente, todo el entorno de Augusto estábamos preocupados. Estábamos viendo que lo que hacía era único y !tan necesario! y sobre todo !tan valioso para la recuperación y difusión de la Historia! Pero cuanto más pintaba, más nos dábamos cuenta de lo que le faltaba por pintar. Y cuando desapareciera ¿qué pasaría? De hecho, han surgido ilustradores y aficionados que van cubriendo esos huecos, pero claro, necesitábamos iconografías de calidad. Un episodio histórico se merece ser pintado por un pintor de altura. De lo contrario es desmerecerlo. Llegamos a insistir a FD para que abriera un taller, sobre todo cuando tenía ya años de encargos….- yo le decía “ Zurbarán tenía cien operarios. ¿por qué tú no? “… Y él no lo veía claro…. Tuvimos la suerte de que visitara con Pérez Reverte la Fundación Grecov y entonces vio que eso sí es lo que quería.. No era un taller “de operarios”, sino era una gran academia de magníficos pintores que le sucederán, y que “rellenarán” como se merecen los grandes episodios históricos de la nación. Será su gran legado.

Pregunta.- ¿Qué museos considera imprescindible visitar?

Respuesta.-Prado, Bellas Artes de Sevilla, Ermitage, Louvre, por supuesto, pero me encanta el Museo Romántico, el Lázaro Galdiano, y en casi todos los museos provinciales hay piezas que merecen la pena.

Pregunta.- Para terminar, Dígame sus artistas preferidos

Respuesta.-No puedo: Además sería una lista larga y muy manida. Bote pronto, Velázquez, Ribera, Murillo, Me apasionan los historicistas del XIX, Álvarez Dumont, Pradilla… y de gallegos… Sotomayor por encima de todos y Abelardo Miguel.

Pregunta.- ¿Y de los Vivos?

Respuesta.-Sin dudarlo- sonríe- Ferrer-Dalmau.

María Fidalgo Casares

Entrevista a David Summers y Garci

Por María Jose Solano Franco

Nacido y muerto en Sevilla, con veranos bajo el sol de las playas de Huelva y días resueltos en un mundo múltiple, dulce y complejo como el de los niños, Manuel Summers se fue para siempre hace ahora treinta años.  El decreto de concesión de la Medalla de Andalucía en 1992 lo definía como un “excelente observador, dotado de un gran ingenio, capaz de mezclar sabiamente el humor con rasgos de un tierno realismo”. Concha de Plata al mejor director por su ópera prima, Del rosa… al amarillo, Manolo Summers fue la gran revelación del cine español. Con el tiempo se convirtió en una figura muy popular y querida, a pesar de las críticas que suscitaba en determinados sectores. Queremos rendirle homenaje en FFD Magazine junto a su hijo David Summers y su amigo el cineasta José Luís Garci, en un marco de cine: el Hotel Palace de Madrid.

osé Luís Garci ya está esperando en la Rotonda del Palace cuando llego al hotel quince minutos antes de la hora prevista. Al cineasta le sirven su acostumbrado gin fizz y comenzamos la charla con David Summers que, recién llegado, pide dos oportos (uno para él otro para mí) y se sienta con nosotros. Garci saca unas fotocopias y nos las enseña con misterio; se trata de una entrevista que le hizo a Manuel Summers en el año 68: “En el Festival de Valladolid, cuando presentó la película Juguetes Rotos yo fui uno de los defensores de su cine envuelto siempre en ese humor suyo, tan característico, en un momento en que la seriedad y el prestigio parecían limitarse a directores como Mario Camus o Basilio Martín Patino. Manolo era distinto, muy cercano. Entonces, bueno, yo escribía en SP, una revista copiada del periodismo del Newsweek donde no se firmaba. Manolo había estrenado por entonces El juego de la Oca y fui a hacerle una entrevista porque ya era un jovencísimo fenómeno; tenía éxito no sólo en el cine sino también como pintor y dibujante. Tuvimos una larga charla a pesar de que estaba con gripe y mira, mira (le extiende los papeles a David, que asiente, divertido), se hizo las fotos en la cama. Pues a partir de ahí empezó una amistad magnífica entre nosotros que se prolongó hasta el final”.

-Pero Juguetes Rotos no tuvo demasiado éxito — recuerdo.

David afirma, pensativo: “Mi padre siempre decía que aprendió mucho con esa película; con la gente. Entendió que el espectador no podía salir del cine jodido ni cabreado; comprendió que las películas tienen que contar la tristeza desde el humor. Y mira, mi padre era un director que reaccionaba; que reflexionaba.

-Efectivamente —recuerda Garci— el aquella peli él trataba de reconstruir una mirada muy personal sobre sus héroes, como si estuviese jugando a las chapas y en ellas hubiese puesto las caritas de los suyos. No funcionó porque era una película muy triste.

-Y a partir de ahí —recuerda David— se planteó la comedia y desarrolló un mundo que lo llevó al reconocimiento y el éxito internacional, y que terminó definiendo su cine.

“Adiós Cigüeña, adiós”: infancia y rebeldía

-Sin embargo —recuerdo— el éxito de Adiós cigüeña adiós, supuso un antes y un después en la historia del cine de este país. Miguel Olid, biógrafo de Manuel Summers, contaba que esta película se había visto en Colombia más que El Padrino y que La Naranja Mecánica, desbordado todas las previsiones posibles.

Garci no lo duda: “El secreto es que poseía sensibilidad, pero sobre todo sentido del humor y del amor; estaba contada como un chiste de un chico de dieciséis o diecisiete años, porque Manolo no perdió nunca ese toque de la infancia; él tenía esa cosa de niño eterno que supo conservar de manera inalterable”.

David asiente: “Es que mi padre no llevaba muy bien eso de ser adulto, ¿verdad, Jose? (Garci sonríe, dando un sorbo a su gin fizz). Echaba mucho de menos su infancia; su adolescencia más temprana, y siempre estuvo enganchado a eso; le interesaba lo más difícil para rodar que son los niños, los ancianos y los actores que no son actores en absoluto; gente que cogía de la calle. Buscaba con anhelo la película que él quería ver y nadie hacía.

-¿Por eso siempre terminaba encontrando temas originales? —pregunto.

-Exacto. En este caso se trataba de un tema prohibido, rebelde y casi revolucionario para la época: ¡Una niña de 15 años que se queda embarazada!… Era impensable algo así entonces; un escándalo.

-Si, un absoluto escándalo —apunta Garci—. Era sencillamente moderno; pero volviendo a lo que decíamos de la infancia perdida, yo creo que en algunas películas él buscaba precisamente la infancia recuperada: rescatar toda aquella ilusión infantil, las esperanzas, la emoción de salir a la calle y jugar a los primeros amores. Todo ese mundo estaba metido en sus películas. Y cuando con los años ese toque se diluye, hace El juego de la oca”.

Sexo y madurez en “El juego de la Oca”.

-Manolo Summers se hace adulto cuando rueda El Juego de la Oca —reflexiona Garci—. Es una historia amarga, complicada, pues cuenta el difícil camino del amor y el sufrimiento que produce en las partes implicadas. Yo creo que cuando él daba más de sí mismo era cuando el niño afloraba, desde luego. Pero estas películas singulares en el conjunto de su producción me hacen pensar en qué hubiera sido de Manolo si no se llega a morir tan joven. Muchas veces me he preguntado cómo hubiera sido la evolución de sus películas… No sé. Es difícil aventurarlo, pero creo que hubiera hecho un tipo de cine que nos habría desconcertado a todos, porque él salía siempre por el lado imprevisible, como cuando hizo aquello de Todo el mundo es bueno y el exitazo que tuvo, ¿os acordáis? Aquel tío que entraba en un baño público y se encontraba con un león mientras la cámara oculta de Summers grababa aquella situación surrealista con naturalismo y perfección minuciosa (risas).

Ángeles Gordos en Nueva York

-Hablando de películas singulares, ¿recordáis Fat Angels? —pregunto.

-¡Hombreeee, Nueva York y los Ángeles Gordos! —exclama Garci, vaciando de un sorbo su gin fizz—. Mira, yo rodé El crak en el 80 y recuerdo que Manolo me dio un consejo magnífico: Jose, cuando vayas a rodar a Manhattan recuerda que no debes solicitar ni un solo permiso porque te ahogarán en papeles y dólares para nada. Es una pérdida de tiempo y dinero. Y así lo hice: Rodábamos en la Quinta o la Tercera y en el aeropuerto Kennedy con Alfredo Landa, que se portó como el grandísimo profesional que era. Cuando nos preguntaban decíamos que estábamos haciendo un documental sobre aeropuertos del mundo y a veces venía la policía y nos echaba, claro, pero nosotros esperábamos un rato y volvíamos a rodar. Y así todo. Recuerdo que diez años después regresamos a Nueva York a pasar la Nochevieja justo el año del estreno de El Padrino III y la vimos allí, en los cines de la Segunda Avenida, Manolo Summers, Chumy Chúmez y yo; nunca lo olvidaré. Pero volvamos al tema: estábamos hablando de Fat Angels, una de mis tres pelis favoritas de Manolo, que se estrenó en España el 23F (ya hay que tener tino) y claro, no fue nadie. Era también una película modernísima.

-Mi padre —recuerda David— se fue a Nueva York a escribir un guion sin tener muy claro qué es lo que quería hacer, pero llegó allí (iba con Chumy Chúmez) y se dio cuenta de que la ciudad estaba llena de gordos. Fueron a muchos sitios singulares para tomar notas e ideas: a un lugar donde amortajaban muertos y también a Harlem (ojo, el de finales de los 70, que era muy heavy)… Vivió muchas experiencias para ver si se le ocurría algo interesante; pero fascinado por la cantidad de obesos por las calles, finalmente se sentó a escribir y se le ocurrió hacer una historia de amor con un pianista de Broadway como protagonista: un pianista gordo, claro. Y mira, cada vez que veo al actor en esa peli, veo los gestos de mi padre: pone las mismas caras que ponía él. Se ve claramente que mi padre le hacía primero la escena y él la imitaba a la perfección.

-Esa historia estaba llena de encanto —continua Garci— y mira, ahora creo que la peli se vería con otra sensibilidad; que tendría incluso más interés que entonces, pues el cine ya ha tocado ese tema de muchas maneras diferentes… Y oye. Para concluir esta conversación que podría ser infinita, porque hablar de Manolo Summers es tener muchas cosas que contar con varios gin fizz por delante, yo querría añadir algo que me parece importante: desde hace un poco de tiempo la obra de Manolo en el cine se está reactivando porque hay un público nuevo que descubre algo que en su época ocultaron la mayoría de los críticos e intelectuales. Creo que fue, junto con Buñuel, el director al que más han censurado en toda la historia del cine español. Manolo Summers era el enemigo a batir y lo que en realidad ocurría es que era un hombre libre. En esta época de autocensura y silencios, su obra resuena de nuevo como el grito de libertad que siempre fue. La voz de los valientes, aunque ya no estén entre nosotros, permanece en la huella que dejan atrás.

David Summers y Garci

Revista nº 03 FFD

Índice:

  • La Batalla de Covadonga. La primera victoria
  • Entrevista Summers y Garci: Días de cine en Manuel Summers
  • Taller de Arte y Aventuras en Madrid. Un proyecto formativo en pintura de historia para personas con discpacidad intelectual.
  • La UME, una herramienta más para ayudar en las emergencias
  • Entrevista a María Fidalgo Casares
  • Ferrer-Dalmau en el CEU: “El arte es un arma poderosa para combatir la desidia y el olvido”
  • La Crónica negra del Arte y el Patrimonio
  • Miguel de Cervantes Saavedra. “Comisario de viveres”. Problematica y visicitudes acaecidas en el ejército de su cargo.
  • Mundo, asómbrame
  • La catalogación de armas blancas
  • Noticias FFD
 

Entrevista a Almudena Martorell

Por Jesús Fernández Úbeda

En 1948, Carmen Pardo-Valcarce montó una sucursal del Cielo en Mirasierra. La principal función del Patronato del Niño Jesús del Remedio fue proporcionar crianza y educación a los hijos de los enfermos de lepra de la leprosería de Trillo (Guadalajara). Erradicada la enfermedad, su hija, Rosario Cavestany, orientó la fundación hacia los niños que carecían del necesario arraigo familiar; su nieta, Carmen Cafranga, la bautizó como Fundación Carmen Pardo-Valcarce y la enfocó hacia las personas con discapacidad, y su bisnieta, Almudena Martorell, continúa escribiendo con hechos, inteligencia, bondad y trabajo el legado de sus antepasados.

Martorell preside la renombrada Fundación A LA PAR, que busca la participación plena de las personas con discapacidad intelectual haciendo nuestra sociedad más sostenible, lidera una entidad viva y feliz, que apuesta por la autodeterminación de estas gentes fomentando su desarrollo personal y profesional. El complejo está lleno de hombres y de mujeres trabajando –en carpintería, con chucherías, en un huerto, etcétera–, practicando deporte y, dadas las fechas, disfrazados de demonios y de payasos asesinos por Halloween.

Conversamos con motivo del taller de pintura para jóvenes con discapacidad intelectual que ha impulsado la Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau, un espacio sin ánimo de lucro que busca promover las capacidades de estos muchachos y pintar la Historia desde el punto de vista de aventuras y expediciones. Además de la Fundación Ferrer-Dalmau y de A LA PAR, colabora la universidad Nebrija.

Pregunta.-Señora Martorell, cuando era niña chica, ¿qué quería ser de mayor?

Respuesta.- Como esto lo empezó mi bisabuela, luego siguió mi abuela, mi madre… siempre di por hecho que iba a trabajar aquí. Mi madre me traía y siempre he estado por aquí pululando.

Pregunta.- ¿Se considera una persona filántropa?

Respuesta.- Supongo que sí. Me he criado en una familia para la que lo importante es estar a disposición de los demás. Es genético.

Pregunta.- Esta historia la comienza su bisabuela, Carmen Pardo-Valcarce, en 1948.

Respuesta.- Ella iba mucho a las leproserías y los enfermos le pidieron que se ocupara de sus hijos, que no podían vivir con sus padres por el riesgo de contagio. Ella montó este edificio para acoger a los hijos de los enfermos. La fundación, el Patronato del Niño Jesús del Remedio, la constituyó en el 48, en los cincuenta empezó a construir el edificio, y aquí vivían los hijos de los enfermos. Ella era una mujer muy avanzada para su época: trajo la Unicef a España, se preocupó mucho de los derechos de la infancia, y para que esto no fuera un gueto para los hijos de los leprosos, empezó a acoger a niños vulnerables. Había de todo, y algunos tenían discapacidad intelectual. Cuando se erradicó la lepra en España, esos niños que quedaban fueron la semilla para empezar esta nueva etapa.

Pregunta.- Su madre es quien la renombra como Fundación Carmen Pardo-Valcarce y la orienta hacia las personas con discapacidad.

Respuesta.- Eso es. Mi bisabuela y mi abuela continuaron el preventorio, y mi madre, cuando no existía la lepra… Al principio pensó en cerrarlo. Cosas de la vida: nadie quería este edificio, pero continuó con esos niños, empezó con el cole, y fue creciendo con las necesidades de los alumnos, que acababan el cole y no tenían dónde ir. Montó unos talleres, se vio que trabajaban fenomenal, y montó la parte de empleo. Luego hemos ido creciendo con las necesidades que nos hemos ido encontrando. Por ejemplo, hemos visto que algunos eran víctimas de abuso sexual, y pusimos en marcha una unidad que acompaña en el proceso policial y judicial y que acoge. Luego vimos que otros tenían problemas de salud mental y que no se les atendía: la discapacidad suele ser un criterio de exclusión. Y montamos el centro de día. Luego vimos que muchos querían vivir independientes porque tenían su trabajo, y pusimos en marcha todo lo de la vida independiente, y hay sesenta viviendo así. Les ayudamos a alquilar la casa y cada piso tiene un plan individualizado: a uno lo visitamos una vez a la semana; a otro, todos los días; a otro, una vez al mes… y apoyamos que vivan en la comunidad. Tenemos un club deportivo muy gordo para deporte divertido, digamos, y otro para alto rendimiento. Dos de ellos participan en las paraolimpiadas.

Pregunta.- Por cierto, ¿cuándo y por qué la fundación comienza a llamarse “A LA PAR”?

Respuesta.- Carmen Pardo-Valcarce nadie lo decía bien: nos llamaban Carmen Pardo Bazán (risas), Pardo-Valcárcel… Entonces, vino una agencia de publicidad y le cambiamos el nombre a “A LA PAR”. Nos llamaban “La Pardo” y de “La Pardo” evolucionó a “A LA PAR”. Eso fue hace cinco o seis años, no más.

Pregunta.- Ustedes defienden los derechos de las personas con discapacidad intelectual y su participación en la sociedad, “diseñando apoyos donde encuentran barreras”. En primer lugar, ¿cuáles son las principales barreras que se encuentran estas personas?

Respuesta.- A mi entender, es una barrera muy intangible: el creer que son personas que no pueden hacer nada, que siempre van a ser dependientes. Intentamos cambiar esa mirada: trabajamos por demostrar sus capacidades. Hay gente que viene a vernos y nos dice: “He visitado otros centros y aquí la gente tiene más nivel”. No, es que estás en un entorno en el que creemos que pueden trabajar, que pueden venir en metro o vivir independientes. Cuando cambias, la gente crece. Luego, nosotros le vemos el lado de retorno a la comunidad: un tío que produce y que es activo es más feliz y mejora la sociedad.

Pregunta.- ¿Y qué apoyos diseñan?

Respuesta.- Los servicios que te contaba. ¿Que hay abusos? Ponemos en marcha la unidad contra los abusos.  Antes, los abusos no veían la luz. Las familias no denunciaban. La única prueba de cargo era el testimonio de la víctima. Este proyecto es muy gordo: llevamos 1.000 víctimas de delitos graves, atendemos en toda España. Tenemos unos 150 casos graves al año, y van subiendo. No es que haya cada vez más, sino que, como ahora existen recursos, la gente se anima a denunciar. Lo más bonito es la figura del facilitador, que te acompaña a lo largo del proceso policial y judicial y adapta todos los procedimientos para que la víctima pueda ser escuchada. Antes, el 80% de los casos se sobreseían, y le hemos dado la vuelta. Otro apoyo es el centro de día de salud mental. Lo pusimos en marcha, con especialistas, y, de hecho, se ha ido replicando. O apoyos en el deporte: antes, tenías un hijo con discapacidad intelectual y no lo apuntabas a clase de tenis; nosotros montamos un club deportivo y promovemos que hagan deporte. O la vida independiente: para muchos padres, la gran angustia es el futuro, el “qué van a hacer cuando yo no esté”. Pues damos una respuesta: pueden comprobar en directo que su hijo puede vivir independiente, y las familias están mucho más felices.

Pregunta.- Me gusta que potencien la autodeterminación de estas personas. ¿Cómo lo hacen?

Respuesta.- Es el mismo rollo: hay que trasladar que tú eres dueño de tu vida y que estamos a tu disposición para que tengas oportunidades.

Pregunta.- Y me sorprende que fomenten su participación en la vida política y pública.

Respuesta.- Si tu padre te coge el voto y te lo mete en la urna, te están anulando como ciudadano. Entonces, queremos recuperar ese sitio de las personas con discapacidad intelectual como ciudadanos. Es un sitio que si no conquistas…

Pregunta.- …pasas a ser un ciudadano de segunda.

Respuesta.- Efectivamente. Y eso incrementa tu vulnerabilidad para todo: para abusos, problemas de salud mental… Cuando sientes que no gobiernas tu vida, que no pintas…, al final, malo. De hecho, la ley cambió hace dos o tres años. Antes, cuando te incapacitaban, te quitaban el derecho al voto. Cambió la ley electoral para que ninguna persona con discapacidad intelectual pueda no votar por el hecho de tener una discapacidad intelectual. Ese tema es polémico, ahí hay un debate.

Pregunta.- ¿Cómo surge la idea del taller de pintura?

Respuesta.- Surgió por un amigo en común que trabaja en la Universidad Antonio de Nebrija, Pablo Álvarez de Toledo. Lleva la parte de arte y estaba haciendo un máster, el Máster en Formación Permanente en Pintura de Historia, con Augusto Ferrer-Dalmau. Estaban montando este máster y, entonces, como Augusto acababa de crear su fundación, el pintor de batallas tenía esta inquietud y dijo: “¿Por qué no hacemos como el máster de la Nebrija, pero con jóvenes con discapacidad intelectual?”.

Pregunta.- Los principales objetivos del taller son…

Respuesta.- Ahora estamos en pleno debate, pero sería buscar una formación laboral a jóvenes con discapacidad intelectual a través del dibujo y del arte. Eso es lo que está un poco por definir.

Pregunta.- El maestro Dalmau ha dicho: “Me niego a que cierto sector los catalogue como un asunto social. Para mí es un asunto cultural”. ¿Suscribe?

Respuesta.- Suscribo. Me parece muy bonito y un cambio de visión.

Pregunta.- Para finalizar: si yo le digo Augusto Ferrer Dalmau, usted me dice…

Respuesta.- Un pintor extraordinario. Te diría que es una fuerza y un motor de cosas muy bonitas: desde que ha aparecido por aquí… El tío llega, se va, llama al Ministerio, llama a unos y a otros… Es un ciclón.

Almudena Martorell

Entrevista a María José Solano

Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Hispalense, Diplomada en Lengua Portuguesa y MBA en Gestión Cultural por la Universidad de Salamanca, colaboró profesionalmente durante más de diez años en la Real Academia Española. Es cofundadora y colaboradora del portal literario zendalibros.com; colabora en ABC Cultural y Diario ABC, donde conduce el podcast de entrevistas “Casa de fieras”. Es jurado en el mítico Premio Edhasa de Novela Histórica y corresponsable de la editorial Zenda-Edhasa, así como directora del taller de la Fundación de Arte e Historia Ferrer Dalmau (FFD). Actualmente imparte la asignatura de Análisis de la pintura de Historia de la Universidad de Nebrija en el marco del primer Máster en Pintura de contenido histórico y narrativo de España. 

Nos vestimos de gala en el Hotel Palace para celebrar el primer número de la Revista FFD charlando con esta mujer sobre literatura, edición, pintura, docencia, periodismo…y lo que surja.

Pregunta.- A propósito de la RAE nos pones la duda en bandeja: ¿sigue estando vigente eso de “escribir bien”? Porque desde la irrupción de las redes sociales, parece que incluso estuviese mal visto citar la gramática o la ortografía, como si la corrección lingüística fuese exclusiva de una clase social aburguesada…

Respuesta.- Hablar y escribir bien es importantísimo; es la manera que tiene el ser humano de dar forma al pensamiento. Y tal vez ahí esté el punto. En la forma actual de pensamiento.

Pregunta.- Después de leer su biografía la pregunta es inevitable: ¿de dónde saca el tiempo para todo?

Respuesta.- Yo también me hago la misma pregunta(risas). Supongo que es más abrumador contarlo que hacerlo. A mí me parece natural, es cuestión de organizarse, porque en realidad todas las actividades profesionales que desarrollo están íntimamente relacionadas; de alguna manera, todas tienen que ver con mis pasiones.

Pregunta.- Hablando de pasiones, ¿qué es la literatura para ti?

Respuesta.- La literatura en mi es una función fisiológica. Respiro, amo, duermo, como, bebo, leo.

Pregunta.- ¿Te hubiera gustado protagonizar en la vida real alguna de las historias novelescas que has leído?

Respuesta.- En mi caso los dioses me han sonreído, porque soñé historias novelescas que luego se cumplieron incluso de manera más hermosa e intensa que en mis sueños; y por otro lado, viví y sigo viviendo historias reales que puedo mezclar con la imaginación y lo ficticio para volcarlas en mi escritura. Tengo suerte en eso. Las fronteras de mi vida son móviles.

Pregunta.- ¿Con qué libros comienza tu biblioteca vital?

Respuesta.- Madre mía, buena pregunta. Nunca me he puesto a hacer ese ejercicio de arqueología, pero es bonito pensarlo. Y muy difícil resumirlo aquí…

Pregunta.- Te lo pongo más fácil; hagamos ese juego lector, si te parece. Lo bueno es que salga automático. ¿Lecturas aventureras de infancia?

Respuesta.- Los cuentos, supongo; los fundamentales:  Hermanos Grimm, H.C. Andersen, Esopo, Perrault. Y la mitología griega y romana; eso fue fundamental. También fue definitivo el conocimiento profundo de la Biblia que me proporcionó el haber estudiado en un colegio de monjas.

Pregunta.-  ¿Primeras aventuras que recuerdes?

Respuesta.- Pues Michael Ende y La Historia Interminable. Y también Gerald Durrell, Mi familia y otros animales; Los cinco de Enid Blyton; el Verne de Dos años de Vacaciones y La Vuelta al mundo en 80 días. Luego vendrían las aventuras “clásicas” publicadas en versión juvenil en la editorial Bruguera y Juventud: El corsario Negro, El hombre que pudo reinar, La Pimpinela Escarlata, Colmillo Blanco…Y por supuesto nunca abandoné el mundo clásico: El Vellocino de Oro de Robert Graves fue fundamental en mi vida, y las versiones juveniles de La Odisea y La Ilíada….

Pregunta.- ¿Y la María José adolescente qué leía?

Respuesta.- Mi adolescencia lectora fue a la vez romántica y rebelde, con mucha poesía desordenada y mucho cantautor, que era como leer poesía con música: Generación del 27 y del 98, Serrat, los Ultraístas, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, el Siglo de Oro, Paco Ibáñez, El Arcipreste de Hita, Jorge Manrique, Amália Rodrigues, Pessoa, Borges, Gardel.

Pregunta.- ¿Y en la, llamémosla así, etapa adulta?

Respuesta.- La adultez, digamos desde los 20 años en adelante, fue absolutamente novelesca: Dumas, Lawrence Durrell, Conrad, Conan Doyle, A. Christie, Tolstoi, Flaubert…Y apareció Pérez-Reverte y su Club Dumas, una novela que me fascinó porque la leí en una edad definitiva, los 19 años, y me abrió puertas singulares a otros mundos fascinantes mezclados como en un cóctel maravilloso: Jenofonte, Sabatini, Stendhal, Thomas Mann, Zweig, Joseph Roth, Traven, Jean Larteguy, Goethe, Bulgakov, Paul Feval, Fulcanelli, Gregory Lewis, Gaston Leroux, Lampedusa, Dante, Voltaire, Curzio Malaparte… Con el tiempo aprendí que ese cóctel donde todo se mezclaba porque todo estaba vinculado se llamaba biblioteca.

Pregunta.- ¿Se puede preguntar qué lees ahora?

Respuesta.- Te refieres a mi etapa de edad madura ¿no? (risas). Leo y releo con detenimiento y sorpresa a Cervantes, con interés frio a Shakespeare y siempre y cada vez más a los clásicos griegos y latinos: Tucídices, Plutarco, Marco Aurelio, Pausanias, Ovidio, Horacio… Gracias a Zenda, pero sobre todo a mis colaboraciones en ABC Cultural en “Lo Moderno”(el nombre de mis columnas viene de esa frase que es una especie de lema vital; “lo moderno es lo olvidado”) he descubierto a mujeres tremendas y redescubierto a los periodistas y escritores españoles del XIX  y principios del XX: Pérez Galdós, Espronceda, Azorín, Larra, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Pardo Bazán, Fernán Caballero, Columbine, Valle-Inclán, Ruano, Camba, Agustín de Foxá…

Pregunta.- ¿Alguna mujer tremenda a destacar en el mundo libresco fuera de España?

Respuesta.- Muchas: Elisabeth Smart, Dorothy Johnson, Patricia Highsmith, Jean Didion, Daphne du Maurier…Mujeres tan libres que dan envidia desde este presente.

Pregunta.- ¿Has notado en tu trabajo en prensa esa autocensura tan debatida últimamente?

Respuesta.- No entro en debates actuales. Yo tengo la gran suerte de escribir lo que quiero, porque Zenda es mi casa. Y ahora también las páginas magníficas del ABC Cultural. De momento no se me ha planteado esa problemática.

Pregunta.- ¿Cómo se reconoce a un buen narrador? ¿Comparten características un narrador literario y un comunicador audiovisual?

Respuesta.- Un buen narrador es aquel que nunca alardea, sino que sencillamente y sin poder evitarlo, destila lecturas leídas y vidas vividas en todas y cada una de sus frases. “Lo audio” y “lo visual” en un narrador debe estar en su capacidad para construir imágenes y recrear sonidos con la ayuda del lenguaje. Todo lo demás es un territorio que a mí no me interesa.

Pregunta.- ¿Qué opinas de la llamada literatura feminista? ¿O habría que llamarla literatura femenina?

Respuesta.- Seguimos sin saber mirar y sin saber leer. La batalla que libramos las mujeres ha de pasar, creo yo, por una revisión inteligente de nuestra propia naturaleza. Yo apostaría por una “revolución sentimental”. Transformar los sentimientos, esa supuesta “debilidad” secular, en nuestra máxima fortaleza.

Pregunta.- Ahora mismo, ¿qué tienes en la mesilla de noche?

Respuesta.- Tengo novelas policíacas: Camilleri y Hammet; tengo los cuentos del mar de Conrad, los cuentos completos de Stevenson, una antología de cuentos policiales españoles y la poesía completa de Alejandra Pizarnik y siempre a Borges y a Paddy Leigh Fermor, a los que acudo continuamente por razones diferentes y en diferentes estados de ánimo.

Pregunta.- ¿Y te decides a publicar algo tú?

Respuesta.- Bueno, yo ya publico en Zenda: relatos eróticos (bajo el seudónimo de Irene Adler, junto a Jesús Calero o Pursewarden); entrevistas (a vivos y muertos); viajes literarios… de hecho, el viaje a la Grecia de Paddy está en manos de una editorial y parece ser que pueda publicarse en un futuro no muy lejano. En cuanto al futuro cercano, sale en breve un viaje literario a Jerez de la Frontera ilustrado por Miki Leal y editado por Tinta Blanca, una de las editoriales más elegantes del panorama. Estoy felicísima. Y también publico a otros autores como coeditora de Zenda-Edhasa, que es una emoción muy parecida.

Pregunta.- ¿Qué podría decirles a los lectores de FFD sobre Zenda-Edhasa?

Respuesta.- Zenda-Edhasa es más que una editorial; es un regalo para los lectores del portal digital de zendalibros.com; es un proyecto que nace realmente para ellos; para compartir la felicidad lectora. Podríamos decir que Zenda –Edhasa con Penélope Acero como verdadera hacedora del milagro, es un vértice donde coinciden varios objetivos: recuperar clásicos literarios y darles un lugar visible en las mesas de novedades, que lleguen a las librerías y cobren vida en manos de los lectores. Sacarlos del territorio de la segunda mano y traerlos de vuelta. Es una batalla a largo plazo; una lucha contra el tiempo porque las buenas historias no se deben perder. 

Pregunta.- ¿Qué títulos lleváis publicados hasta ahora?

Respuesta.- En apenas año y medio de vida hemos publicado Las cuatro plumas, aventura de desierto y amistad; El Enigma de las arenas, la primera novela de espionaje que narra una aventura de mar, amistad y barcos en el marco previo a la Primera guerra Mundial; La isla de Coral, el clásico de supervivencia juvenil en una isla desierta y por último Taras Bulba, pues a propósito del conflicto de Ucrania qué mejor que leer a Gogol y su vínculo vital y literario con Rusia, donde alcanzó la fama y Ucrania, donde nació.

Pregunta.- ¿Y el próximo libro, se puede saber?

Respuesta.- ¡Claro! El próximo título no necesita apenas presentación: El jorobado de Notre Dame en la versión íntegra, oscura, desesperante y magnífica de Víctor Hugo. Una novela tremenda que ahora recuperamos en todo su gótico esplendor, modificado a fuerza de ver las versiones un tanto descafeinadas del cine y la televisión.

Pregunta.- En tu doble faceta de editora y lectora, ¿qué puedes decir del mercado editorial?

Respuesta.- Creo que hay demasiado ruido y muy pocos clásicos. Entiendo el negocio, pero el lector debería ser más crítico, y el editor, un poco más “exquisito”. Por supuesto hay editoriales maravillosas, pero por desgracia algunas de ellas se ven poco: Reino de Redonda, de Javier Marías es un buen ejemplo, en mi opinión, de editorial perfecta. Ojalá sus herederos sigan estando a la altura, en su muerte, de lo que él hizo en vida.

Pregunta.- Impartes clases en el Máster de pintura de historia organizado por la Universidad Nebrija con la FFD ¿Cómo es la María José docente?

Respuesta.- Poder mezclar el arte y la enseñanza, dos de mis pasiones, es un privilegio, todavía no me explico mi gran fortuna. Con mis alumnos procuro hacer lo mismo que hago sentada delante de un ordenador cuando me pongo a escribir: transmitir mis pasiones; derramar sobre el que me escucha o me lee, todo el amor que siento por aquellos temas que me entusiasman.

Pregunta.- Tus alumnos son pintores que luego pasarán a colaborar en proyectos pictóricos del Taller Ferrer Dalmau. ¿Qué crees necesita un buen artista para la difícil tarea de destacar? ¿Cómo se construye una carrera de distinción?

Respuesta.- Bueno, yo creo que para destacar en lo que sea se necesita reunir una serie de elementos: talento, voluntad, lecturas, formación, vida, generosidad, humildad, pasión, oportunidad, suerte.  Pero estos elementos solo confluyen a la vez en unos pocos elegidos; los que ocupan el pódium de la posteridad. Luego estamos los demás, cada uno en nuestro escaque del tablero, haciendo lo que creemos que debemos hacer y haciéndolo lo mejor posible.

Un buen narrador es aquel que nunca alardea, sino que sencillamente y sin poder evitarlo, destila lecturas leídas y vidas vividas

María José Solano

Entrevista a Arturo Pérez-Reverte y Augusto Ferrer-Dalmau

Por María José Solano

La Rotonda del hotel Palace a media mañana es un espacio narrativo; un deambulatorio señorial en – vuelto en el elegante murmullo de gente que cruza, sin conocerse, conversaciones de negocios, citas clandestinas, amistades lejanas, curiosidad por la belleza o la historia del lugar; ajetreo cosmopolita amortiguado por los tapices y las mullidas alfombras.

Allí esperan para este encuentro con FFD dos de los hombres más relevantes del arte y la cultura españolas cuyo trabajo e influencia traspasan fronteras desde hace décadas. Relajados y sonrientes, descartan desde el principio la entrevista. “Esto es una charla entre amigos”, sentencia APR. JEOSM me mira sonriente detrás del objetivo y yo sé exactamente lo que quiere decir; son muchos años de trabajo conjunto y lenguaje codificado. Asiento en silencio: hoy somos dos afortunados testigos de excepción de la crónica de una amistad.

APR toma la palabra pidiendo permiso a AFD. “Si, si, adelante, tú eres el narrador profesional”, apunta Augusto. Como no podía ser de otra manera, Pérez-Reverte cuenta con pausa y en orden, como si la historia de esta amistad fuese un relato o una crónica periodística; una sucesión de hechos susceptibles de transformarse en literatura:

-Un día voy caminando por la calle, veo una exposición y entro por curiosidad.  Ferrer-Dalmau ya era conocido para mí, por supuesto, pero nunca había visto sus cuadros al natural. No recuerdo exactamente el año —se vuelve, interrogante hacia Augusto que se encoge de hombros, desdibujando cronologías— Finales de los noventa —añade y continúa— Entro y casualmente Augusto estaba allí; nos saludamos, yo le expresé mi admiración y él se ofreció a enseñarme la exposición. Recuerdo que hablamos mucho de pintura, y de historia, y también recuerdo que en aquella conversación salió enseguida el “carlistón que Augusto siempre ha llevado dentro.

Augusto sonríe y trata de hacerse con el curso de la narración justo en ese punto: “La exposición era de temática carlista; era natural hablar del tema y expresar mi admiración por aquel momento histórico y aquellos hombres.  Al poco, Arturo y yo quedamos un día para comer en el magnífico restaurante madrileño Al-Mounia”…

Arturo hace un gesto con la mano. “Un momento —pide mirando mi libreta— antes debo decir que, en aquella conversación, lo que me hizo gracia de él fue la sorprendente inocencia con la que me hablaba del tema. Claro; mi imagen de los carlistas pasaba por Pio Baroja y nadie que haya leído a Baroja puede tener un buen concepto del carlismo. Me cayó bien aquel pintor desconocido precisamente por esa manera tan suya, casi romántica, de abordar el tema”.

-A pesar de su fama de broncas y de que Reverte siempre acojona un poco, también él me cayó bien a mí —añade Augusto— (risas). En serio. Con Arturo, como con otros escritores, suele ocurrir que crees conocerlo porque lo has leído, pero en su caso concreto, me di cuenta de que efectivamente él era exactamente igual a sus personajes.

Jeosm y yo asentimos, comprensivos. Arturo se remueve, incómodo en el sillón de cuero del Palace. “Retomemos la narración ordenada de los hechos, si os parece”. Aquello no es una propuesta, sino una orden.  Todos escuchamos atentos.

-Hay una cosa evidente que une nuestras respectivas profesiones, que en nosotros son más que eso pues las consideramos casi un acto vital; una manera de mirar y de estar el mundo —continúa Arturo—, y es el gusto por la Historia, que a él le emociona y a mí me gusta muchísimo. En torno a ella surgieron inevitablemente títulos de libros y películas que habían conformado nuestra infancia y juventud y que suponían un territorio común reconocible.  

-Y la pintura, Arturo —recuerda Ferrer-Dalmau—porque desde el principio hablábamos de pintura y de pintores que nos gustaban a los dos: Cusachs, Detaille, Meissonier…

-Muy cierto —confirma Reverte— Yo he sido siempre un enamorado de la pintura militar francesa. Todos esos pintores de batallas, Detaille, Meissonier, Géricault, habían iluminado iconográficamente mi infancia. Imagina entonces encontrarme un día con un tío que los conoce; que conoce a Neuville. Y no sólo eso, sino que los admira, los estudia, maneja su obra y la tiene como inspiración para su trabajo. 

-Me regalaste aquel magnífico álbum, ¿recuerdas, Arturo? El de Meissonier, una joya. Me llevé una sorpresa, porque Arturo no regala un libro antiguo de su biblioteca, así como así; vamos, nuca, diría yo (nosotros reímos y Arturo asiente en silencio). Ahora sí es apropiado en el discurso cronológico de esta crónica decir que un día nos fuimos a comer al restaurante Al-Mounia, ¿no, Arturo?… Pues bien. Allí, en mitad del cuscús de verduras con cordero, Arturo me preguntó: ¿tú harías un cuadro que yo te encargara? Y recuerdo que lanzó tres propuestas: una carga de caballería, una encamisada y el final de la batalla de Rocroi. Y claro. Rocroi era Rocroi, un episodio inolvidable de la Historia de España, pero también y sobre todo tenía un significado literario incuestionable, pues es en esa batalla donde muere el Capitán Alatriste. Precisamente por eso me entusiasmó la idea, pero había un problema, digamos, técnico y así se lo hice saber: yo nunca antes me había enfrentado a un proyecto iconográfico como aquel, quiero decir que sí había pintado jinetes a pie, pero nunca soldados de infantería. 

-Pero lo convencí enseguida —interviene Arturo— porque aquella tarde le conté con detalle la batalla: los restos de infantería reunido en el último cuadro, los rostros de cansancio, el piquero, la sangre, el gran campo de batallas, el miedo de los franceses a acercarse a aquellos tipos desharrapados, sucios, bravos, peligrosos… Y quedamos allí mismo en que haría aquel cuadro de los Tercios. Él me pidió que lo ayudara en la documentación y recuerdo que incluso en un par de ocasiones fui a su casa de Valladolid a mirar la evolución de la pintura.

-Y a corregirme cosas —añade Augusto— ¿Te acuerdas que me dijiste lo del perro, Arturo?  Aquel perro que terminó dándole el contrapunto al cuadro; el toque, digamos, melancólico; el canelo español abandonado, solo, leal, se convertiría en el famoso “perro de Rocroi” y eso es de tu exclusiva autoría. Yo me limité a pintarlo. En realidad, aquel cuadro de Rocroi era mi factura pictórica claro, pero a partir de la narrativa del relato, de la imaginación y el conocimiento histórico de Arturo. 

-Digamos que, desde aquel magnífico cuadro de Rocroi, nuestra amistad se fraguó; pasamos del respeto mutuo a la amistad y Augusto pasó a ser “el pintor de batallas” —concluye Arturo.

Capitanes de mar y guerra

-Debo decir que Arturo siempre me ha empujado a enfrentarme a retos pictóricos. Porque lo de pintar infantería no es nada comparado con enfrentarse a lo que vendría a continuación: mi primer cuadro de mar y guerra: “Caza al amanecer”. Fue un encargo de un coleccionista gallego quien me pidió que pintar un cuadro de temática naval, pero sin especificar nada más. Yo, claro, después de la experiencia de documentación, trabajo y rigor de Rocroi, lo que hice fue llamar a Arturo. Y entonces el gran narrador que es, acudió enseguida en mi ayuda. No solo porque me abrió su biblioteca particular, con una sección de libros de historia de marina apabullante, sino que allí sentado, en mitad de aquella biblioteca, oír contar a Arturo la historia de aquel barco fue decisivo para mi cuadro. ¿Recuerdas?

-Claro. Le inventé una historia para que la pintara en el cuadro. En la madrugada del 2 al 3 de noviembre de 1805 una goleta de la Marina mercante española, la Alejandra, regresa cargada de mercancía de América e intenta entrar en la ría de Pontevedra; pero claro, no olvidemos que en aquel año las fragatas inglesas se hallaban patrullando la costa. La tripulación de la Alejandra intenta ir por las islas Cíes para tratar de llegar a Pontevedra de noche, pero no hay suerte, el viento es contrario y todo es una pérdida de tiempo. Amanece y aún están fuera de la ría. La goleta tiene que enfrentarse entonces a un dilema: huir al sur, donde la alcanzarán los ingleses, o viendo que tiene la ría a pocas millas y el viento le es favorable, jugársela. Ese momento de máxima tensión con la goleta exprimiendo sus recursos al máximo tras un viaje de 81 días desde el continente americano, perseguida por las fragatas inglesas, es lo que Augusto representó magistralmente. 

-Fue un trabajo duro del que me siento muy orgulloso —afirma Augusto— sobre todo porque me permitió desarrollar las herramientas técnicas para realizar posteriormente el que quizás sea uno de los grandes proyectos de mi carrera pictórica hasta ahora, encargado por el almirante Rodríguez Calderón, entonces director del Museo Naval. Él me encargó un cuadro naval   y casi al mismo tiempo, Arturo y yo decidimos que tenía que ser la historia del Glorioso, La carrera del Glorioso, los combates del Glorioso o el viaje del Glorioso, un navío de la Real Armada Española enfrentado hasta en cinco ocasiones con varios escuadrones de navíos y fragatas británicos que trataban de capturarlo. Realmente la lucha encarnizada por la supervivencia y la derrota final convirtió a ese navío en el símbolo inequívoco de que hay derrotas mucho más dignas que ciertas victorias. La historia me apasionaba, pero debo reconocer que jamás habría podido llegar a buen puerto (y nunca mejor dicho) sin el asesoramiento histórico, pero sobre todo técnico, de Arturo. Ahí descubrí lo muchísimo que sabe del mar y los barcos, y lo buen capitán que es.

-Bueno, digamos que colaboré en lo que pude —insiste Arturo— pero lo importante aquí es contar lo bien que nos lo pasamos con aquella maqueta, ¿recuerdas, Augusto?… Un día me fui a tu casa de Valladolid y allí, frente a una maqueta que habías encargado, hicimos de ingleses: con un taladro del calibre de la bala de cañón, taladramos el barco hasta que cayeron todos los palos. Movimos las velas y así se quedó… Luego Augusto fotografió varios ángulos, eligió el más adecuado y recreó la escena. El cuadro, destinado al Museo Naval de Madrid, fue presentado con todos los honores con la asistencia de su majestad don Felipe VI, como correspondía a tal ocasión; pero con el cambio de dirección del museo, y tal vez sin entender que muchas veces hay más gloria en la derrota que en la victoria, se retiró de allí. Ahora está en el museo naval de San Fernando, donde luce en un lugar privilegiado, con todos los honores, como pieza emblemática de la institución.

Los duelistas

-Lo gracioso del asunto —recuerda Augusto— es que mi pintura nace, de alguna manera, de la literatura, y la literatura de Arturo es en parte, pictórica. 

-Es verdad —reflexiona Reverte— eso de que su pintura está basada en la literatura. Él no es un testigo ocular, pues no ha visto las escenas que representa, y tampoco hay películas en las que pueda apoyarse. Por tanto, el gran mérito de Augusto es que de textos; ya sean una novela de Baroja, una biografía de Zumalacárregui, unas memorias de un general carlista, saca el material para pintar cuadros que son auténticos relatos, porque este tío es un narrador; Augusto pinta para contar historias. Esa pasión es lo que lo hace tan especial y tan diferente. Él no pinta imágenes estáticas ni estampas históricas; pinta pasiones, desilusiones, derrotas, furia, agonía, compasión, crueldad, y eso es narrar.

-Me gusta creer que es así —confirma Augusto.

-En cuanto a mis novelas —prosigue Arturo—, yo soy algo visual narrando porque a mí la guerra no me la han contado, la he visto, y lo que hago es llevar mi memoria a mis relatos. Mis novelas están, digamos, llenas de imágenes. Además, Augusto le ha añadido sus propias imágenes a algunas de ellas; pues hizo la hermosa portada de Perros e hijos de perra, con un dibujo de mi perro Sherlock en ella; y también los bocetos de algunos de los personajes de Línea de Fuego, la portada de Sidi y la portadaza (quizás mi favorita de todas las portadas de mis novelas) de El italiano. Por supuesto, no podemos olvidar las magníficas portadas de la colección de clásicos de Zenda-Edhasa, donde juega con lo literario, lo pictórico, pero sobre todo lo cinematográfico, pues esos diseños son auténticos fotogramas de cine en blanco y negro.

-Si, desde luego —reconoce Augusto—. Es un reto, pero también una estupenda diversión emprender esos proyectos. Es, además, una excusa estupenda para volver a leer todas aquellas novelas de juventud. Y mira, nunca lo había pensado así, pero a estas alturas de la charla (o la crónica) sinceramente creo que Arturo y yo tenemos razones para la amistad y también una en concreto para batirnos a muerte, como lo oyes. Con elegancia y respeto, pero a muerte. Porque hay una afición que ambos compartimos hasta rozar la patología y tal vez por eso y solo por eso él y yo, en un momento determinado, seríamos capaces de enfrentarnos a duelo: nuestra pasión por los sables de caballería. 

-Es verdad —certifica Arturo— De hecho, a mí me gustaron las armas blancas desde siempre, pero nunca pensé en ellas con afán de colección. Tenía un sable de dragón francés napoleónico y era feliz con él. Pero Augusto, que lo había visto, me echó la bronca porque no tenía ninguno español, y al día siguiente apareció en casa con un sable español modelo 1860, para regalármelo.

-Exacto, ese fue el gran error de mi vida —se lamenta Augusto— porque abrí sin pretenderlo la caja de Pandora. Y entonces perdí el control sobre la colección y sobre el mercado, porque Arturo, con el método y el rigor que le caracterizan, se puso manos a la obra. En apenas diez años se ha hecho con una de las colecciones más importantes que conozco de sables reglamentarios de tropa de caballería. 

-Alguno me falta todavía —sonríe Arturo.

-Es verdad, porque yo tengo en mi poder un sable que él no tiene, y que sé que desea sobre todas las cosas. Se lo dejaré, por supuesto, en herencia porque a este paso y visto lo poco que me cuido, me parece que voy a morir antes que él: un sable un sable de hoja inglesa modelo 1796 con empuñadura española modelo 1815.

La FFD como culminación

de una carrera

Augusto no desea terminar esta charla sin recordar que Arturo ha estado en muchos de sus proyectos importantes, y no va a ser menos en el caso de la FFD, el gran proyecto vital de su carrera: La Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau, que como el propio pintor ha dicho muchas veces, es hacer realidad un sueño. 

-Cerrando el círculo de esta conversación, realmente el motor que mueve esta iniciativa es precisamente el que mueve mi amistad con Arturo: la importancia de conocer y transmitir la Historia. Y es que yo creo que pasamos por este mundo y es bonito dejar algo para la posteridad, y esta es mi oportunidad; pienso que tengo una edad buena para poder enseñar a otras personas y aprender yo también de ellos, que me enseñen cosas que yo no sé. 

-Son afortunados de tenerte como maestro —puntualiza Arturo—. Realmente afortunados.

-Espero estar a la altura de sus expectativas. Y En ese contexto quiero destacar que La Fundación colabora con la Universidad Nebrija en el desarrollo del primer Máster en Pintura de contenido histórico y narrativo en España. Este programa Máster, de un año académico de duración es un programa de formación artística de alta especialización en la práctica de la pintura figurativa y realista, punto de partida fundamental para la creación de imágenes pictóricas inéditas, que investiguen, interpreten y pongan en valor hechos, tanto del pasado como del presente, de la historia de España. Los participantes aprenderán a realizar con éxito proyectos de pintura narrativa e histórica de mi propia mano. Y tengo la gran suerte de que tanto Arturo como tú, María José formáis parte de esta iniciativa como impulsor y colaborador el primero, como docente de Historia del Arte, tú. Realmente, la Historia, la pintura y los libros son un territorio apasionante en torno al cual se ha forjado buena parte de mi vida, además de esta gran amistad con Arturo, un hombre al que admiro y en el que confío plenamente tanto como él confía en mí… Decir esto con nuestra edad y nuestras vidas, no es decir poco, vive Dios. 

“Mi pintura nace, de alguna manera, de la literatura, y la literatura de Arturo es en parte, pictórica.”

(Augusto Ferrer-Dalmau)

Arturo Pérez-Reverte y Augusto Ferrer-Dalmau

Revista nº 02 FFD

Índice:

  • Augusto Ferrer-Dalmau hace justicia a la batalla de Algeciras
  • Entrevista a Arturo Pérez-Reverte y Augusto Ferrer-Dalmau
  • Nuevos pintores para rescatar la Historia del olvido
  • La obra de Ferrer-Dalmau salta a un mundo tridimensional
  • Entrevista a Maria José Solano
  • Carmen Iglesias recibe el Premio Historia Órdenes Españolas
  • El “making of” del legionario que ya desfila por la Castellana
  • Entrevista a Almudena Martorell 
  • El Álcazar, proa de Castilla 
  • Lituania, Vilna y el inicio de la Segunda Guerra Mundial
  • Desayuno en Sanborns
  • La Real Fábrica Nacional de armas de Toledo 
  • Noticias FFD 

Entrevista a Pablo Álvarez de Toledo Müller

Universidad Nebrija

Nacido en Washington DC, de madre chilena, padre español y diplomático, Pablo Alvarez de Toledo Müller ha recorrido mucho mundo antes de instalarse en Madrid, donde trabaja como Director del Departamento de Artes de la Universidad Nebrija. Su pasión por el arte le viene de lejos, recuerda con cariño a su abuelo militar y pintor, y su padre, que le llevó desde pequeñito por todos los grandes museos del mundo, le sigue sorprendiendo a sus 91 años con su innata facilidad para el dibujo y la pintura.

Es licenciado en Bellas Artes por la Cooper Union School of Art de Nueva York, Master of Fine Arts, por la Universidad de Yale, ambas especializaciones en Pintura, pero también es Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad Nebrija, investigando el carácter emprendedor del galerista de arte contemporáneo. El arte y la enseñanza son claramente sus pasiones a las que ha dedicado gran parte de su vida, y que siguen marcando su camino profesional. Tiene una profunda vinculación con la Universidad Nebrija, Institución exigente e innovadora, donde ha tenido la fortuna de poder desarrollar programas pioneros en el panorama universitario español, como son grado de Artes Escénicas en 2008,  y el Máster en Mercado del Arte y Gestión de Empresas Relacionadas en 2005. Ahora en 2022, como Director del Departamento de Artes, es responsable del desarrollo e implementación de un otro programa también inédito y único en España, el Máster en Formación Permanente de Pintura de Historia Ferrer-Dalmau, en el que lleva muchos meses trabajando, codo con codo con la Fundación Arte e Historia Augusto Ferrer-Dalmau.

Pregunta.- Pablo, ¿qué supone para ti este programa Máster en Pintura de Historia?

Respuesta.- Desde un punto de vista profesional, este proyecto confirma el hecho que la Nebrija es una Institución atrevida y abierta a nuevas ideas. Eso dicho, lo que es un verdadero lujo, es que la Fundación Arte e Historia Augusto Ferrer-Dalmau se haya fijado en nosotros, en nuestra Universidad, para desarrollar una iniciativa como la del Máster en Pintura de Historia. En este sentido, esta iniciativa supone una inmenso reto y una gran responsabilidad, pero que asumimos con gusto por la oportunidad que supone. Desde un punto de vista humano, este proyecto está siendo muy enriquecedor por la oportunidad de tratar y conocer a un artista como Augusto Ferrer-Dalmau, cuya obra habla por si sola, pero que quizás sus ideas y visión sobre las cosas, no sean tan conocidas para el gran público. También, y de esto quiero hacer hincapié más tarde, contamos con un claustro de profesores excepcional, unos artistas e investigadores de primer nivel. De todos ellos estoy aprendiendo cada día.

Pregunta.- Entonces este nuevo programa, aparte de la novedad,  es algo que encaja bien dentro de la Universidad.

Respuesta.-

Absolutamente. Este programa complementa muy bien nuestra oferta en Artes. Tenemos grados de Diseño de Moda, Diseño digital y Multimedia, Artes escénicas y Bellas Artes. Para estos últimos, el Máster en Pintura de Historia supone una especialización muy interesante.  Igualmente, es un complemento ideal para nuestro Máster en Mercado del Arte y Gestión de Empresas Relacionadas, cuyos alumnos podrán descubrir de primera mano nuevos talentos.

Pregunta.- ¿Cómo definirías la obra de Ferrer-Dalmau?

Respuesta.- La obra de Augusto es importante por muchas razones, pero ante todo es pintura, y muy buena pintura. Habrá cuadros mejor resueltos que otros, unos que gusten más, otros menos, pero lo que es innegable es que a través de sus pinceles, imaginación y esfuerzo,  ha logrado dotar de nuevo a la pintura de un contenido que fascina a muchísima gente, y esto no es nada fácil. Quien piense que solo por hacer composiciones históricas con mucho detalle y muchas banderas tiene un éxito asegurado, no entiende la pintura de Ferrer-Dalmau. No existen soluciones simples, ni trucos ni atajos en la pintura de Ferrer-Dalmau, y eso es lo que el público reconoce, su capacidad de comunicar, de hacernos viajar en el tiempo y (casi) olvidarnos que lo que estamos viendo es simplemente un lienzo con pintura esparcida sobre su superficie.

Pregunta.- ¿Pero…se puede enseñar algo tan complejo? Parece muy difícil transmitir todo este conocimiento.

Respuesta.- Ninguna enseñanza artística es fácil, pero como toda enseñanza artística, no se trata solamente de conocimiento, sino también y sobre todo de experiencia. Este programa Máster crea un entorno ideal para que los participantes puedan crecer como artistas, experimenten, aprendan y ganen confianza. Hemos reunido un claustro con lo mejor de lo mejor en el profesorado, artistas que pueden no solo enseñar, sino que su propia obra es un ejemplo de lo que predican. Sin embargo, a pesar de todas las facilidades llega un momento en el que el alumno deberá asumir la iniciativa, es decir su responsabilidad.  Dependerá de él si le salen las cosas o no. En la pintura el camino es muy lento y hay que tener paciencia. En este sentido, sí se puede enseñar el camino, lo que cuesta hacer ciertas cosas, entrenar el ojo, conocer los referentes históricos, cómo han resuelto los problemas los que han venido antes, animar y acompañar.

En este sentido Augusto Ferrer-Dalmau es muy generoso al querer transmitir su experiencia y conocimientos.  Todo el plan de estudios y las actividades del Máster están diseñadas para que esto sea así.

Pregunta.- ¿Qué se va a encontrar el alumno que se apunte al Máster?

Respuesta.- Los alumnos que se apunten al Máster van a encontrar sobre todo apoyo. Un apoyo artístico, docente y humano para que puedan durante un curso académico, desarrollar su talento. Es más, seguirán teniendo un apoyo al terminar el programa. La Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau quiere seguir sus pasos y promocionar su obra. Pero hay mucho más, los alumnos van a vivir en Madrid, una ciudad segura, acogedora y con una inmenso patrimonio artístico y cultural.  Tendrán la oportunidad de ir al Museo del Prado una y otra vez para descubrir a los grandes maestros, pero irán como profesionales, no simplemente como visitantes. Lo único que no va a encontrar el alumno del Máster, son excusas para no trabajar. Todo está diseñado para que tenga una experiencia única y enriquecedora que le transformará positivamente para siempre.

Pregunta.- ¿Dónde van a pintar los alumnos?

Respuesta.- Cada alumno tendrá un espacio individual al que tendrá acceso las 24 horas del día, incluidos los fines de semana. Es un espacio en Madrid, muy bien comunicado, con seguridad, mucha luz, terrazas, y diseñado para que sea una especie de residencia artística. Allí cada alumno tendrá su pequeño estudio, con su caballete, mesa, silla, estanterías,

Pregunta.- Has mencionado al claustro, hablemos de él. ¿Qué hace que sea tan especial?

Respuesta.- Creo sinceramente que los alumnos son unos privilegiados. Hay varias asignaturas que llevan bastante teoría y cuyo objetivo es contextualizar la Pintura de Historia. En estas asignaturas fundamentales, María José Solano y David Nievas aportan una gran experiencia. Por ejemplo, María José Solano es cofundadora de Zenda ediciones y trabaja con Arturo Pérez Reverte, que por cierto, colabora activamente en el Máster. David Nievas, sin más ni menos, es el asesor histórico del propio Ferrer-Dalmau, un apoyo indispensable para el desarrollo veraz de sus cuadros.  Para la asignatura del Rostro humano y el retrato, quien mejor que Ricardo Sanz, pintor de la Casa Real, y María Bisbal, discípula  de otro gran maestro como es Hernán Cortés. Para la representación del  cuerpo humano y del mundo animal, en especial el caballo, contamos con Erick Miraval, especialista en la renovación de las técnicas pictóricas tradicionales y con una mano fuera de lo normal. Con el  artista chileno Mario Pavez se asegurarán que tienen todo lo que hay que tener para pintar correctamente, en la asignatura de procedimientos, y les guiará en el desarrollo del proyecto personal. Tenemos el contexto histórico, el rostro y la figura humana, el mundo animal y los procedimientos pictóricos, pero faltan los entornos, el espacio en la narrativa histórica, y para ello contamos con Alexandra Semenova, artista rusa afincada en Madrid, cuyas ilustraciones son el mejor ejemplo de la creación de espacios que apoyen el hecho pintado. Ya por último, en la asignatura de Composición, como no puede ser de otra manera, y a modo de recapitulación,  está Augusto Ferrer-Dalmau, que junto con mi ayuda, hará hincapié en la importancia del equilibrio y de las reglas que rigen la experiencia visual en la pintura de Historia, para que los alumnos logren la máxima expresividad en sus trabajos finales.

Pregunta.- Por último, se ha comentado que este Máster es único en España. Cuáles son las razones de esta singularidad.

Respuesta.- La razón principal es por qué contamos con el mejor, es decir con la visión y experiencia de Augusto Ferrer- Dalmau, el «pintor de batallas», uno de los máximos exponentes a nivel mundial del género de la pintura de historia.  En segundo lugar, este Máster en Pintura de Historia es un programa doblemente necesario hoy en día. Primero: no existe en el ámbito universitario español, ningún programa máster que ofrezca la oportunidad a los estudiantes, de especializarse en la práctica tradicional de la pintura y dibujo figurativo. Segundo, este aprendizaje práctico de taller, tiene como fin no solo mejorar la técnica pictórica de los participantes, sino aprender a investigar, reflexionar, imaginar y recrear a través de la pintura, hechos, momentos, eventos y hazañas de nuestra historia. Por lo tanto, el Máster en Pintura de historia Ferrer-Dalmau, mirando hacia el pasado para recuperar una tradición pictórica basada en la elaboración de recreaciones de hechos históricos de todo tipo, se convierte en una propuesta formativa de absoluta vanguardia y que abre la posibilidad a dotar de un nuevo contenido a la pintura contemporánea.

A través de sus cuadros, los participantes del Máster investigarán y pondrán en valor, al igual que hacen los escritores y cineastas, en sus novelas, series de ficción, o películas, hechos y hazañas de nuestra historia, brindándonos la oportunidad de aprender sobre ellas y revivirlas a través de las imágenes.

Pregunta.- Muchas gracias y espero que sea todo un éxito.

Respuesta.- Gracias a vosotros y deseamos de todo corazón que así sea. Esta iniciativa llega en un momento en el que es muy necesaria. El arte tiene el poder de transformar a las personas y hoy en día, más que nunca, necesitamos  la imaginación de los artistas para que nos hagan soñar y pensar que podemos construir un mundo mejor. Esperamos contribuir con este programa a que así sea.

Pregunta.- Ha hablado usted varias veces de la «suscripción popular», ¿podría darnos algún detalle?

Respuesta.- Nuestro propósito inicial era y es que el monumento sea un poco de todos y para ello nada mejor que la más amplia y abierta suscripción popular. Este sistema abre las puertas a todo aquel quiera participar, dando igual bienvenida a grandes o pequeñas aportaciones. Para ello se contó desde el principio con el apoyo de la mayor parte del denominado «mundo Tercios», empezando por la entusiasta Asociación «31 de enero Tercios» a la que acompañan en el esfuerzo la Asociación «Amigos del Camino Español de los Tercios» y la Fundación «Tercio de Extranjeros».

Fue la primera de esas Asociaciones y en concreto su presidente Juan Víctor Carboneras el que lanzó la campaña de subscripción popular a finales de enero. Duró hasta el 28 de mayo de 2022 y contó con todo tipo de garantías legales, incluida la de que, por tomar parte en ella, de acuerdo con la cuantía de la aportación se obtendrán diferentes beneficios además de la desgravación fiscal contemplada en la Ley. 

La aportación, dentro de esta campaña, puede hacerse por Internet a través del ya mencionado enlace «pon una pica en la Castellana» y por transferencia bancaria a la cuenta de la Fundación «Tercio de Extranjeros».

Pregunta.- Y ¿cómo va esa campaña que menciona?

Respuesta.- Con sinceridad, muy bien. A primeros de junio alcanzamos una cifra equivalente al tercio del coste del monumento lo cual nos pone en una posición inmejorable a la hora de afrontar las siguientes iniciativas que incluirán la venta de objetos de recuerdo, copias en miniatura de las esculturas que forman el monumento y otras similares.

Pregunta.- General, en un par de ocasiones hemos hablado de apoyo institucional, déjeme que le pregunte ¿con que trabas se ha enfrentado la FFD en este proyecto? ¿Con que apoyos cuenta?

Respuesta.- La Fundación decidió asumir las tareas de apoyo institucional que en su momento se realizaron desde el Estado Mayor de la Defensa y que habían contado, a principios de 2018, con el beneplácito del propio Ministerio de Defensa y, ya en 2019 tras la llegada a la Alcaldía de Madrid de José Luis Martínez-Almeida, del Ayuntamiento de Madrid.

De ese modo recuperamos el impulso perdido y conseguimos el apoyo de la Comunidad Autónoma de Madrid y del Ayuntamiento de la capital que resultan clave en un proyecto de esta envergadura y que, por ello, ha de superar esas trabas burocráticas inevitables en la España de hoy.

También contamos con el apoyo de las Fuerzas Armadas, tal vez sea mejor indicar, de sus miembros. La verdad es que, si bien no hemos conseguido un apoyo institucional, si hay un elevado número de militares, tropa, suboficiales y oficiales que están apoyando tanto económicamente como en la difusión del proyecto.

Pregunta.- Ya vamos acabando, mi general, ¿hay algo más que quisiera añadir para ayudar en su difusión del proyecto y de su importancia?

Respuesta.- Han pasado cuatro años desde aquel desfile por la Castellana de Madrid; ahora la Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau está a punto de, con el apoyo de algunas instancias oficiales y de la colaboración de las Asociaciones «31 de enero Tercios» y «Amigos del Camino Español de los Tercios» y de la Fundación «Tercio de Extranjeros», hacer posible el sentir popular y de conseguir que en la capital de España se erija un monumento a aquellos Tercios.

Nuestro propósito es que el monumento pueda satisfacer a los admiradores de los Tercios que tanta gloria dieron a nuestra nación, a los amantes de nuestra historia y, en general, a todos los españoles. 

Somos conscientes de que estamos tratando de saldar una deuda de gratitud con los soldados que se encuadraron en aquellos Tercios y de que lo hacemos con 300 años de retraso. Eso no obsta a que lo hagamos con la misma ilusión con la que lo haríamos siglos atrás si estuviéramos leyendo las nuevas traídas por mensajeros a caballo en las que se hablase sobre el milagro de Empel o sobre la noche de Goes.

“Los alumnos que se apunten al Máster van a encontrar sobre todo apoyo. Un apoyo artístico, docente y humano para que puedan durante un curso académico, desarrollar su talento.”

Pablo Álvarez de Toledo Müller

Entrevista a Fernando Alejandre

Fundación Arte e HIstoria Ferrer-Dalmau

Fernando Alejandre Marínez General de Ejército (Reserva), fue Jefe del Estado Mayor de la Defensa entre los años 2017 y 2020. Actualmente es Vocal de la Asamblea de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo y consultor en destacadas empresas del sector seguridad y defensa.

Militar de carrera perteneciente a la XXXIV Promoción de la Academia General Militar, su carrera ha estado muy vinculada con las Unidades Paracaidistas. Además ha ocupado destinos muy relevantes, entre otros podemos señalar el de Segundo Jefe del Mando de la Fuerza Conjunta de la OTAN (2015-207) en el cuartel aliado de Brunssum (Holanda). Ha participado en varias operaciones internacionales en diversos escenarios: Irak (1991), Bosnia-Herzegovina (1993) o Kosovo (2003)

Pregunta.- General, ¿por qué es necesario un monumento a una unidad militar en la capital de España?

Respuesta.- En principio y más que ninguna otra cosa por respeto a la historia de nuestra nación. En las grandes naciones y la nuestra lo ha sido, la historia nacional y la historia militar prácticamente se solapan. Eso es lo que ocurrió en la España del Siglo de Oro. No fue «de oro» sólo por su política, su hegemonía, su comercio o sus artes también lo fue desde el punto de vista militar.

Al acabar la Edad Media fue España, como expongo en mi reciente libro «Rey servido y patria honrada», la primera nación europea que constituyó un ejército profesional y, sobre todo, NACIONAL. Un ejército del que formaban parte los Tercios y del que deberíamos sentirnos orgullosos y que merece ocupar un lugar de privilegio en el imaginario popular. 

Hace ya casi cinco años, a raíz del desfile de una unidad de aquellos Tercios por el paseo de la Castellana, se empezó a fraguar la idea de hacer un reconocimiento permanente a aquellas unidades y, sobre todo, a los soldados de España que lucharon en defensa de los intereses de nuestra nación entre los siglos XVI y XVIII (concretamente desde 1536 a 1706). 

Fue entonces cuando se empezó a pensar en que había que erigir un monumento a los Tercios en la capital de España. Un monumento no a la memoria del maestre de campo Romero, de Farnesio o de Requesens, sino a la de aquellos héroes anónimos que llevaron el nombre de España por los confines de Europa y, de alguna manera, del mundo.

Pregunta.- ¿De quién partió la idea?

Respuesta.- Después de aquel desfile, siendo yo Jefe de Estado Mayor de la Defensa, recibí en el que era mi despacho al teniente general César Muro Benayas y al fundador de la FFD, Augusto Ferrer-Dalmau quienes me presentaron el proyecto del conjunto escultórico y a quién podía realizarlo, el escultor Salvador Amaya.

Quedamos entonces en que el conjunto estaría inspirado en cuatro figuras del famoso cuadro de Ferrer-Dalmau «Rocroi, el último Tercio» y que buscaríamos el máximo apoyo de la sociedad civil. Fue entonces cuando el teniente general Muro, a la sazón presidente de la Asociación «Amigos del camino español de los Tercios» se puso en contacto con entusiastas del tema que cristalizaron en la Asociación «31de enero Tercios» que juega un papel clave en la campaña de suscripción popular.

Pregunta.- ¿Cuál es entonces el papel de la Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau en el proyecto?

Respuesta.- Tras mi cese y pase a la reserva en 2020, es cuando surge la idea de crear una Fundación que impulse el Arte y la Historia militares. Estando a punto constituirse el Patronato, en una charla con el Patrono-Fundador, decidimos que fuera la propia Fundación la que tomase el testigo del proyecto. Así la propia Fundación podría garantizar que no se perdiese el impulso inicial por las trabas burocráticas, la falta de apoyo institucional o la terrible situación por la que atrave saba nuestra nación en plena pandemia. 

Poco después, el Patronato de la Fundación decide, en una de sus primeras reuniones, asumir el proyecto como algo propio e impulsar las acciones necesarias para buscar la financiación de un monumento de ese tamaño y porte. 

Pregunta.- General, ¿es el momento oportuno para un proyecto de esta envergadura?

Respuesta.- La verdad es que creo que llega tarde, casi trescientos años tarde. Estamos en deuda con aquellos héroes anónimos que, al servicio de la Casa de Austria, defendieron la soberanía de la Monarquía Hispánica durante casi dos siglos, protagonizando gloriosas gestas.  

Creo que estamos en deuda con aquellos soldados que a pie recorrían el Camino Español hasta llegar a la lejana Flandes y que constituyó un ejército que estuvo casi dos siglos en permanente campaña; un sinfín de grandes militares españoles pasó por ellos. 

A nadie le extraña pasear por la calle Julián Romero en Cuenca, la de Sancho Dávila en Madrid o la de Alejandro Farnesio en Alcalá de Henares.

¿No es ya hora de saldar nuestra deuda de gratitud con los soldados a los que estos y otros muchos grandes capitanes mandaron?

Pregunta.- En su libro, el citado «Rey servido y patria honrada» he leído que los Tercios tuvieron, pese a lo que pueda parecer, buena fama ¿cree usted que fue así?

Respuesta.- Los Tercios tuvieron gran prestigio entre la sociedad española de la época y por eso los jóvenes acudían a la llamada a las cajas de recluta ya que sabían que con ello se ponían en la senda que llevaba a esa vida de fama y honor que rezan los versos de Calderón (soldado de los Tercios como Lope de Vega, el autor del verso que da título al libro).

Cierto es que también fueron objeto de esa manipulada y malintencionada leyenda negra que, lamentablemente, ha calado en algunas capas de nuestra sociedad pero, la historia es la historia; por lo menos hasta la «Unión de Armas» del conde-duque de Olivares, alistarse en los Tercios era un honor y privilegio para cualquier español.

Pregunta.- En qué consistirá el monumento

Respuesta.- Hemos partido, pues la ejecución de las figuras ya ha empezado, de la composición artística del cuadro del Patrono-Fundador, contando con el asesoramiento histórico de grandes expertos. Salvador Amaya está realizando un grupo escultórico, de inspiración clásica, sobre pedestal de piedra en el que estarán representadas algunas de las figuras más representativas de aquellos soldados del Siglo de Oro español: un arcabucero, un piquero, un abanderado y su capitán. Junto a ellos y a petición expresa de uno de los miembros del Patronato que ha escrito mucho sobre los Tercios y al igual que en el cuadro ya mencionado, habrá un perro.

Pregunta.- Y cuál será la ubicación del monumento

Respuesta.- La idea, como anteriormente dije, surgió tras aquel desfile por la Castellana y el lema de la campaña de suscripción popular es «pon una pica en la Castellana» por lo que el emplazamiento solicitado por la Fundación al Ayuntamiento de Madrid está ubicado en los jardines de la margen este del paseo de la Castellana, en la falda de la colina en la que se asienta la Escuela Técnica Superior de Ingenieros. 

La verdad es que, tras la llegada a la Corporación municipal del Alcalde José Luis Martínez-Almeida, todo han sido facilidades en este sentido y esperamos que la junta de Gobierno del Ayuntamiento dé luz verde al proyecto en fechas próximas. Los trabajos están ya muy avanzados.

Pregunta.- General, ¿Cómo se va a sufragar un proyecto que, si no me equivoco supera los 300.000 euros de presupuesto?

Respuesta.- Como ya he dicho antes, la Fundación asume tanto las gestiones de búsqueda de apoyos institucionales como la financiación que discurre por dos vías diferentes. Por un lado, la suscripción popular y, por el otro, la generosa y desinteresada colaboración ofrecida por instituciones como la Casa de Alba, la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas, ASFASPRO o algunas empresas, en su mayoría, del ámbito de la industria nacional de defensa.

En un caso se trata de aportaciones de carácter individual; en el otro de donaciones de grandes patrocinadores.

La idea es que en el pedestal haya una placa en la que recordando en primer lugar que el monumento se erige por suscripción popular, se incluya también referencia clara a esas entidades colaboradoras.

Pregunta.- General, ¿nos puede decir quiénes son esos «grandes patrocinadores»?

Respuesta.- De alguna manera es prematuro cerrar todavía el listado pues me consta que habrá incorporaciones pero, además de las ya citadas Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas, ASFASPRO y Casa de Alba, hay aportaciones importantes de empresas como Tecnobit, Escribano, SENER, EINSA UCALSA, General Dynamics  y algunas más.

Pregunta.- Ha hablado usted varias veces de la «suscripción popular», ¿podría darnos algún detalle?

Respuesta.- Nuestro propósito inicial era y es que el monumento sea un poco de todos y para ello nada mejor que la más amplia y abierta suscripción popular. Este sistema abre las puertas a todo aquel quiera participar, dando igual bienvenida a grandes o pequeñas aportaciones. Para ello se contó desde el principio con el apoyo de la mayor parte del denominado «mundo Tercios», empezando por la entusiasta Asociación «31 de enero Tercios» a la que acompañan en el esfuerzo la Asociación «Amigos del Camino Español de los Tercios» y la Fundación «Tercio de Extranjeros».

Fue la primera de esas Asociaciones y en concreto su presidente Juan Víctor Carboneras el que lanzó la campaña de subscripción popular a finales de enero. Duró hasta el 28 de mayo de 2022 y contó con todo tipo de garantías legales, incluida la de que, por tomar parte en ella, de acuerdo con la cuantía de la aportación se obtendrán diferentes beneficios además de la desgravación fiscal contemplada en la Ley. 

La aportación, dentro de esta campaña, puede hacerse por Internet a través del ya mencionado enlace «pon una pica en la Castellana» y por transferencia bancaria a la cuenta de la Fundación «Tercio de Extranjeros».

Pregunta.- Y ¿cómo va esa campaña que menciona?

Respuesta.- Con sinceridad, muy bien. A primeros de junio alcanzamos una cifra equivalente al tercio del coste del monumento lo cual nos pone en una posición inmejorable a la hora de afrontar las siguientes iniciativas que incluirán la venta de objetos de recuerdo, copias en miniatura de las esculturas que forman el monumento y otras similares.

Pregunta.- General, en un par de ocasiones hemos hablado de apoyo institucional, déjeme que le pregunte ¿con que trabas se ha enfrentado la FFD en este proyecto? ¿Con que apoyos cuenta?

Respuesta.- La Fundación decidió asumir las tareas de apoyo institucional que en su momento se realizaron desde el Estado Mayor de la Defensa y que habían contado, a principios de 2018, con el beneplácito del propio Ministerio de Defensa y, ya en 2019 tras la llegada a la Alcaldía de Madrid de José Luis Martínez-Almeida, del Ayuntamiento de Madrid.

De ese modo recuperamos el impulso perdido y conseguimos el apoyo de la Comunidad Autónoma de Madrid y del Ayuntamiento de la capital que resultan clave en un proyecto de esta envergadura y que, por ello, ha de superar esas trabas burocráticas inevitables en la España de hoy.

También contamos con el apoyo de las Fuerzas Armadas, tal vez sea mejor indicar, de sus miembros. La verdad es que, si bien no hemos conseguido un apoyo institucional, si hay un elevado número de militares, tropa, suboficiales y oficiales que están apoyando tanto económicamente como en la difusión del proyecto.

Pregunta.- Ya vamos acabando, mi general, ¿hay algo más que quisiera añadir para ayudar en su difusión del proyecto y de su importancia?

Respuesta.- Han pasado cuatro años desde aquel desfile por la Castellana de Madrid; ahora la Fundación Arte e Historia Ferrer-Dalmau está a punto de, con el apoyo de algunas instancias oficiales y de la colaboración de las Asociaciones «31 de enero Tercios» y «Amigos del Camino Español de los Tercios» y de la Fundación «Tercio de Extranjeros», hacer posible el sentir popular y de conseguir que en la capital de España se erija un monumento a aquellos Tercios.

Nuestro propósito es que el monumento pueda satisfacer a los admiradores de los Tercios que tanta gloria dieron a nuestra nación, a los amantes de nuestra historia y, en general, a todos los españoles. 

Somos conscientes de que estamos tratando de saldar una deuda de gratitud con los soldados que se encuadraron en aquellos Tercios y de que lo hacemos con 300 años de retraso. Eso no obsta a que lo hagamos con la misma ilusión con la que lo haríamos siglos atrás si estuviéramos leyendo las nuevas traídas por mensajeros a caballo en las que se hablase sobre el milagro de Empel o sobre la noche de Goes.

” la historia nacional y la historia militar prácticamente se solapan”

Fernando Alejandre